El Arrebato: Aquí un colega (+ entrevista)

El ‘Campamento Labandón’ trasladado al Teatro Campos de Bilbao (foto: Club de Fans El Arrebato).

El ‘Campamento Labandón’ trasladado al Teatro Campos de Bilbao (foto: Club de Fans El Arrebato).

Viernes 30 de enero, Bilbao, Teatro Campos, 20 h, entradas de 20 a 45 €.

El Campos rozó las entradas agotadas el viernes para ver al andaluz El Arrebato, exitoso exponente de la rumba-rock fusionera y buenrollista española. Ante un aforo muy juvenil (las chicas eran las que más coreaban), El Arrebato, en sexteto guitarrero con el sonido canónico y limpio de las Fender en plan Fito Fitipaldis, desapareció varias veces de escena para recuperar resuello (en un instrumental, en la canción del invitado Boana, ¡que es su hijo!, y no tiene tantas tablas aún) a lo largo de un bolo de 117 minutos para unas 21 canciones. Canciones todas con trazos de otros intérpretes nacionales, compendio de influjos, aluvión de influencias revelado en el primer tema: ‘Échame una mano’.

‘Campamento Labandón’ (EMI, 12).

‘Campamento Labandón’ (EMI, 12).

En el rock está todo inventado, pero a El Arrebato se le notan las costuras en su repertorio, por ejemplo de Melendi y Estopa a tope (‘Que salga el sol por donde quiera’, ‘Búscate un hombre que te quiera’, ‘Duele’, ‘Me hace falta dinero’ o ‘Mi colega de siempre’aquí va el clip suburbial-), de Marea en el pon-pon de ‘Llamaré a tu puerta’, del rock de unos Extremoduro para todos los públicos (‘Bien sabe Dios’) o de unos Medina Azahara souleros (‘Enamórate’), de la comercialidad española de Orozco (‘Aquí me tienes’, ‘Durmiendo en tu ombligo’), de los Muchachito Bombo Infierno en el pasaje de rumba peretiana acústica, del meloso Álex Ubago en el peligroso pasaje al piano (‘A mí ná má’, donde reza «eres mi religión»), de Macaco por la fusión y las letras bien intencionados con estribillos pegajosos (‘Dame cariño’, ‘Los jardines del Edén’ -que me parece que es nueva, inédita-, la mentada ‘Aquí me tienes’…), o de La Oreja De Van Gogh y Mägo de Oz por ciertas letras pueriles con piratas, estrellas, lunas y pociones mágicas, dicho sea a botepronto (‘Ojos de melocotón’).

El público entregado de antemano vivió el bolo como una fiesta, interrumpida varios minutos cuando una señora se desmayó en primera fila (quizá un colapso diabético ante tanta dulzura). El Arrebato, o sea el sevillano de 44 años Francisco Javier Labandón Pérez, en la larga gira de su disco ‘Campamento Labandón’ (lo presentó en Barakaldo en marzo de 2013 –cuando se hizo la entrevista de abajo- y suspendió su actuación estelar de agosto de 2013 en Fiestas de Bilbao debido a un cólico nefrítico, a una piedra en el riñón como informó en el Campos), fiel a su imagen de melena y pañuelo, saludó euskérico en plan indio («Bilbo, gabon, Euskadi» fueron sus primeras palabras; y gabón no es el país africano, sino buenas noches en vascuence), prometió un bolo con ‘buen rollo y buen ambiente’ (sic) y procedió a la autodefinición: «somos trovadores de la carretera en busca de cariño» (así introdujo la rumba tipo El Barrio ‘Dame cariño’).

El Arrebato ofició halagador en largos discursos a veces predicadores (el de que no hay que confundir el precio de las cosas con su valor, el sermón de que lo que te hace feliz no es el coche o la moto, sino la sonrisa de los padres o el abrazo de un amigo), contando partes de su vida (su infancia en una casa de 50 metros con ocho hermanos, casa tan pequeña que cuando su madre pelaba una cebolla lloraba la vecina, como confesó en una de las presentaciones largas que le servían para recuperar fuelle), cantando el himno del centenario del Sevilla, amagando a veces el baile flamenco dando siempre únicamente una vuelta sobre sí, silbando (‘La calle de los marginados’, cuando dijo «este silbido me transmite tan buen rollo que es mágico, que sí, que no estoy majara», y puso a todo el teatro a silbar), cosechando palmas, diciendo «qué bien lo estoy pasando, de verdad» antes de improvisar el ‘Todo tiene su fin’ de Los Módulos que fue respondido por la concurrencia (lo cual le sorprendió), y, bastante antes, a mitad de la cita, recitando a mitad de una canción en plan Sabina (otra asimilación) una parrafada en la que soltó: «sabes lo que te digo / que aquí tienes un colega». Pues eso.

ÓSCAR CUBILLO

Sin pañuelo, con melena, firmando a los fans en el exterior del Campos (foto: Facebook El Arrebato).

Sin pañuelo, con melena, firmando a los fans en el exterior del Campos (foto: Club de Fans El Arrebato).

*

«El pop español es la rumba»

*

El Arrebato prolonga en 2014 la gira de su exitoso disco ‘Campamento Labandón’

*

Antes de su actuación de marzo de 2013 en la ahora clausurada Sala RockStar de Barakaldo, donde presentó su álbum ‘Campamento Labandón’ (EMI;12), charlamos por teléfono con el cantante y compositor rumbero El Arrebato, que se hallaba en su casa, en Sevilla, en Mairena del Alcor, un pueblecito a 20 kilómetros de la capital. «Aquí vivo, sí, en el campo, en las afueras. En una casita de campo». Que corra la grabadora.

¿Qué haces un día normal?

La verdad que no soy de madrugar muy temprano. Cuando no tengo que hacer me levanto a las 11 o 12 de la mañana, ¿no? Normalmente me hincho a dormir. Luego un desayuno flojito y a caminar, porque me gustan mucho las granjas y los animales. Tengo algunos animalillos aquí. Después como y cojo la guitarra un ratito. No soy de echar siesta porque me levanto tarde. Con la guitarrita paso la tarde y después voy a ver a algún amigo y cosas así. Tampoco nada especial. Jugar al fútbol me gusta mucho y suelo quedar con amigos para eso.

¿Eres del Sevilla o del Betis? (se lo preguntaba antes de saber que compuso el himno del Centenario del Sevilla).

Del Sevilla, del Sevilla.

¿Por qué esa rivalidad entre vecinos?

Supongo que pasa igual que en todas las ciudades. Como entre el Bilbao y la Real, ¿no? El fútbol va más allá del deporte y con él tú te sientes parte de algo. Imagino que se debe a eso. Se lleva la pasión hasta el final. Y para sentir esa pasión necesitas sentir algo en contra, porque si no, ¿contra qué luchas?, ¿para qué tanta pasión? Hay que luchar contra algo y entonces te pones un rival que normalmente es el más cercano a ti, al que ves a diario, al que te rozas. Imagino que es también al que más quieres. Es como en las familias, o entre los amigos, eso que se dice de que los que más se pelean son los que más se quieren. Pienso que en el fútbol es lo mismo.

¿En qué posición sueles jugar con tus amigos?

Yo de delantero. A mí me gusta meter goles, je, je.

Vale, centrémonos en la entrevista. Esta entrevista es por un concierto en Barakaldo (la entrevista se realizó en marzo de 2013). Vienes a menudo al País Vasco. ¿Cómo ves a este público norteño?

Es muy parecido al sureño. Creo que en el País Vasco y Andalucía el carácter es muy parecido. Somos gente extrovertida, sociable, con mucha pasión, que vivimos todo con énfasis, y en lo que decimos somos hasta exagerados. Es un público muy parecido. Lo único que cambia es el acento y ahí me siento prácticamente como en Andalucía. Es cierto, ¿eh? Somos muy parecidos. Tal vez a lo mejor los vascos un poco más tozudos y los andaluces como más relajaditos, más flojitos, pero en lo demás somos iguales.

¿Cuántos conciertos das al año y en qué partes de España actúas más a menudo?

Pues normalmente por toda la geografía. No tenemos ningún sitio donde no vayamos. Ahora que están las cosas un poco más flojillas, estamos dando unos 35-40 conciertos. Más o menos los que dimos el año pasado (2012) y los que pensamos dar este. Está muy bien. Creo que pasando de los 30 está muy bien.

En sexteto, electrizando el Campos (imagen de móvil: Marije).

En sexteto, electrizando el Campos (imagen de móvil: Marije).

¿Y cómo será el concierto de Barakaldo? Anima al lector que no os conozca.

Para el que conozca la banda, es El Arrebato en estado puro, un concierto enérgico, con pasión, emocionante y muy positivo. Y esto sirve también para los que no nos conocen: pasional, emocionante, con muy buena música y sonido maravilloso, pues llevo músicos de primera línea. El concierto intenta transmitir mucha energía positiva. El mensaje es ese: energía positiva, pasar un buen rato y hacer reflexionar y pensar en mirar el valor de las cosas, no el precio. Será muy eléctrico, con mucha energía, con una paradita de recuerdo a nuestra tierra con reminiscencias flamencas que no son del todo flamenco, y después rock desde el punto de vista andaluz, un rock fuerte donde la gente acaba con el espíritu arriba. Se sale con la sensación de que lo has pasado muy bien y con las pilas cargadas.

Oye, la música con deje andalusí rompe la pana por toda la piel de toro. A pesar de que no se facture en Andalucía, como con Estopa en Cataluña, Melendi en Asturias… ¿A qué crees que se debe?

Aquí en Andalucía, no sé si por idiosincrasia nuestra, nos atrevemos más a dedicarnos a la música. O nos sale más, no sé. Pero en realidad no creo que sea música andaluza, creo que es música española. De toda la geografía. Lo que pasa es que, como aquí la acentuamos tanto a nuestra manera, parece que es nuestra, ¿no? Es cierto que sí hay aspectos muy andaluces que ya se han unido a la música española, pero también una rumba no tiene por qué ser andaluza. También la hacen perfectamente Melendi o Estopa, o Peret, que hacía maravillosamente la rumba catalana. Al final es la música que sentimos, la música popular nuestra. Aquello que llamamos pop es el pop inglés, pero el pop español es éste. Lo que cuenta nuestra cotidianidad. Y la rumba habla siempre de cotidianidades y por eso nos gusta.

‘Vuelven… Los Amaya’ (Universal, 13).

‘Vuelven… Los Amaya’ (Universal, 13).

Acaba de salir el disco de Los Amaya, ‘Vuelven’, con muchas colaboraciones, entre ellas la tuya, que haces ‘Amor, amor’.

Me llamaron de Universal diciendo que Los Amaya estaban interesados y que les gustaría que compartiera con ellos una canción. Y me hizo mucha ilusión, porque yo recuerdo aquella banda sonora de mi niñez con Los Chichos, Los Amaya, Las Grecas… Para mí son unos maestros, unos referentes. Me hizo mucha ilusión compartir una canción con ellos. Creo que fueron los precursores de la rumba pop, así como Peret lo fue de la rumba catalana. Los Amaya empezaron a entremezclar la rumba con pop y por ahí luego pasaron muchos grupos. Para mí es un honor que Los Amaya hayan pensado en mí.

¿Y además de rumberos como Las Grecas no te influye el rock? Parece que sí al oír tus canciones.

Sí, sí. Desde pequeño he tenido la suerte de ser muy melómano, de gustarme todo tipo de música. De Andalucía lo que más me gustaba eran Triana, que eran roqueros, o Alameda. Y también he sido muy heavy y me han gustado mucho Metallica, Eisi/Disi también, las baladas de Scorpions… Y grupos como Dire Straits, o Pink Floyd. Y a la vez salía a la calle y escuchaba a Camarón. Y en casa mis hermanos oían mucha música. Yo soy el más pequeño de ocho hermanos, y así no coges el tocadiscos nunca, pero escuchas toda la música con todos los gustos de ellos, lo cual te abre mucho la mente. Escuchaba desde Pink Floyd a algo más melódico, y luego a Eisi/Disi. Y me gustaban mucho los grupos españoles, como Leño o Barón Rojo.

Tienes 43 años. El éxito te ha llegado entrado en los 30, con la cabeza bien amueblada.

Sí. No sé si es mala suerte o no. Pero así ha sido y lo doy por bueno. Creo que me ha ido bien, con la cabeza bien amuebladita para no creerme otras cosas, ni perder los pies del suelo y sabiendo valorar lo que tienes entre manos. Eso es muy importante y en ese sentido he tenido suerte, pero me habría gustado que me hubiera llegado con los 18.

¿Qué tal está yendo tu último disco, ‘Campamente Labandón’? Me recuerda a El Barrio.

Sí, mucha gente nos lo dice, que somos como Los Chichos y Los Chunguitos. El Arrebato y El Barrio somos los dos referentes de música andaluza, cada uno distinto. El disco va muy bien y estoy muy contento porque salió en octubre (de 2012) y estamos casi en el platino. Estamos a falta de dos o tres mil discos me contaron el otro día, aunque esos ahora son muchísimos porque se venden los discos muy despacito. Pero el platino es muy importante. Yo me conformaba con el oro, pues imagínate.

Así que celebrándolo constantemente, agradeciéndolo, y sobre todo intentando estar a la altura de las circunstancias. Si se ha vendido es porque a la gente le ha gustado y cuando voy a un concierto he de estar a la altura de esas expectativas. Me preocupo de intentar estar a la altura de Barakaldo, que es muy difícil. No lo lograré, pero al menos espero estar cerca. De eso se trata. De intentar mejorar de componer mejor para el próximo disco. A la vez que lo celebro, me autopresiono para crecer yo en el próximo disco.

ÓSCAR CUBILLO

Saludos retratados desde el lateral del Teatro Campos, entre bambalinas (foto: Facebook El Arrebato).

Saludos capturados desde el lateral del Teatro Campos, entre bambalinas (foto: Facebook El Arrebato).

Comments
One Response to “El Arrebato: Aquí un colega (+ entrevista)”
Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] vimos hace dos años en el mismo Teatro Campos y entonces (así lo contamos y le entrevistamos) el sevillano Francisco Javier Labandón Pérez fue rumbero y meloso en la moralina. Pero en este […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: