CINE: ‘The Immigrant / El sueño de Ellis’: Las consecuencias del amor

BEV EL SUEÑO DE ELLIS CARTEL

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Texto por GERARDO CREMER

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Estreno en cine: 27 de junio de 2014

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Director: James Gray

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Calificación: 5 estrellas sobre 5

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Trailer de ‘The Immigrant / El sueño de Ellis’

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Calificación: 5 estrellas de 5

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Rocco y El Padrino

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Realismo: el hombre y su entorno son filmados por Visconti en encuadres cuidadosamente estudiados de ‘La tierra tiembla’.

Realismo: el hombre y su entorno son filmados por Visconti en encuadres cuidadosamente estudiados de ‘La tierra tiembla’.

En 1960 Luchino Visconti realizaba su despedida definitiva al movimiento neorrealista italiano con ‘Rocco y sus hermanos’, la historia de una familia italiana, los Parondi, que emigraba del sur de Italia a Milán en busca de trabajo. Las filiaciones de esta película con el movimiento de postguerra italiano se encuentran principalmente en la comunicación de este film con su antecesor viscontiano, ‘La tierra tiembla’ (1948), donde espacios naturales y actores no profesionales eran filmados en composiciones del plano muy estudiadas. Pero en ‘Rocco y sus hermanos’ Visconti ya no tenía que respetar las reglas adscritas a ningún movimiento. El esteticismo de la imagen y las composiciones operísticas de la puesta en escena se alternaban con imágenes que parecían nacer de la propia realidad (como la famosa escena del despertar de la familia en un amanecer nevado).

Por ello Luchino Visconti pudo profundizar, sin impedimentos, en su propia visión del cine y en sus temáticas: la familia y su proceso de destrucción, el amor como fuente de infelicidad, la humillación y caída a los infiernos donde la muerte es el único mecanismo de escapatoria (temáticas que también se repiten en el cine de James Gray). En ‘Rocco y sus hermanos’, dos hermanos, Simone y Rocco, se enamoran de una misma prostituta, Nadia, situación que lleva a la locura a Simone, llegando a violar a la chica delante de su hermano y a asesinarla (o empujarla al suicidio) en una escena que sólo puede entenderse en el marco de la representación operística.

El sacrificio de Nadia ante Simone, ofreciéndose a la muerte en brazos abiertos, en ‘Rocco y sus hermanos’.

El sacrificio de Nadia ante Simone, ofreciéndose a la muerte con los brazos abiertos, en el film de Visconti ‘Rocco y sus hermanos’.

‘The immigrant’ de James Gray (omito el título en castellano del film, al que encuentro totalmente equivocado) puede verse como continuación del film de Visconti, donde en vez de hermanos, los protagonistas, Bruno (Joaquin Phoenix) y Emil (Jeremy Renner), son primos. Aquí, la tragedia pasional funciona como una segunda parte del film de Visconti. En la historia (no así en la narración de la película) se nos informa que Bruno y Emil se habían enfrentado, en el pasado, por el amor de una mujer (perfectamente podría haber sido Nadia) y que esta colisión dio lugar a la separación familiar, al odio, la soledad y la amargura personal. La llegada de Polonia a Nueva York, como inmigrante, de Ewa (Marion Cotillard) enciende nuevamente, en ambos, la llama del amor. Ewa acaba trabajando como prostituta bajo la tutela de Bruno (algo que la emparenta con el personaje de Nadia de Visconti) y lleva otra vez al enfrentamiento por una misma mujer a los dos primos, en una narración que combina el realismo de época con el melodrama exacerbado operístico.

La búsqueda por parte de James Gray de una imagen perfecta que dé significación al texto lo encuentra en ese equilibrio entre la imagen realista y la composición ampulosa, entre la realidad cuidadosamente recreada y la ficción más visible, cincelada con detallismo. Por ello el otro referente, además de Visconti, se encuentra en Francis Ford Coppola. No sólo en esas imágenes del inicio de ‘El Padrino 2’ (1974) con la llegada del barco de inmigrantes a Nueva York y el paso por aduanas, la parte de Robert de Niro, sino en esa decisión de usar una fotografía virada en sepia en donde predomina el amarillo y el marrón o en el cuidado puesto en el diseño de producción (la perfecta recreación del Nueva York de los años 20). Y es que, al igual que James Gray, Coppola busca el perfeccionamiento absoluto a partir del clasicismo (ambos directores tienen concepciones renacentistas del arte cinematográfico), sin dudar en introducir, después de una escena hiperrealista, propuestas visuales forzadas (el uso de claroscuros), decoración teatral o gestualidad remarcada (véase la interpretación de Marlon Brando en ‘El Padrino’, 1972) al mismo tiempo que apunta, gracias al montaje y la música, a una visión similar operística del arte propia del maestro Visconti.

El barco de inmigrantes de ‘El Padrino 2’ a su llegada a la isla de Ellis…

El barco de inmigrantes de ‘El Padrino 2’ a su llegada a la isla de Ellis…

...y su complemento en ‘The immigrant’ de James Gray.

…y su complemento en ‘The immigrant’ de James Gray.

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Fidelidad a un estilo

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James Gray es de los pocos directores actuales que se mantiene fiel a un estilo y a una temática. De afiliación clásica y reluctante a cualquier acercamiento postmodernista, el modelo de su cine bebe de todo aquello que potencia el Arte con mayúscula, donde el cuidado extremo a las formas se combina con una manera de filmar propia del cine clásico (planos generales seguidos de planos americanos y planos medios, limitación en los movimientos de cámara, escasos primeros planos, correcta identificación de la trama a través del punto de vista de los personajes –hay un uso del plano subjetivo que pasa casi desapercibido-). Esa fidelidad a lo clásico le ha llevado a ser una ‘rara avis’ en el panorama cinematográfico: en su haber está un gran éxito de público ‘La noche es nuestra’ (2007), antecedida de dos policiacos que parecen haber sido realizados fuera de época, ‘Little Odessa’ (1994) y ‘La otra cara del crimen’ (2000), donde la familia se presenta como sistema-pivote de toda la narración. Decimos “fuera de época” porque en su periodo de su filmación las corrientes cinematográficas se decantaban por el postmodernismo extremo de Quentin Tarantino o por las narraciones con final sorpresa (‘El sexto sentido’ de 1999 o ‘Sospechosos habituales’ de 1995), en vez de las filiaciones al esteticismo, clasicismo y poética del cine de John Ford, un director de referencia para James Gray. Tras el éxito de ‘La noche es nuestra’ (2007), Gray se decanta por un film minimalista de clara influencia viscontiana (Gray alude en sus entrevistas a la influencia de ‘Noches blancas’, de 1957, dirigida por Luchino Visconti) titulado ‘Two lovers’ (2008) y filmado con pocos actores, con una trama limitada a una historia de amor imposible y dentro de un escenario muy específico (similar al film de Visconti).

‘The immigrant’ también parece estar filmada fuera de época, no habiendo directores de cine actual fieles a parámetros y constantes tan específicos y repetitivos y, a su vez, tan alejados de las corrientes cinematográficas de su tiempo. ‘The immigrant’ coincide con ‘Rocco y sus hermanos’ en su afán de querer contar en exceso. Por ello, la película no se limita a narrar la historia de Ewa, una mujer cuya voluntad es mantener viva la llama de la familia, con un único fin de ser feliz (una felicidad que parece residir en los recuerdos de la infancia con sus padres, previa a la guerra), y que lucha día a día, tras su llegada a Nueva York, por rencontrarse con su hermana enferma de tuberculosis y retenida en el hospital de la isla de Ellis. También, a través de los ojos de Ewa, se nos permite contemplar la historia de dos primos, Bruno y Emil, que se enamoran de ella; algo similar a lo realizado por Visconti en ‘Rocco y sus hermanos’ al narrar la historia de Simone y Nadia a través de los ojos de Rocco.

Son dos historias terribles, gigantes (cargadas de conflictos internos, personales y externos), que conducen a los personajes desde el infierno a un infierno más profundo, en donde el amor surge como luz de esperanza aunque al mismo tiempo es origen del desastre. Existe un pasado que sólo existe en la historia (los recuerdos que narran los personajes), donde la familia se muestra como espacio idílico pero que en el periodo de la narración deviene ya descompuesta, incluso violenta con sus parientes. El exterior también es adverso, agresivo. Ese ambiente de prostitución en el que se introduce Ewa contiene la misma violencia mostrada en el film francés ‘L´Apollonide’ (2011) de Bertrand Bonello, en donde a una prostituta se le raja la comisura de los labios con una navaja para mantener en ella una sonrisa perpetua pero desfigurada. En ‘The immigrant’ la violencia está más disimulada, pero aun así es igual de efectiva; existe ese mismo afán por humillar, por generar dolor, en una población que busca su divertimento en el sufrimiento ajeno. También en el film de James Gray se mueven las subtramas delictivas (el tráfico de prostitutas, el contrabando de alcohol) que dan densidad a la historia y que son fuente de narración de los primeros films de Gray.

Las prostitutas humilladas desfilan por los parques como ejemplo de degradación de la clase humana.

Las prostitutas humilladas desfilan por los parques como ejemplo de degradación de la clase humana.

Aunque de todo esto queda el perfecto balance entre forma y fondo, el cuidado esteticista que da fuerza y significado a lo narrado. Varias escenas destacan en el film: la presentación de Emil como mago, en una actuación para inmigrantes en la isla de Ellis, con un bello plano, visto desde el público, en el que levita; la persecución por los túneles de Ewa y Bruno dominada por la oscuridad y las luces deslumbrantes de las linternas de la policía; el enfrentamiento final entre Bruno y Emil; la desesperada despedida de Bruno (con el rostro deformado por los golpes recibidos y el dolor interior) esputando las palabras sobre el rostro de Ewa; y el bellísimo plano final, partido, de un barco alejándose en un lado y del cuerpo abatido, reflejado en el cristal de la ventana, de Bruno en el otro.

GERARDO CREMER

Emil (Jeremy Renner), como el mago Orlando levita para Ewa, sentada entre el público asistente de la isla de Ellis.

Emil (Jeremy Renner), como el mago Orlando levita para Ewa, sentada entre el público asistente de la isla de Ellis.

Comments
2 Responses to “CINE: ‘The Immigrant / El sueño de Ellis’: Las consecuencias del amor”
  1. oscar cine dice:

    curioso que le haya gustado tanto un film ninguneado por la taquilla y despreciado por la critica digamos,seria.a mi me dejo frio,sobre todo porque “two lovers”me parecio una maravilla y sigo a grey desde”little odessa”una opera prima potentisima.aqui parece que va a pasar algo…pero no pasa.hermosa,si,pero languida.

  2. Gerardo Cremer dice:

    Graclas por tus comentarios, Oscar
    La película me gustó y mucho, posiblemente, porque me tira el cine de época y, sobretodo, el cine de Visconti. Creo que a Gray simplemente le fallan dos cosas: sus historias siempre parecen hechas a destiempo y como director es demasiado constante (invariable) con sus ideas

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