Kenny Garrett: Qué barbaridad

El quinteto azabache, virtuoso e integrado de estética burguesa (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Miércoles 28 de noviembre 2012, Bilbao, Ciclo Masters At Work, Sala BBK, 20 h, 30 .

Kenny ganó un Grammy en 2010 por el supergrupo jazz Five Peace Band (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Excelente concierto en quinteto de jazz totalmente negro del saxofonista Kenny Garrett (Detroit, Michigan, 1960), premiado con el Grammy y antaño escudero de Duke Ellington y Miles Davis. Lo dio el miércoles en la Sala BBK para cerrar el ciclo Masters At Work, que se ignora si continuará en 2012 por cuestionas presupuestarias. Los cinco músicos, elegantísimos con su estética de intelectuales urbanos burgueses del círculo de amistades de Bill Cosby (ya podrían vestir así de bien los jazzistas vascos… no pondremos contraejemplos), en 111 minutos ejecutaron siete piezas (una con dos partes muy definidas) y arrancaron cual turbión saxofonista agudo con dos piezas de 18 y 24 minutos: la primera intensísima, resquebrajando la solemnidad de la sala a base de alegre latin jazz con batería y percusión integradas, solo constante de saxo, y la segunda pieza (en cuarteto y tras la ovación y aullidos de la anterior) de funk quebrado que derivó al hard bop, con picos emocionales que hicieron llevar las manos a la cabeza a algún espectador y con un luengo duelo de saxo y batería a secas que sonó a pureza salvaje. «No baja la intensidad, qué barbaridad», se manifestó Pato.

A partir de entonces los temas bajaron de ritmo y la tercera pieza fue la doble, de 26 minutos, que arrancó melódica a lo Bill Evans y con scat comercial de apoyo del percusionista y que se prolongó con etnicismos panteístas a lo Wayne Shorter. Prosiguió la magna cita con baladas detectivescas, soprano coltraniano sobre un torbellino de la batería, y funk a lo Bill Evans. Y de cierre, tras tratar hasta ese momento al respetable con suma y lejana frialdad, el orgulloso Kenny Garrett se dirigió a los presentes, les preguntó si estábamos felices, contentos, les azuzó y puso el patio de butacas patas arriba con la peña bailando en pie hasta en el pasillo y coreando la melodía de ‘Happy People’, un groove funk lleno de falsos finales («tenemos toda la noche, venga, venga, venga», incitó el líder) en sus 20 minutos aproximados, pues aquí no marqué el final de la anterior, pues la unió con las presentaciones de sus escuderos.

Fue un superbolo. Una explosión de virtuosismos y conjunción grupal. Una demostración de que el mejor jazz puede llegar a todo el mundo.

OSCAR CUBILLO

Anuncios
Comments
2 Responses to “Kenny Garrett: Qué barbaridad”
Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] fuimos al bolo de Garrett, a quien ya le vimos sobre el mismo escenario en noviembre de 2012, pero repetimos estimulados por el sabor bárbaro que nos dejó esa sesión. Esta vez Kenny Garrett […]

  2. […] a este saxofonista post-bop, ambas en la Sala BBK: en 2012, cuando titulamos ‘Qué barbaridad’ (así lo contamos), y en 2014, cuando titulamos ‘Casi perfecto’ (así lo […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: