7º Festival Bilbao BBK Live / Keane + 2: Los blandos del festival

Keane engancharon con sus estribillos melosos (foto: Mr. Duck).

Sábado 14 de julio 2012, Bilbao, Monte Kobetas, 50 €(+ 6 de gastos).

El sábado, la tercera jornada de las tres del BBK Live, se notaba que la afluencia de público había menguado respecto a los dos días anteriores con Radiohead y The Cure. Muchos festivaleros andaban por ahí y por ejemplo en el Casco Viejo de Bilbao se pudo ver a las 9 de la noche a mogollón de aficionados con la pulsera del festival. Oficialmente, ese sábado hubo 32.860 personas, con lo cual el 7º BBK Live estableció su record de afluencia con 109.178 personas, o sea 36.000 por día (se cuenta que al FIB fueron 40.000 por día). Extranjeros, más de un cuarto, aproximadamente el 15 % británicos y el 10 % franceses.

Ese día hubo dos cabezas de cartel: los poperos pianísticos Keane y los pasticheros Garbage, y estos completaron menos aforo y exageraron unos graves de esos que golpean en el pecho. Keane lograron meter en el concierto a muchos escépticos y a no pocos profanos, como el que esto suscribe. En 79 minutos y unos 18-19 títulos, los cuatro ingleses, sin guitarra (a veces la disparaba el piano, con lo que eso significa de encorsetamiento general), con batería y bajo, con el piano que hacía siempre pim-pim-pim (nota a nota) y con un vocalista que se movía cual ídolo melódico (se subía a dos cajas como Bisbal, se arrimaba al borde del tablado como Alejandro Sanz, sus melodías eran similares a las del denostado Robbie Williams…), Keane elevaron más coros de los chicos presentes que de las chicas, al menos por nuestro sector.

Divulgaban su disco ‘Strangeland’ y cuando interpretaban una canción de él se encendía el logotipo del telón de fondo. Fue un bolo épico pero sencillo, enganchante por las melodías y los estribillos, con muchas penas del desamor en títulos y estribillos referidos a lugares donde fueron felices (donde fue feliz el cantante Tom Chaplin), parangonable con las baladas de Radiohead (‘You Are Young’) y con la melancolía cantautoril de Rufus Wainwright (‘Nothing In My Way’ y su estribillo meloso). Hubo más baladas a lo Radiohead (‘We Might As Well Be Strangers’), aspiraciones al hit tipo Coldplay (el reciente single ‘Silenced By The Night’) y hits que lo fueron en plan Coldplay (‘Everybody’s Changing’), la novedosa balada hipercomercial ‘The Starting Line’ (la favorita del CD del cantante, Tom, pues así la presentó), un cruce entre Suede y Queen en ‘Leaving So Soon?’, el buen pop de ‘Disconnected’, otros envolvimientos a lo Rufus W. (‘A Bad Dream’), más melancolía (‘This Is The Last Time’), un poco de caña raver vía Radiohead (‘Is It Any Wonder?’) y un final con falsetes y afectación (‘Bedshaped’), ritmos bailongos (‘Sovereign Light Cafe’) y la despedida, sin bis, con el pop ‘Crystal Ball’ y sus palmas bien dadas. Estuvo muy bien la cita con los blandos del festival.

ÓSCAR CUBILLO

Corizonas, Krahe, Vielba y Vacas (foto: Mr. Duck).

+ Corizonas

+ Eli ‘Paperboy’ Reed 

Ese último día del BBK llegamos puntuales para ver a los dos primeros nombres de la plancha, que nos atraían lo suficiente. Llegamos a tiempo, sí: no hubo cola para coger el bus y el conductor nos desalojó en la cima y fue premiado con una salva de aplausos similar a la de los pilotos de avión tras un aterrizaje turbulento. Muchos aplausos también cosecharon los Corizonas, esa entente cordial entre Los Coronas madrileños y los Arizona Baby vallisoletanos. Oficiaron en septeto y en 58 minutos y unos 12 temas convencieron a la afición, congregada en mayor número de la esperada por ellos.

