13º Azkena Rock Festival / Joe Bonamassa + Blondie + 5: Falló la arqueología

Joe Bonamassa, lo mejor del sábado, lo mejor del festival, qué ovaciones bajo la carpa (foto: Musicsnapper).

Joe Bonamassa, lo mejor del sábado, lo mejor del festival, qué ovaciones bajo la carpa (foto: Musicsnapper).

Sábado 21 de junio 2014, Vitoria, Mendizabala, 49 € + gastos, bono dos días del festival 69 € + gastos.

BEV 13 ARF CARTELNo llovió la tarde-noche de la segunda jornada del XIII ARF, inferior artísticamente al de ediciones previas. Oficialmente acudieron 11.930 espectadores (26.032 en los dos días) y, en efecto, el sábado se notó que había mucha menos gente y la jornada cursó irregular, entre fracasos previsibles (Blondie, un error en la labor arqueológica del ARF), sinsorgadas que traicionan leyendas (Violent Femmes), valores seguros al margen de formatos y recintos (Joe Bonamassa), el comodín del rock (Wolfmother, Kadavar) y la confirmación de unos Strypes en la encrucijada personal.

La segunda jornada del XIII ARF arrancó como siempre, con la masa arribando escalonadamente a la explanada de Mendizabala. Como yo estaba de gin tonics de sobremesa con Mr. Duck, me perdí a los dos primeros de la jornada, Niña Coyote & Chico Tornado, dúo navarro-guipuzcoano que con guitarra y batería sonó poderoso como unos White Stripes stoner y en euskera, y a Deap Vally, dos chicas de Los Ángeles también en plan White Stripes con guitarra y batería.

Los británicos The Temperance Movement dieron un set festivalero en la estela de los Black Crowes (foto: Musicsnapper).

Los británicos The Temperance Movement dieron un set festivalero en la estela de los Black Crowes (foto: Musicsnapper).

O sea que mi sábado arrancó con The Temperance Movement, quinteto británico pulcro en la estética y súper influido por los Black Crowes. En noviembre de 2013, en la sala Azkena de Bilbao, le vimos divagar como si estuviera probando mercados más transversales, más pop, pero ante el público del festival Azkena incidió en su vena sudista, con rock sureño de la escuela de los Cuervos Negros, boogie con la armónica soplada por el cantante que danzaba extático en plan Chris Robinson en trance, un par de baladas de acento sudista a pesar de provenir de Escocia (‘Pride’) y la despedida con el intenso ‘Midnight Black’ (aquí va el clip).

El cantante adolescente de los Strypes, oteando la encrucijada entre la autenticidad y lo demás (foto: Musicsnapper).

El cantante adolescente de los Strypes, oteando la encrucijada entre la autenticidad y lo demás (foto: Musicsnapper).

Y a las siete de la tarde salieron The Strypes, los a priori grandes tapados de esta edición azkenera, cuatro irlandeses paliduchos (dicen que el mayor tiene sólo 17 años) que han renovado el pub rock de los primeros Dr. Feelgood (versión de ‘I Can Tell’, a su vez un original de Bo Diddley) y los Bishops con descaro juvenil, energía más punk y elegante apostura estética bastante mod a pesar de los lazos vaqueros de alguno de los adolescentes (de hecho, un par de canciones sonaron descaradamente a los Jam). Los cuatro críos (el bajista y el batería parecen escolares), con el padre de alguno de ellos vigilante en la parte de atrás del escenario, arrancaron potentes, por la mitad se dispersaron (el blues ‘Angel Eyes’ o la versión del ‘Smokestack Lightnin’’ de Howlin Wolf, ambos con guiños a Led Zeppelin), y en el epílogo se entregaron a un pub-rock rompepistas que enloqueció a toda la carpa, a joveznos y veteranos, a chicos y chicas, con una andanada de canciones nerviosas en plan los Yardbirds resucitados por ejemplo en las versiones del ‘No puedes juzgar un libro por su portada’ de Bo Diddley o el ‘Heart Of The City ‘de Nick Lowe o el boogie insuperable ‘Rollin’ and Tumblin’’ de Muddy Waters (aquí va un directo en una televisión). Viéndoles no es de extrañar que los Arctic Monkeys se los hubieran llevado de teloneros. Cumplieron las altas expectativas en ellos depositadas y ahora sólo queda que elijan: si apuestan por el pub-rock rejuvenecido o prueban el pop-rock transversal.

Los chulitos Strypes, concentrados en la tarea en la carpa resonante (foto: Amancio SRV).

Los chulitos Strypes, concentrados en la tarea en la carpa resonante (imagen de móvil: Amancio SRV).

Al finalizar el bolo de los Strypes muchos se quedaron en la carpa para reservar sitio para ver a Joe Bonamassa, pero nosotros fuimos a ver a pleno sol a los yanquis Violent Femmes, que olvidaron sus diferencias personales y económicas para recrear entero y en orden su debut homónimo, de 1982, o sea que ni siquiera celebran ningún aniversario para usarlo como excusa. Se trató de una sesión irregular que se fue apagando a pesar de la gran formación (octeto en ‘Confessions’), con los temas funcionando mejor en la memoria de cada oyente (‘Prove My Love’) que en el resultado objetivo. Cuando acabaron las diez canciones del LP, añadieron otras y se notó el postizo, aunque el respetable participara con palmas en alto en ‘American Music’.

Brian Ritchie, bajista de Violent Femmes, con estética censurable y poco fiable (foto: Musicsnapper).

Brian Ritchie, bajista de Violent Femmes, con estética censurable y poco fiable (foto: Musicsnapper).

Luego, a las 9, bajo una carpa que se quedó pequeña, operó el gran triunfador del XIII ARF, el guitarrista Joe Bonamassa (Utica, Nueva York, 1977). Elegante con su chaqueta y su altura, en 62 minutos hizo solo seis largos temas en quinteto (batería y percusión, teclas y bajo, más el jefe), reinando poderoso en los ritmos y afilado en los punteos, manejando la progresividad para transitar por el rock aindiado de The Cult y Led Zeppelin con la carpa echando humo debido a los fumadores, creando un cataclismo con el blues original ‘Slow Train’, dilatando los lentos a lo Ten Years After puestos al día (ese ‘Sloe Gin’, versión de Tim Curry, con solo percusionista sobrante pero sideral punteo de Bonamassa) y final con ‘The Ballad of John Henry’ una mini opereta con capítulos palúdico sudista, hard rock setentero, lisérgico, español… Bonamassa cosechó las mayores ovaciones del Azkena y dio el mejor concierto.

La alta apostura del elegante y progresivo Bonamassa (imagen de móvil: Amancio SRV).

La alta apostura del elegante y progresivo Bonamassa (imagen de móvil: Amancio SRV).

A eso de las 22.22, salieron a escena los neoyorquinos Blondie, con la rubia Deborah Harry, ex conejita del Playboy de 69 años, al frente de un proyecto que en vivo no se sostiene. Sonaron a bajo volumen y mal ecualizados seguramente por decisión del propio grupo, deseoso de disimular la falta de facultades de su lideresa, quien quiso parecerse a Marilyn Monroe y se quedó en Andy Warhol («seguramente lleva peluca», juzgó la chica Onintze), calzó sandalias con plataforma que dificultaban sus movimientos y vistió pijamita de cuadritos rojinegros. Sin ánimo de pedir peras al olmo acudimos con el listón bajo, y dio igual lo feble que llegaron ‘One Day Or Another’ o ‘Maria’. Pero a la sexta y séptima piezas de las 15 que ejecutaron en 99 minutos ya no se podía disimular más. Fueron ‘Call Me’, cantada sin garra y varios tonos por debajo de la original y con Debbie Harry cediendo el micrófono a la gente para ahorrarse partes, y un patético ‘Hanging On The Telephone’ a menos tono y menos velocidad y con algún verso que no cantó ella se ignora si porque no llegó o se le olvidó la letra (creo que tenía un teleprompter entre dos monitores). Y la cosa prosiguió, y ella soltó ‘fuck football’ (que se joda el fútbol; fácil sería responder ‘fuck Blondie’, pero no lo haremos), y lenta y sin garra versionó el ‘Fight For Your Right’ de los Beastie Boys («¡la está jodiendo, por Dios!», exclamó un chico a su novia al oído), y así de mal hasta la despedida con ‘Dreaming’, colada en un bis que casi nadie solicitó, por no decir nadie.

Debborah Harry, de Blondie, floja, floja, floja (foto: Musicsnapper).

Deborah Harry, de Blondie, floja, floja, floja (foto: Musicsnapper).

Despúes, en el mismo escenario principal descargaron los australianos Wolfmother. Fue un show poderoso y bravucón que aleó el stoner rock modernista con el dogma del rock duro de Black Sabbath, dicho sea por simplificar. Dieron un bolo menos mágico que el del Azkena de 2006, pues entonces eran una banda y ahora un líder con dos mercenarios, ya que el capo, el guitarrista y vocalista canalla y melenudo con rizos ingrávidos Andrew Stockdale expulsó a sus dos colegas para quedarse con toda la pasta. En hora y cuarto aproximadamente tocaron unos 14 temas ordenados al tun-tun, reiterando la fórmula con sostenidos vocales, cosechando la merecida respuesta del respetable contento y saltimbanqui (como el bajista, que no paró ni cuando se colocaba tras los teclados). En la noche del sábado Wolfmother aspiraron a lo espacial vía Hawkwind (‘California Queen’), facturaron rocks reales (irresistible ‘Woman’, que resonó a híbrido entre el stoner de Kyuss y el hard rock de The Answer, muy bien el novedoso hit ‘New Crown’), aspiraron el rock pesado (‘White Unicorn’) y modelaron el blues (‘Heavy Weight’). Quizá se nos hiciera largo su bolo por estar todos cansados de los dos días festivaleros, de un festival de calidad muy inferior a ediciones precedentes.

Wolfmother, en la furgoneta, camino de la prueba de sonido azkenera (foto: Facebook Wolfmother).

Wolfmother, en la furgoneta, camino de la prueba de sonido azkenera (foto: Facebook Wolfmother).

De seguido en la carpa descargaron Royal Thunder, de Savannah, Georgia, con chica bajista y vocalista a modo de lideresa, que sonaron a Janis Joplin toscamente endurecidos. Agotado me piré a pillar un taxi antes de que finiquitara el festival el power-trio alemán Kadavar, que según Mr. Duck resultó de lo mejor del Azkena, sonando en plan Radio Moscow más cañeros. Vaya, es que te vas y salta la liebre, no falla.

OSCAR CUBILLO

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Comments
4 Responses to “13º Azkena Rock Festival / Joe Bonamassa + Blondie + 5: Falló la arqueología”
  1. PATO dice:

    THE TEMPERANCE MOVEMENT: clones de los cuervos. Bien
    THE STRYPES: Buenos músicos, frescos, como unos jovenzuelos Jam…demasiada versión
    VIOLENT FAMES: Vistos ya. No me molan nunca me molaron, vi cuatro temas
    JOE BONAMASSA: Visto dos veces. El mas cool, musicazos sin rivales
    BLONDIE: Vistos en el bbk live, no pegaban en este festi. Estuve tirado en un prao mirando las nubes
    WOLFMOTHER: Vistos. Se me hizo largo. No me sorprendieron como la primera vez. Disfrute con tres o 4 temas.
    ROYAL THUNDER: Cañeros. Vozarrón de la cantante.
    KADAVAR: Contundente power trio de melenudos. El barbotas melenudo a los parches impresionante. Muy compactos. Me encantaría verlos en sala
    THE SOULBREAKER COMPANY: Vistos varias veces y ya no me llegan como en las primeras veces
    NIÑO Y PISTOLA: Les vi tocar tres temas sonaban melódicos, bien.

  2. oscar cine dice:

    Pato tirado en una campa durante blondie.que tio mas sabio,en fin…deap vally molo,con su rollo”tias bravas en bikini”a lo nassville pussy.el final fue de traca:un tio de la organizacion entrando en el escenario y gritando:”teneis q terminar”mientras hacia el signo de la guillotina en su cuello.tacto,saber estar,educacion…llamalo x.la peña se quedo flipada.
    temperance movement:si,totalmente black crowes,pero lo decimos como piropo.sonidazo y una banda dandolo todo.como pedir mas?para mi,de lo mejor del dia.
    the strypes eran tapados muy poco tapados.si,el rumor es cierto,tienen 18,17-el batera-y 16 el cantante,un niño que no se quita las gafas ni en los bolos ni en las sesiones fotograficas,para aparentar ser pelin mas mayor.y el aita de uno de ellos es el road manager,en efecto.y el bolo fue COJONUDO con perdon.jon y yo nos hicimos una foto con ellos cuando se iban.en el cara a cara son aun mas crios.de hecho nuria comento:”que pinta!pareces el tio crapula q lleva a los sobrinos al bingo”bueno,no dijo bingo.bonamassa me parecio un brasas hace años en el antzoki,me lo salte y no me arrepiento ni lo minimo.TEMA BLONDIE:no soy fan,pero iba con gente que lo era.la vi en fila 2 a unos 4 metros,distancia de antzoki.la señora NO CANTABA,ni mal ni bien.cero,mute,nada.fue la peor de las 50 bandas que habre visto estos años en el azkena.un fraude.un icono asi,no deberia arrastrarse.por ella misma y por respeto a sus fans.yo ni siquiera me enfade,me dio pena.que mal.
    esperaba mucho de wolfmother y me gustaron bastante.sonidazo y rockon clasicorro.por mi,bien,aunque alguno les acuso de previsibles.claro!!es que es rock!!pues vete al sonar,no?

    pd:en efecto,lo de blondie era pelucon.warholiano,pero pelucon.

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