Avishai Cohen With Strings: Tres bises

El trío base (piano, contrabajo y batería) reforzado por quinteto de cámara (oboe, dos violas, violín y violonchelo (foto: Mr. Duck).

El trío base (piano, contrabajo y batería) reforzado por quinteto de cámara (oboe, dos violas, violín y violonchelo (foto: Mr. Duck).

Jueves 21 de noviembre, Bilbao, Ciclo 365 Jazz Bilbao, Sociedad Filarmónica, 20 h, 6 .

Nueve conciertos con entidad hubo el jueves en Bilbao: cuatro del BIME (en Antzoki, Azkena, Bilborock y La Cúpula del Campos), Albert Pla en el Arriaga y Jarabedepalo en la Rock Star, el festival blues del Evidence, la sesión del Bilbaína Jazz Club, y el que presenciamos entero: el del contrabajista Avishai Cohen con grupo de cámara cerrando la temporada otoñal del 365 Jazz Bilbao en una Sociedad Filarmónica llena, pues sólo unas 30 entradas se quedaron sin vender y como no estaban numeradas eso fue un hervor. Avishai se mostró encantado con el recinto y dijo: «Un lugar maravilloso. No nos esperábamos un sitio con tanta historia y vibración. Hemos vistos las fotos y aquí han tocado Rubinstein o Pablo Casal. Son algunos de nuestros héroes».

El que suscribe descubrió a Avishai Cohen, músico telentoso y arriesgado nacido en el kibbutz Kabri de Israel hace 43 años y hoy figura de la creativa y competitiva escena jazz de Nueva York, gracias a un fantástico concierto que ofreció en trío en el 32º Getxo Jazz, en 2008, pero esta vez regresó a Bizkaia con su show denominado ‘With Strings’, con cuerdas, ampliando la formación con dos violas, violín, violonchelo y oboe. Los 16 temas en 111 minutos, ¡con tres bises!, del octeto fascinaron al respetable de todo tipo, que ovacionó, silbó y gritó bravos ante la propuesta liderada por el virtuoso músico judío amplio de horizontes que también cantó seis piezas: tres de arqueología puesta al día en viejo ladino (idioma en extinción que conoce gracias a su madre, sefardita), uno en hebreo («se me ha olvidado la letra, pero como no la entendéis no pasa nada…», bromeó al acabarla) y en el bis dos cúlmenes a solas: al piano entonando el clásico espiritual negro ‘Sometimes I Feel Like A Motherless Child’, con emoción vocal y riesgo a los marfiles oblicuos (aquí un YouTube en el Olimpia parisino) y al contrabajo y en español una verosímil y melodramática ‘Alfonsina y el mar’ (popular por Mercedes Sosa y entonada por Avishai como Jorge Drexler).

Cantando al piano el clásico espiritual negro ‘Sometimes I Feel Like A Motherless Child’ (foto: Mr. Duck).

Cantando al piano el clásico espiritual negro ‘Sometimes I Feel Like A Motherless Child’ (foto: Mr. Duck).

Quizá Cohen suministró demasiado folk medieval en ladino, pero se sentía a gusto y pensaba que al ser un idioma parecido al español antiguo serían piezas más cercanas al público. Por eso hizo tres: ‘Puncha, puncha’, triste y con bonito piano Broadway añadido (y larga ovación de premio), ‘Linda de mi corazón’, que recordó a Ana Alcaide, y ‘Morenica’.

‘Almah’ (Parlophone, 13).

‘Almah’ (Parlophone, 13).

Las piezas instrumentales fueron de altura. Nada de pastiches, a pesar de la batería en su justa medida y de que en algunas composiciones cupieran desde piano swing hasta minimalismo de cuerdas equilibristas y fusión a lo Wayne Shorter con solo de oboe puesto en pie (‘On A Black Horse’, una melodía rusa rearreglada). La mayoría de estos instrumentales con cuerdas se incluyen en su nuevo disco, ‘Almah’ (Parlophone, 13), que se vendía a 20 euros en la puerta. Es un proyecto que según Avishai refleja su «pasión por el arte y la belleza», un repertorio culto de interpretación elevada que se rindió a la hermosura contemplativa hebrea (‘Overture’), medró con el minimalismo de Nyman (la segunda pieza, ‘Song For My Brother’, cuando soleó por primera vez con el contrabajo y elevó la primera ovación para él en singular), se serenó con el standard de Thad Jones ‘A Child Is Born’ (al acabarlo ironizó: «si no os habéis dormido ahora, no os vais a dormir»; definió esta pieza como ‘floating’, o sea flotante o etérea), se igualó a las cuerdas de Apocalyptica, el cuarteto que se hizo famoso versionando a Metallica y otros clásicos del metal (‘Arab Medley’, y sus ondas morunas que devinieron absorbentes por insistentes), y tensó el jazz modernista a lo Medeski Martin & Wood con minisolo de batería (‘Shlosre’; echad un ojo a este YouTube y flipad)

La gente salió encantada y muchos debimos volver dos veces a la butacas, pues Avishai Cohen dio tres bises: el primero con las dos canciones a solas ya mentadas más una improvisación contrabajista con lapsos de ‘La cucaracha’ o de retretas militares, el segundo en trío de jazz haciendo minimalismo guiado por el piano, y el tercer bis un tema muy étnico con albokas orientales, percusiones y palmas de la gente en pie, en plan fiesta.

OSCAR CUBILLO

Palmas y percusiones en la fiesta folk del tercer bis (foto: Mr. Duck).

Palmas y percusiones en la fiesta folk del tercer bis (foto: Mr. Duck).

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