Con barbas, patillas, sombreros vaqueros y muchas amplias sonrisas (sobre todo la del guapo del lote, el bajista Javi Vacas, cuando agarraba el contrabajo), Corizonas nos suministraron un listado de Nuevo Rock Americano germinado en los 80 con ecos de Rank & File y The Del Fuegos, con psychobilly vía Blood On The Saddle y Royal Crown Revue, con indios en las pantallas, trompetas crepusculares (la del ucraniano), y por el final con covers del ‘Piangi On me’ de los Rokes en italiano, con fusilamientos del ‘Suzy Q’, con otra versión del ‘Wish You Were Here’ de Pink Floyd a modo de canción de amistad (aquí el guitarrista Fernando Pardo recomendó tomar tripis: «contra el Estado, alucine total»; ya, es que el estado lo sostenemos nosotros, no al revés) y con la despedida con un stoniano ‘I’m Alive’, de Tommy James & The Shondells.

Corizonas, en septeto alineado (foto: Mr. Duck).

Corizonas, baño de masas de su vocalista Javi Vielba (foto: Jon Rozadilla).

Corizonas, el septeto saludando al final (foto: Mr. Duck).

Eli ‘Paperboy’ Reed, arrodillado (foto: Mr. Duck).

Seguidamente vimos a Eli ‘Paperboy’ Reed por cuarta vez e nuestra vida. En total le hemos visto en el Azkena Rock Festival de 2009, en el Kafe Antzokia bilbaíno en 2010, y en la Sala BBK y en el 7º BBK Live de este 2012. Respecto a la víspera, a su set matutino en la Sala BBK, Paperboy dio un bolo más roquero quizá, menos soulero, pero igual de genuino, en unos 50 minutos y unos doce temas (se supone que llegamos al segundo tema y que Eli usó solo la Stratocaster, pues no agarró la Gibson en el bis aunque estaba preparada). Con corbata y pantalón verde azulado (¿o era azul verdoso?), en el día de su 29 cumpleaños (¿no lo sabía nadie más que Pato, que le intentó cantar el ‘Happy Birthday’?), Paperboy apretó en el funk Sam & Dave y en el rock nananá en plan Jim White, no pretirió el soul (la bonita ‘Easier’ con su onda Otis Redding), exprimió el soul chillón de Ray Charles (‘Take My Love With You’), incidió en la vena Jim White (los riffs de ‘I’m Gonna Getcha Back’, el futuro single ‘Shock To The System’), se desanudó la corbata en el ‘Si quieres el amor de un hombre ven y cógelo’ que sonó a Sam Cooke, y en ‘Explosion’, igual que en la Sala BBK, hizo acuclillarse a la contenta audiencia, antes del bis con el boogie clásico ‘Catfish Blues’. Bien Eli, pero mejor la víspera en la sala, a pesar del madrugón.

Eli ‘Paperboy’ Reed, Pato cazado cuando fotografía a la peña acuclillada en ‘Explosion’ (foto: Jon Rozadilla).

Eli ‘Paperboy’ Reed, el sexteto no necesitó metales (foto: Mr. Duck).

También vimos parte del bolo de los segundos cabezas de cartel Garbage, pero su pastiche de metal, electrónica y rock se nos hizo reiterativo y nos piramos, que estábamos cansados. Y de esa tarde sabatina recordamos el pogo y la bronca que montaron con su recio rock los angloamericanos Pure Love, cuyo cantante, Frank Carter, con espalda y torso totalmente tatuados, exigió originar un gran círculo en cuyo derredor la gente corrió enloquecida como en una pista de atletismo (y se tropezó alguien y se creó una montonera que ni en sanfermines; añadimos unas cuantas fotos al final de la cola).

ÓSCAR CUBILLO

Pure Love, la peña corriendo en círculo (foto: Mr. Duck).

Pure Love, el cantante Frank Carter también tiene tatuajes en la espalda (foto: Mr. Duck).

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Comments
One Response to “7º Festival Bilbao BBK Live / Keane + 2: Los blandos del festival”
  1. Carla dice:

    Me encanta eso de los Corizonas de «contra el Estado, alucine total», pura vieja escuela, puro rock.

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