Eri Yamamoto + Guadalupe Plata + Los Trogloditas: El abecé (+ troglo-entrevista)

Toni Retamosa (La Broma de SSatán, Commando 9 mm…) libando un chupito (foto: Mr. Duck).

Yamamoto, viernes 30 de marzo 2012, Bilbao, Biblioteca Bidebarrieta, 20 h, entrada libre.

Guadalupe, viernes 30 de marzo 2012, Bilbao, Sala Azkena, 21.30 h, 8-10 €.

Trogloditas, viernes 30 de marzo 2012, Bilbao, Sala Fever Blue, 23 h, 10-13 €.

Ari Yamamoto en la biblioteca (foto: Mr. Duck).

El blues es la fuente de la que mana la música popular occidental. El blues, nacido cual versión laica del góspel, se sofisticó mediante el jazz y también dio forma al rock. O sea blues, jazz y rock son el abecé de todo lo que oímos. El viernes en Bilbao vimos tres bolos de estos estilos. A las 8, en la llena Biblioteca Bidebarrieta, en el ciclo municipal Distrito Jazz, catamos jazz con la pianista japonesa Eri Yamamoto, nacida en Kioto y mudada a Manhattan. Actuó en trío (su paisano Masa Kamaguchi al contrabajo y el catalán David Xirgu a la batería) y en 72 minutos y ocho piezas de títulos naturalistas (Yerba verde, Bosques rojos, Cielo azul oscuro, Canción de natación…) reveló extroversión nada nipona al introducir los temas (habló en euskera, español, japonés e inglés) y fiel adaptación a los cánones americanos. Sus piezas comenzaban tímidas y melódicas (el after hours de ‘Red Woods’) y generalmente crecían y se arriesgaban un tanto, pisando la solemnidad del E.S.T., el clasicismo de Jason Moran (‘I was Born’, la mejor pieza de las ocho) o el legado de Bill Evans. Gustó a la parroquia (en la primera fila la cantante bilbaína Itxaso y la pianista italiana Giuliana Gomiero) su suavito repertorio jazz, quizá empequeñecido por las dimensiones tan magno escenario.

Radiografía del alma diabólica de G. P. (foto: Mr. Duck).

A las 10 (con media hora de retraso), en una mediada sala Azkena, bebimos blues con los andaluces Guadalupe Plata. En 88 minutos, los tres de Úbeda, Jaén, con sus instrumentos desvencijados, transplantaron los doce compases afroamericanos a la piel de toro. Más influidos por el blues del primer Raimundo Amador en Veneno que por el eco oscuro de los Cramps, Guadalupe Plata gritaron ‘nena’ como Tito y Tarántula, marcaron el boogie invocando a John Lee Hooker, Hound Dog Taylor o Elmore James (‘Jesús está llorando’, abajo va el link), sus jams infecciosas evocaron a Ten Years After, y en español y con guiños taurófilos quizá inconscientes bascularon entre el deseo, el tremendismo (la de qué se siente al matar a un gatito) y la frustración, todo con sabor rural, como en las referencias a la milana bonita de ‘Los santos inocentes’. La peña (miembros de los Runaway Lovers y Los Rotos, el televisivo Iñaki López…) acabó encantada, hipnotizada, satisfecha e incluso asombrada.

Las ganas de Los Troglos (foto: Mr. Duck).

A las 11 (llegamos tarde, sí) olimos (¡mucha gente fumaba!) el rock de Los Trogloditas en la mediada Fever Blue de Bolueta. El glorioso nombre del rock español, basado ahora en Madrid y refundado por dos miembros originales (Jordi Vila a la batería y torso desnudo tatuado; Josep Simón al bajo, corbata y camisa roja) anda dando lustre al repertorio ochentero de Loquillo, el firmado en su mayoría por Sabino Méndez, que qué bien escribía y sugería. En hora y tres cuartos con dos bises, sobre el tablado hubo actitud, juerga y buena estética, las dos guitarras roquearon sin remilgos y el cantante, Lobo, el de King Wolf & The Hound Dogs, asumió el legado legendario con sonrisa en la boca, actitud lúdica y soplando la armónica, yendo más allá de la pose del Loco.

El Lobo, ojos rojos, a la derecha (foto: Mr. Duck).

Hubo caña graciosa (‘Nena no me toques’), versión de Burning (‘¿Qué hace una chica como tú…?), ‘El ritmo del garaje’ baquetado con vigor por Jordi y coreado por la parroquia, un ‘Rock suave’ muy transversal y elegante, un ‘Besos robados’ countryficado, o tres temas finales totalmente coreados: un romántico ‘Cadillac solitario’ con el público reviviendo el ensueño, ‘Rock and roll star’ entonado hasta por un niño presente, y el cierre con la springsteeniana ‘Autopista’, quizá la mejor canción de Loquillo y Trogloditas. El escaso respetable (Javi ex Dinamita Pa Los Pollos, Txarly Carniceros del Norte…) lo pasó de miedo y salió sonriendo. Hubo tan poca gente que, siendo cínicos, podríamos comentar que con razón Loquillo impuso cobrar más que sus escuderos Trogloditas, como recuerda sin acritud Simón en la entrevista.

OSCAR CUBILLO

YouTube de Guadalupe Plata haciendo ‘Jesús está llorando’ más la del gatito, y suenan entre Elmore y Hound Dog.

***

La foto oficial: Diego (guitarra), Jordi (batería), Andreu alias El Lobo (voz, armónica), Toni (guitarra) y Simón (bajo).

ENTREVISTA A JOSEP SIMÓN RAMÍREZ

«Los Trogloditas dejamos de ser una familia en 1990»

Dos legendarios escuderos de Loquillo pasean su repertorio de los 80 por garitos indómitos. Hablamos con el bajista, Simón, quien confiesa: «Echo de menos los restaurantes caros»

OSCAR CUBILLO

Estrella del rock español desde hace 30 años, el barcelonés Loquillo se hizo grande gracias a su banda clásica, Los Trogloditas. La componían Sabino Méndez (guitarra, compositor de históricos éxitos como ‘Cadillac solitario’ o ‘La mataré’) más un trío de Vic ya fogueado por su cuenta y completado por Ricard Puigdomènech (guitarra solista), Jordi Vila (batería) y Simón Ramírez (bajo). Loquillo se deshizo progresivamente de los cuatro magníficos, pero dos de ellos, Simón y Vila, han montado Los Trogloditas, quinteto intergeneracional ahora recreativo aunque con intención de tocar su propio material en un futuro próximo.

Durante la gira ‘El regreso de una banda’, el bajista Simón, el mayor del grupo, el único que no reside en Madrid, nos pone al día desde su masía en Vic. «Es una casa de payés. Estoy viendo árboles».

¿Qué son Los Trogloditas?

Los Trogloditas son un espíritu que hemos vuelto a aflorar porque estaba un poco dormido. Lo que pasa es que a algunos componentes no les ha apetecido volver, y yo lo entiendo, porque la carretera y el rock and roll, o lo tienes muy necesitado o a estas edades ya no, ja, ja… Hemos creado una banda de amigos.

¿Loquillo que opina de esta aparición?

Pues no lo sé. No acabamos del todo bien. No hay relación. Yo le estoy agradecido, porque sin él no estaríamos aquí. Pero las cosas son así. Sólo hablamos con Sabino, el compositor de casi todos los temas que tocamos. Nos dijo que no había ningún problema. Hemos cogido los temas antiguos, los de los 80, los que nos gustan más a todos.

Jordi Vila, original (foto: Mr. Duck).

En estos Trogloditas permanecéis Jordi Vila, el batería, y tú, Simón Ramírez, el bajista. Tú eres el troglodita que más aguantó con El Loco.

Yo duré hasta 2007. El me llamó por teléfono en junio y me dijo que dejaba la banda. Estábamos haciendo de teloneros de los Rolling Stones y fue así de drástico. Y yo, claro, me quedé un poco perplejo porque se acabara así después de tantos años. Me sabe mal, ¿no? Porque en el fondo le tengo aprecio.

Loquillo posee una capacidad especial para acabar mal con todo el mundo.

Sí. No sé por qué, pero es verdad. Si yo te contara. Ya te lo diré en persona.

¿Por qué no se ha sumado el guitarrista Puigdomènech?

Somos muy amigos. Los Troglos somos como hermanos. Yo insistí para que se uniera y el manager me dijo que volviera a insistir, pero Puigdomènech no quería coger la carretera. Ahora está con su estudio y con un grupo de Manresa que hace galas por Cataluña, y no le apetecía. Y el Taker (el tercer guitarra, incorporado en la época de gloria para cubrir las espaldas de un grupo infiltrado por los malos hábitos) también estuvo a punto de entrar, pero tiene un poco de miedo escénico al rock and roll. A tocar de noche y volver a antros, digamos. Pero el Jordi y yo teníamos tanta energía y ganas que tiramos adelante, la verdad. Hemos encontrado a gente estupenda.

¿Quiénes van a la guitarra ahora?

Hay dos. El Toni Retamosa y el Diego García. Uno viene del punk y otro del heavy, ja, ja…

La estética de las fotos recuerda a Los Intocables, la primera banda de Loquillo con Sabino.

A lo mejor porque El Caníbal, que era el batería, recuerda un poco al Diego por las greñas que llevan. Pero no es algo premeditado. Nosotros vamos sin uniforme. No hay nada. Cada cual va a su bola. La libertad por encima de todo.

¿Y el cantante quién es?

El Lobo (Andreu Montaner, líder de los presleyanos King Wolf & The Hound Dogs). Es un personaje que ha hecho muchas cosas de Elvis y mucho soul. Es muy músico. Toca la armónica, guitarra, saxo… En los conciertos ha cogido solo la armónica y la voz, pero es multinstrumentista. Y tiene estudios. Nos enseña a cantar a todos. A hacer coros. Y bueno, es mallorquín, lo que también está bien.

El Lobo en Los Troglos no parece imitar a Loquillo.

No, no se trata de hacer un remake. Yo tengo la idea de retomar el asunto donde estábamos en los 80. Empaparnos un año haciendo giras y, a partir de ahí, continuar como si no hubiera pasado nada, ¿me entiendes? Grabaremos temas nuevos. La idea es esta. De momento no hacemos originales, sino los temas de los 80 y algunas versiones: la típica de los Burning, una de Paco Ibáñez y también ‘No sé qué hacer contigo’ de Barricada, que me encanta.

Tras el trabajo bien hecho (foto: Mr. Duck).

¿Cómo son los conciertos de Los Trogloditas?

Lo que te decía: el mismo espíritu de los 80, que era cuando disfrutábamos como caníbales. Eso se había perdido. No sé si por la madurez o porque te aposentas en el sillón, como dicen. El rock and roll y el blues deben tener un poco de corazón y sentimiento. Nuestros conciertos son empezar, caña y darlo todo, como si fuésemos toreros, je, je…

¿Cómo te has ganado la vida tras dejar a Loquillo en 2007?

Cuando pasó eso estuve un poco depre. Cogí el contrabajo y estudié clásico y jazz. Me desbloqueé con eso. También estuve arreglándome la casa de campo dos años. Estaba hecha polvo y salía agua por todos los sitios. Luego empecé a buscarme la vida. Trabajé de técnico de sonido en el ayuntamiento seis meses. Y claro, al no tener título, no podía ni hacer de profesor de bajo. Y no podía entrar en un teatro que hicieron aquí con mi currículum porque tampoco tenía título de técnico. Al final cargaba y descargaba camiones, montaba ferias… lo que había. Y llevaba grupos de jazz con la furgoneta. Hacía lo que podía.  Me buscaba la vida. Y el Jordi igual: ahora trabajaba en un bar, luego no sé qué… Pero teníamos la música como soporte anímico.

¿Qué echas de menos de los años de estrellato junto a Loquillo?
A lo mejor los restaurantes, caros, ja, ja, ja… Beber vino del año tal. Pero esto también lo hago ahora a la medida de mis posibilidades. Los hoteles de tantas estrellas no me gustaban, la verdad. Mientras haya una cama con un buen colchón y una ducha al lado… Soy un poco hippie en este aspecto. Pero me gusta comer bien, soy un poco vasco en ese sentido. Íbamos a comer juntos al principio, cuando éramos una familia. Luego todo cambió.

¿Cuándo se rompió la familia Troglodita?

En el 90. Cuando la oficina de management se cambió de Madrid a Barcelona. Mejor no poner con quien pasamos (con Gay Mercader, el promotor de los Rolling Stones, Springsteen…). Era un amigo también. Como tantos otros. El Loco empezó a querer cobrar más, porque todos cobrábamos igual, como una banda, como debe ser. Lo consiguió ya en Barcelona. Nosotros le entendíamos porque él hacía más promoción. Pero por ejemplo Sabino dejó la banda por eso a finales de los 80. Estas cosas ya no se recuerdan. Y cuando Sabino lo dejó yo cogí al Ricard y al Jordi y les dije: «tíos, tenemos que registrar el nombre». Y lo registramos en Vic.

Sí, Jordi, Ricard y tú formabáis un grupo aparte previo. Loquillo decía que erais payeses, campesinos.

Sí, nos trataban así. Antes de Los Trogloditas éramos Perdidos en el Espacio. Estábamos rodados y la gente de Madrid flipaba con nosotros porque éramos muy jóvenes. Tocábamos desde los 14 o 15 años y yo había estado con Quimi Portet (El Último de la Fila), que me enseñó mucho y, vaya, es otro personaje. Los de La Movida madrileña, al vernos, decían: «jo, éstos, que no saben ni hablar castellano». Porque hablábamos fatal, ¿eh? Más o menos como ahora.

ÓSCAR CUBILLO

Comments
3 Responses to “Eri Yamamoto + Guadalupe Plata + Los Trogloditas: El abecé (+ troglo-entrevista)”
  1. La Remolona dice:

    Baby, me vuelves loco!
    By guadalupe plata…Wapos ellos!

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  1. […] la vida, Simón Ramírez, para soltarle sin previo aviso que abandonaba la banda (nos lo contó en esta entrevista) Con tal maniobra Loquillo se deshacía de todos los Trogloditas genuinos, los compañeros de sus […]

  2. […] Josep Simón, El Loco no cayó en la cuenta de que éste poseía los derechos del nombre (en esta entrevista nos contaba los detalles el propio Simón). Y con la siguiente alineación pasean su segundo […]



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