The Reverendos: «Podéis ir en paz»

The Reverendos se fajaron con el sonido, la oscuridad, la distancia… (imagen de móvil: John Cremer).

The Reverendos se fajaron con el sonido, la oscuridad, la distancia… (imagen de móvil: John Cremer).

Viernes 8 de agosto 2014, Romo, Plaza Ganeta, 21.30 h, gratis.

En las fiestas del barrio getxotarra de Romo, en una Plaza Ganeta apartada del núcleo festivo principal congestionado y horrísono, el cuarteto vizcaíno de ritmo y blues hostelero The Reverendos vio el viernes como sus artes y sus mañas se disipaban en el entorno: escenario demasiado alto pero muy grande (el contrabajista Víctor Martín podía rotar su instrumento sin apreturas), público amigo y familiar (madres bailando con sus hijas, nuestro nuevo fotógrafo John Cremer, de sólo 8 años…) aunque distante del tablado, falta de un telón de fondo opaco, un solo foco de emergencia iluminando la escena (no abarcaba al pianista y vocalista, el Reverendo Igor García, apostado en un lateral), volumen insuficiente pero sonido diáfano, batería sin micrófonos (al acabar Javi Caballero nos enseñó las marcas de las baquetas en sus manos y pidió: «¡pon que hemos tocado a pelo!»), guitarra que se oía fuera a través del amplificador de Álvaro Martínez, y, para más inri, un sirimiri (lluvia tenue) que perjudicó el arranque del bolo, dejando a los espectadores más apartados del combo, protegidos bajo cornisas y árboles.

El público estuvo alejado del tablado, y más al principio, cuando llovía (imagen de móvil: John Cremer).

El público estuvo alejado del tablado, y más al principio, cuando llovía (imagen de móvil: John Cremer).

A pesar de los elementos en contra, The Reverendos acabaron imponiendo su ley y animando al personal. Habría funcionado todo mejor en un bar (público pegado a los oficiantes, sonido más compacto y poderoso, luz diáfana y vasos de vidrio, no de plástico, como en fiestas), pero los cuatro retromúsicos se fajaron en 86 minutos y 20 piezas divisibles en tres capítulos: el boogie woogie hostelero con poso rocanrolero e incluso rocabilesco (el infeccioso ‘The Blues Is In My Veins’, su mini-hit con video-clip ‘My Tie’, el ‘Reverendo’s Boogie’ en plan el rock and roll bailón de Bill Haley, el cover de Carl Perkins ‘Boppin’ The Blues’, el ritmanblús acelerado ‘Reverendos Play The Blues’, el cover tabernero negro ‘Dust My Broom’ de Elmore James, el boogie woogie vía los Mighty Flyers ‘I Wanna Rock’, un logrado ‘Got My Mojo Workin’ de Muddy Waters –que según el Reverendo se lo robó a Preston Foster- o la despedida con el rock and roll en plan The Blasters ‘Women & Cadillacs’ de The Nite Riders), los estilismos para quebrar la linealidad (el misterio escuela Ray Charles ‘Let’s Voodoo’, el instrumental hawaiano ‘La playa’, un ralentizado y con swing ‘Ruta 66’ -«un clásico de toda la vida», como presentó el Reverendo Igor), y las numerosas excusiones a Nueva Orleans (‘Last Fair Deal’ de Robert Johnson hecho góspel, el trabalenguas ‘Don’t Be Angry’ de Nappy Brown y dedicado a Massiel, su emulación del Professor Longhair ‘The Music Will Continue Until We Die’ o la versión de Chuck Berry ‘You Never Can Tell’ la de la película ‘Pulp Fiction’ de Tarantino).

Al acabar, soltó el Reverendo, «tenemos discos y camisetas, ¡no os marchéis sin comprar», y se despidió deseando «en nombre de Robert Johnson, de Muddy Waters y de Elvis Presley, podéis ir en paz».

OSCAR CUBILLO

Una entretenida e informativa entrevista que les hice para EL CORREO con el disco anterior, el tercero, ‘Preachin’’ (Gaztelupeko Hotsak, 2011)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: