Burning: Rejuvenecidos

Uno de los saludos iniciales de Johnny Cifuentes, de 58 años según él (foto: Mr. Duck).

Uno de los saludos iniciales de Johnny Cifuentes, de 58 años (foto: Mr. Duck).

Jueves 13 de marzo 2014, Bilbao, Kafe Antzokia, 21.30 h, 15-18 €.

‘Pura sangre’ (El Cocodrilo-Diagonal, 13).

‘Pura sangre’ (El Cocodrilo-Diagonal, 13).

Con 20 minutos de retraso comenzó el esperado bolo de los madrileños Burning (pronúnciese en castellano) en el Kafe Antzokia. La peña era madura (Loquillo atrae a más joveznos, por ejemplo) y a la entrada se veían matures interesantes empero castigadas. Bastantes espectadores accedían al local como andándose en la nariz. «Es que esta es una edad muy mala, ja, ja, ja», se rio Pato antes de añadir: «Tú porque resistes con vino, pero yo conozco a gente que está desde los veinte con la coca y a esta edad se nota». Pues el caso es que Burning (esta es su web) han rejuvenecido con ‘Pura sangre’ (El Cocodrilo-Diagonal, 13), disco autoproducido con el que celebran 40 años desde que arrancaran en 1974 y en el que aflora un inédito sentimiento de country rock americano crepuscular con las raíces hondas en los Stones, of course.

Lo presentaron en sexteto, con dos guitarras, base rítmica, saxo esporádico y el fundador y superviviente de 58 años Johnny Cifuentes a la voz y las teclas. A la derecha, a la Stratocaster y los punteos, brillaba Edu Pinilla, y en el lateral izquierdo, a la Gibson y la Gretsch, reinaba Pitu, que llevaba un cuelgue que al principio parecía impostado, al poco verídico y teletransportador, bastante después ya asomándose al colapso, y por el final casi caricaturesco cuando asió un porrón tamaño ‘Freak Brothers’. ¡Pero que conste que tocó muy bien, ahí desde su mundito!

El sexteto al completo, con el saxo (foto: Mr. Duck).

El sexteto al completo, con el saxo (foto: Mr. Duck).

En esta entrevista en Público dice Johnny que Burning tienen 180 canciones y que no pueden tocarlas todas cada noche. En Bilbao sonaron 25 en dos horas pasaditas, las 11 primeras las del nuevo disco al completo, el primero oficial desde ‘Altura’ (2002). El respetable las recibió bien y se vivieron no pocos de los mejores momentos de la velada, sobre todo en los lentos y medios tiempos camperos y áridos, con el aire de Los Proscritos (‘Demasiado sucio’, ‘Corre conmigo’), la languidez del honky tonk español regentado por Hendrik Röver (‘Águilas’, de lo mejor de la noche, la lentísima ‘Dejarlo que sangre’ con sus brindis por el rock and roll, que fue otra cima) o country rock tan genuino como el de los argentinos (‘Al final de la botella’, con la ruda slide de Pinilla, la tercera cima encadenada). Durante semejantes medios tiempos crepusculares pensamos en lo que sostiene Hendrik de que «el rock americano es posible en castellano», y Burning los salpimentaron con rocanroles marca de la casa, de herencia Stone (‘Bestia azul’, ‘Todo a cien’) o Berry (‘Willie Dixon’, el garito ese que han descubierto en Argentina).

Johnny generalmente cantó y tocó desde el fondo del tablado (foto: Mr. Duck).

Johnny generalmente cantó y tocó desde el fondo del tablado (foto: Mr. Duck).

La segunda parte, plagada de éxitos, no decayó y también alternó las baladas sentimentales con los rocanroles macarras. ‘Jack Gasolina’, marcó la línea del cambio y Johnny seguía manteniendo el tipo, decía ‘thank you’ y ‘os quiero’ en las presentaciones y ‘ouh yeah’, ‘los Stones’, ‘nena’ y ‘rock and roll’ en las canciones. Hubo buenos rocanroles (‘Jim Dinamita’) y rocks no tan canónicos (bueno, algo Troglodita ‘Muévete en la oscuridad’ y tipo 091 ‘Desde el pantano’), y Burning no cayeron en la auto-verbena (la rozaron en ‘Rock & Roll Mama’ pero ni se notó en ‘Qué hace una chica como tú en un sitio como este’, por ejemplo), dispararon más hitos rudos (‘Esto es un atraco’, con la peña con caras de felicidad nostálgica y coros brazo en alto si mirabas hacia atrás, ‘Mueve tus caderas’) y también funcionaron excelentemente en los lentos emocionales, caso de una fronteriza ‘Como un huracán’ o del adiós con quizá su mejor canción, ‘Una noche sin ti’.

ÓSCAR CUBILLO

Echando el resto con Pitu a la contra (foto: Mr. Duck).

Echando el resto con Pitu a la contra (foto: Mr. Duck).

Saludando a la parroquia entregada y nostálgica al final del buen bolo (foto: Mr. Duck).

Saludando a la parroquia entregada y nostálgica al final del buen bolo (foto: Mr. Duck).

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Comments
3 Responses to “Burning: Rejuvenecidos”
  1. Arthurs dice:

    ¿No te pareció que el guitarrista de la derecha choca frontalmente con el sonido original de los Burning?

    • Hombre, sí, Edu Pinilla toca que se pasa, mucho mejor que sus predecesores. Antaño sí que me parecía que chocaba más, que estaba ahí como encajado en plan guitar hero, pero ahora con el nuevo repertorio se adapta muy bien. Al menos he visto cuatro veces a Burning, y de largo el del jueves fue el mejor concierto. Aunque su nueva faceta poco tiene que ver con lo de antes. Es la evolución… Para bien en este caso.

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