Jorge Drexler: Estreno mundial (+ entrevista)

Imagen del culto Drexler justo abriendo su gira mundial en Basauri (foto: Nuria GD).

Imagen del culto Drexler justo abriendo su gira mundial en Basauri (foto: Nuria GD).

Sábado 5 de abril 2014, Basauri, Teatro Sozial, 20.30 h, entradas 24 y 28 €.

Con 20 minutos de retraso con el Teatro Sozial lleno, el perspicaz y polifacético cantautor uruguayo Jorge Drexler (Montevideo, 1964), pareja de la actriz Leonor Watling (dos hijos juntos) y médico capaz de aplicar la matemática a la sensación de deseo y hasta de amor, abrió en Basauri («el primer municipio que se interesó, gracias por estrenar aquí esta gira», reconoció) el tour mundial de su decimocuarto disco ‘Bailar en la cueva’ (de salida número 1 en Argentina, Colombia y Chile, número 2 en Brasil y México, número 3 en España…), un gozoso ejercicio de folk danzón suramericano. Tras una suficiente semana de ensayos, al frente de un octeto multinacional (españoles, un italiano, un argentino y él), Drexler protagonizó 19 piezas en 82 minutos y consiguió la participación del mixto respetable (los coritos suaves y espontáneos, por ejemplo en ‘Transporte’), silbó, improvisó (en una de las ocasiones al empezar ‘Transoceánica’, mientras afinaba una de sus guitarras) e irradió educación (las reverencias de sus saludos iniciales), inteligencia (‘Esfera’, bluesoul donde canta «tú y tu leve tul de nubes»), conciencia social (‘Disneylandia’, electrónico, global y avant garde cénit de la cita), sentimentalismo (la lírica ‘Mi guitarra y vos’, otro cénit de la cita) y simpatía («es positivo y busca lo colectivo, es dulzón más que blando», sentenció la psicóloga Nuria GD).

Fan de twitter (asegura que ahí está la mayor poesía actual), hebreo escéptico y ganador de un Oscar por ‘Al otro lado del río’ (no, no la cantó en Basauri), Jorge Drexler, ora callejero (‘Las transeúntes’, feliz él y con solo jazz del trombón) ora relajado (‘Princesa Bacana’), triunfó, se le notó que lo sabía en la expresión luminosa de su rostro, se arrimó al funk orgánico (‘Bailar en la cueva’, con los tres metales eficaces y su onda Nueva Orleáns; ‘Data data’, algo Calamaro), usó desde postrock hasta blusoul y soul a secas (el de ‘La noche no es una ciencia exacta’) o desde electrónica hasta cumbia (ecos de Los Lobos en la agria ‘La plegaria del paparazzo’ y en la autobiográfica ‘Bolivia’), a solas cual cantautor con su acústica se lució en ‘La trama y el desenlace’, y dio dos bises con la gente en pie, tan contenta y satisfecha como él (‘La luna de rasquí’, su homenaje al cantautor venezolano Simón Díaz, 1928-2014), a modo de colofón de un show sólo en sus postreros minutos bailongo, ya que no fue un bolo danzón empero el título de su novedad fonográfica, ‘Bailar en la cueva’, recuerden (inmovilidad quizá debida a celebrarse el concierto en un recinto con butacas).

OSCAR CUBILLO

Galería de fotos del estreno en Basauri por Nuria GD

 

Saxo tenor italiano, trompeta de Barcelona, trombón madrileño, bajo de Canarias, baterista de Getxo –Borja Barrueta, sí-, cantautor de Uruguay, percusionista de Buenos Aires, y teclas y samples de Barcelona (foto: Nuria GD).

Saxo tenor italiano, trompeta de Barcelona, trombón madrileño, bajo de Canarias, baterista de Getxo –Borja Barrueta, sí-, cantautor de Uruguay, percusionista de Buenos Aires, y teclas y samples de Barcelona (foto: Nuria GD).

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+++ ENTREVISTA +++

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«Es el disco mío con mayor porcentaje de América »

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El inquieto cantautor uruguayo, Oscar a la mejor canción original en 2005,

inició en Basauri la gira mundial de su álbum ‘Bailar en la cueva’

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‘Bailar en la cueva’ (Warner, 14).

‘Bailar en la cueva’ (Warner, 14).

Oscar en 2005 a la mejor canción por ‘Al otro lado del río’, el culto Jorge Abner Drexler Prada (Montevideo, Uruguay, 1964), médico titulado, cantautor expansivo y experimental, judío descreído y pareja de la actriz Leonor Watling (tienen dos hijos), ha editado a ambos lados del Atlántico su décimo cuarto disco, ‘Bailar en la cueva’ (Warner), que divulgará en conciertos en octeto con sección de metal en una extensa gira internacional que empezó en Basauri. Antes de arrancar y de ensayar una semana para engrasar a la banda, charlábamos un lunes de mañana con Drexler, que se hallaba en Madrid recién llegado de México. «He estado en México, Argentina y Uruguay. He pasado dos semanitas fuera. Se ha volcado la discográfica con el disco y he tratado de estar a la altura dando dos semanas de trabajo para la promoción en Latinoamérica. Piensan lanzarlo con bastante fuerza y estoy muy contento».

‘Bailar en la cueva’ parece su mejor disco, superior incluso a ese ‘Amar la trama’ (2010) que le llevó de gira mundial. Como su propio título indica, le ha salido un listado muy bailón, en especial al principio. Conviene el autor: «Sí. Sobre todo el arranque. Quisimos que las primeras seis o siete canciones estuvieran centradas en el ritmo, en el groove. De ahí el nombre también de ‘Bailar en la cueva’ y de ahí la declaración de principios del disco, que empieza diciendo ‘bailar, bailar, bailar, ir en el ritmo como una nube va en el viento’. Se trata de ser el movimiento, de entregarse al baile. Moverse en sincronía con una música es una experiencia muy antigua que practicamos como especie. La canción dice que ya hacíamos música muchísimo antes de conocer la agricultura».

La siguiente cuestión es obligada: ¿Te gusta bailar? ¿Sabes bailar? ¿Te encuentras a gusto bailando? «Son tres preguntas diferentes –replica al instante, casi sin dejar terminar de exponerlas, revelando su inteligencia superior-. A la primera y la última respondo sí. A la del medio, bueno: el tipo de movimiento al que me refiero al hablar de baile es independiente de la calidad, ¿no? Pienso que todo aquel que se entrega baila bien. Hay gente con mayor destreza técnica, pero lo que me interesa del baile va más allá de la técnica, va en la capacidad de entrega. Para mí a veces es más difícil entregarse que aprender un paso. En la vida en general y en el baile en particular».

Con cara de contento dominando, armonizando al transversal público que llenó el teatro (foto: Nuria GD).

Con cara de contento dominando, armonizando al transversal público que llenó el teatro (foto: Nuria GD).

Y no extraña que Drexler haya estado dos semanas de promoción a América, pues su influjo folclórico se nota en numerosos ritmos. «Es el disco mío que tiene mayor porcentaje de América –conviene-. Quise expandir mi territorio geográfico de la misma manera que me planteo expandir mi territorio corporal a los pies para meterlos en el proyecto, aunque a veces meter los pies significa meter la pata, ja, ja… Yo creo que equivocarse es parte del proceso también. En los últimos cuatro años mi trabajo en Iberoamérica en general ha crecido mucho y es por eso por lo que voy a hacer promo a Latinoamérica. Me he sentido muy cómodo en Porto Alegre, Caracas, Barquisimeto, Guayaquil, San Juan de Puerto Rico… En casi todas las ciudades de habla hispana he tocado en los cuatro últimos años por lo menos una vez. Y en cada uno de estos lugares he ido recopilando gente, contactos, música y ritmos, y esto ha aparecido de manera muy natural en el disco». Ya, por ejemplo hay colaboradores suramericanos como el brasileño Caetano Veloso y la rapera francochilena Ana Tijoux.

En este párrafo colocamos la primera pregunta que le habíamos en esta charla, que no era de coba sino una apreciación sincera : ¿Por qué es este ‘Bailar en la cueva’ tu mejor disco? ¿Por su exuberancia? Y respondía Drexler: «Siempre soy muy reacio a decir que el disco que uno saca es el mejor, aunque en el momento de lanzarlo uno tenga que creerlo, ¿no? Soy muy pudoroso por eso. Como vasco entenderás que los autoelogios no son algo que salgan fácil, je, je… Tampoco se os da fácil a vosotros. Yo estoy muy feliz con este disco. No sé si es el mejor o no, la verdad».

Tres metales y dos percusiones batiendo los ritmos danzones (foto: Nuria GD).

Tres metales y dos percusiones batiendo los ritmos danzones (foto: Nuria GD).

Al otorrinolaringólogo uruguayo le planteamos si nota el crecimiento personal como artista, como intérprete, según pasan los años, y conviene: «Pues sí. Yo noto un movimiento personal. Y a la vez que voy creciendo de edad, también voy aprendiendo cosas del oficio. Desde luego, lo que sí te puedo decir es que me aboco con bastante decisión a intentar romper cerrojos personales. Es lo que pasa en este disco, como dice la primera canción: ‘cerrar el juicio / cerrar los ojos / oír el clac con que se rompen los cerrojos’. Es un disco de desatar nudos corporales sobre todo. Nudos antiguos que vienen desde una infancia y adolescencia en dictadura, en una época en que el baile como expresión liberadora personal no estaba estimulado ni por el régimen de la dictadura ni por el circuito de intelectuales de izquierda en que me crie yo».

Y con intención de aprender el truco, preguntábamos: ¿Cómo se hace para no caer en la rutina, para no conformarse con las capacidades de uno mismo y evitar tirar por el mismo carril a velocidad de crucero? «Me parece muy importante tu pregunta. De hecho es la pregunta esencial que me hago cada vez que encaro un trabajo, ¿no? Yo creo que hay que evitar el piloto automático a toda costa. En mi caso particular detecto qué sectores de mi realidad están en proceso aún de ser trabajados, porque no los he trabajado mucho, ¿sabes? En este caso detecté que tenía muchas ganas de imponerme la obligación de encarar un disco del movimiento, empezando desde los pies. En vez de empezar desde el pecho y la cabeza, o sea desde las emociones y la razón, quise empezar un disco como un ejercicio de telequinesia, desde los pies. Y si logra que se te mueva el pie a distancia, va bien. Si produce ese efecto a distancia, la canción está funcionando. Y me tomo muy en serio el baile y la capacidad que tiene de hacer canciones desde el movimiento, su capacidad de generar nuevos campos. La canción es mi habitación de juegos y siempre me gusta entrar por puertas diferentes para evitar eso que dices tú, caer en automatismos, en repeticiones».

ÓSCAR CUBILLO

Saludos de la banda hermanada en Basauri (foto: Nuria GD).

Saludos de la banda hermanada en Basauri (foto: Nuria GD).

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One Response to “Jorge Drexler: Estreno mundial (+ entrevista)”
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  1. […] es que llegamos, claro). Le vimos en abril del 14 en Basauri, abriendo la corriente gira mundial (así lo contamos, y solo por mirar las fotos merece la pena pinchar este link) y 80 conciertos después (quizá exactamente 86) regresó representando el mismo CD, ‘Bailar en […]



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