Inun: Un soplo de aire fresco (+ entrevista)

Convenciendo al público del Antzoki que le siguió atento en su teloneo para Peter Broderick (imagen de móvil: La Reina).

Convenciendo al público del Antzoki que le siguió atento en su teloneo a Peter Broderick (imagen de móvil: La Reina).

Lunes 6 de octubre 2014, Bilbao, Kafe Antzokia, 21 h, 10 €.

Como un soplo de aire fresco en el panorama cantautoril euskaldun aparece el aún minoritario Inun (Amorebieta, Bizkaia, 1983; este es su Facebook). En realidad se llama Mikel Inunziaga, su estilo relega la melancolía y el envaramiento al uso en el género en euskera (de Lertxundi a Urdangarin, etc.), y, sin despreciar la épica (a lo KenZazpi), hace primar lo luminoso y moderno en plan Jack Johnson, con esporádicos tarareos chuperreteados tipo Lemonheads. El de Amorebieta actúa en solitario con su guitarra y una máquina de loops, y canta muy bien, como reconoció ente el público el lunes en el Kafe Antzokia Peter Broderick, el músico de Oregón a cuyo cuarteto Inun teloneó.

Con un físico que revela su trabajo como profesor de Educación Física, el zurdo Inun calentó el ambiente con 7 canciones en 31 minutos, seis incluidas en su recomendable debut autoeditado ‘Berreginez’. Muchos espectadores habían ido a verle expresamente a él (nosotros, por ejemplo) y al acabar se le pidió un bis con fuerza, que debió rechazar porque, como alegó, se encontraba muy a gusto pero andaban justos de tiempo y no podía prolongarse. Desde el principio la gente aplaudió sincera, al poco Inun sonrió triunfante pero sin envanecimiento, y por el epílogo animó al respetable a corear, consiguiéndolo.

Abrió con una nueva (‘Desterratuen kaia’, saldrá en un segundo disco), en la que mostró sus armas, como esos loops que dejaban las guitarras volando en el éter. Yo pensé en KenZazpi y La Reina en Vetusta Morla cuando sonó el pop ‘Bihotz eta hilobi’, e Inun usó los loops para pertrecharse de percusiones (pandereta y palmas) en ‘Barkaidazu’ (este es el clip). El tema más canónico fue el country crepuscular vía Jace Everett ‘Uncle Jim’, y a mi juicio los dos mejores temas fueron el quinto y el sexto: ‘Beti libre izateko’, crepuscular también, con coros algo Handsome Family a cargo del respetable muy mixto, y ‘Haritzen Artean’, pop más a lo Lorelei, o Rafa Rueda, con tarareos. Y Mikel Inunziaga cerró con ‘Bila ta bila’, pieza que a mí me recordó a Esperanza Spalding por luminosa, dinámica y urbana, y a La Reina Reina le evocó el ‘Zure albotik urrun banago’ de Su Ta Gar.

OSCAR CUBILLO

Imagen promocional de su primer álbum, con el cantautor pop rodeado de su parafernalia sónica (foto: Iñaki Mendizabal).

Imagen promocional de su primer álbum, con el cantautor pop rodeado de su parafernalia sónica (foto: Iñaki Mendizabal).

+++ ENTREVISTA +++

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«Desde muy joven supe que mi amor por la música no iba a ser pasajero»

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Tras participar en varios proyectos fallidos en formato grupo,

se anima a debutar en solitario este cantante euskaldun de gran proyección

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 ‘Berreginez’ Ni miente ni exagera la hoja de promoción: «El CD, grabado en los estudios Tío Pete de Urduliz, ofrece once piezas de estilo pop y con escaso maquillaje. Inun apuesta por la sencillez y la sobriedad que no restan un ápice de calidad a su primer trabajo». 11 cortes. 41 minutos. Autoedición. Bizkaia. 2014. PVP CD: 5 €.


‘Berreginez’
Ni miente ni exagera la hoja de promoción: «El CD, grabado en los estudios Tío Pete de Urduliz, ofrece once piezas de estilo pop y con escaso maquillaje. Inun apuesta por la sencillez y la sobriedad que no restan un ápice de calidad a su primer trabajo». 11 cortes. 41 minutos. Autoedición. Bizkaia. 2014. PVP CD: 5 €.

Mikel Inunziaga (Amorebieta, Bizkaia, 1983; este es su Facebook), alias Inun, se ha currado un disco estupendo, con poso genuino y proyección transversal. A pesar de los rudimentos, pues lo ha elaborado todo él solo, con poca instrumentación, grabándolo en directo en el estudio y encima añadiéndole aportaciones sintéticas, el resultado es pulido, orgánico y profesional.

Ha tenido la deferencia de enviárnoslo y lo hemos escuchado a menudo. No nos cansamos de él, pues en cada audición descubrimos cosas nuevas. Además, el tío se ha currado un pack promocional con una entrevista amena, sincera e informativa que le hizo un amigo. La primera pregunta es, ¿cuándo y cómo empezaste en el mundo de la música?, y responde así: «Mis padres me regalaron mi primera guitarra a los once años. Comencé a recibir clases de música y ahí nacieron mis primeras pseudocanciones, vestidas con un idioma inventado. Era un verdadero placer hacerlo. Desde muy joven supe que mi amor por la música no iba a ser pasajero».

Se quedó con la guitarra: «Era el instrumento que llevaban mis ídolos. Creo que lo que me atraía era su vínculo con lo joven y lo rebelde. Aún es así». Como él es zurdo, informa: «¡Ser guitarrista zurdo es una verdadera putada, ja, ja?! En lo que se refiere a instrumentos nuestro mercado es muy reducido. Tengo algunas anécdotas al respecto, sí. La más peculiar me sucedió en Cuba hace un par de años». Y cuenta que se volvió loco para encontrar cuerdas pero resolvió el entuerto.

A eso de los 20 años se empezó a subir a un escenario. Sin miedo, como recalca el propio Inun. En sus recitales alternaba originales y versiones. Desde el principio ha actuado por el extranjero. En Cuba y en Francia: «Sí, en Francia. Fui durante tres veranos a tocar a un pueblo naturista de la zona de Arcachón. Curiosa experiencia, pues los conciertos los daba desnudo. Ahí todo el mundo andaba sin ropa, también el público de los conciertos. ¿Qué iba a hacer yo?».

En sus pinitos se expresaba en castellano, y explica: «Mis primeras canciones las escribí en español. Pero llegó un momento en el que no me sentía cómodo cantando en castellano. Quiero una Euskal Herria euskaldun, por eso lo más coherente en mi caso es cantar en euskara. Es gratificante saber que estás aportando un grano de arena a nuestra cultura».

Y con 31 años este licenciado en Educación Física que trabaja en deporte escolar en Bizkaia debuta con el disco autoeditado “Berreginez”, donde colegimos reflejos euskaldunes de Moby Dick, Ken Zazpi y un poco de Ruper Ordorika, y más foráneos vía Mark Lanegan, una Esperanza Spalding desnuda (con perdón) o reflejos del Jason Mraz luminoso. Sobre sus amplias influencias, precisa: «Voy a citar tres nombres y tres motivos: John Mayer por su manera de tocar la guitarra, Jorge Drexler por su maestría en la armonización de sus canciones, y Kerobia por su gusto a la hora de fusionar letra y melodía».

Y sobre su debut, añade Inunziaga: «He intentado que el sonido de los conciertos sea el más parecido al del disco. Por eso decidí hacer la grabación en directo. Lo he hecho solo, utilizando un looper, un tambor electrónico y un pedal de ecos. En mi opinión, este modo de grabación le da un valor añadido al disco, por su frescura y verdad. En mis conciertos utilizo los mismos medios que en la grabación».

OSCAR CUBILLO

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