Mónica Naranjo: Cáscara metálica y wagneriana

Mónica Naranjo Carrasco, 40 añazos, cantando ‘Pantera en libertad’ (foto: La Reina).

Mónica Naranjo Carrasco, 40 añazos, cantando ‘Pantera en libertad’ (foto: La Reina).

Jueves 16 de octubre 2014, Bilbao, Palacio Euskalduna, 20 h, entradas de 25 a 55 €; entradas especiales a 70 €.

La diva egotista Mónica Naranjo (Carrasco de segundo apellido, nacida en Figueras, Gerona, en 1974) nos trató como los payasos a los niños en el Palacio Euskalduna, donde vino con su gira ‘4.0’, porque cumple 40 años, 22 en la profesión. A pesar del aparato de la banda (cinco metaleros con pintas), los coros (tres: un chico y dos chicas) y el cuerpo de baile (cuatro mixtos), su concierto reveló poco poso detrás de la cáscara apabullante, aunque se intentara insinuar trascendencia en un par de momentos pedantes con palabras sueltas encadenadas literariamente en off.

El telón de foro de la gira ‘4.0’, durante la larga presentación de Joseba, de Tele Bilbao (foto: La Reina).

El telón de foro de la gira ‘4.0’, durante la larga presentación de Joseba, de Tele Bilbao (foto: La Reina).

En 122 minutos y unos 17 cortes (intro, instrumentales y el número circense incluidos), la Naranjo (así se llamó ella) se alargó en los monólogos («un poco plasta, la verdad», juzgó La Reina ya un poco harta al final, calculando que con los discursos había pasado media hora; hum… exageraba, pero 20 minutos de cháchara probablemente cupieron), soltó tacos (coño, cojones…) y subió a varios espectadores al tablado (a uno para que le atara el calzado, siempre con taconazos; y en el epílogo casi le hizo acoso a Maitane, de 12 primaveras, cuando le tendió un ramo de flores y le preguntó por novios, la noche…, y la niña lloró, claro).

Un momento del abigarrado show con la máscara, la diva, músicos metaleros, coros y danzas (foto: La Reina).

Un momento del abigarrado show con la máscara, la diva, músicos metaleros, coros y danzas (foto: La Reina).

Todo esto sobre un tablado con cuatro pantallas (dos divididas, en realidad) y una careta gigante tipo ‘Metrópoli’, desde donde Mónica Naranjo expelió un listado con rock danzón abigarrado (‘Desátame’, con todo el mundo en pie y los heavies de la banda haciendo remolinos con las melenas), con rock tecnificado (‘Todo mentira’, con coros Def Con Dos) y estratificado (cachos enlatados por doquier y hasta la sospecha desde el principio, con un ‘Europa’ algo Grace Jones), bastante metal (del power, el post, lo gótico y lo progresivo hasta la marcialidad de Rammstein, tal marcialidad en ‘Usted’, la de ‘yo me chupo el dedo’, abierta con voz infantil por ella) e incluso atracos a lo wagneriano (‘Amor y lujo’, algo Ute Lemper), aunque Mónica no llegó mucho más allá de lo hollado en los 80 por Tino Casal (‘Sólo se vive una vez’, en el bis).

Naranjo Carrasco, agresiva, temperamental, dominadora, trabajadora y voraz entre sombras (foto: La Reina).

Naranjo Carrasco, agresiva, temperamental, dominadora, trabajadora y voraz entre sombras (foto: La Reina).

Lo dicho, que la diva trabajadora, disciplinada, engreída, lista y casada («estoy casada, pero no muerta», dijo una vez, la única en que me reí), que nos hablaba con el tonito sermoneador de Ana Belén también, vino a Bilbao repasando los hits de su carrera ahora que es cuarentañera. Una carrera donde ha vendido más de 10 millones de copias en todo el mundo, un millón solo en España con el LP ‘Palabra de mujer’ (95), del que rescató ‘Entender el amor’, una pieza que tuvo coros wagnerianos, power metal, los cuatro bailarines, apoteosis y al público (algo menos de 2000 personas en el auditorio) puesto en pie y ondulando los brazos como si estuviera en el ‘Radio Gaga’ de Queen. Además la Naranjo mejoró el dance de Fangoria (‘Kambalaya’, ‘Pantera en libertad’) y el cénit de la cita de dos horas pasaditas (y bastante aburridas para el profano: yo me aburrí mazo, la Reina criticó que había demasiado monólogo, y dio la sensación de que el bajista se aburría bastante durante los soliloquios de su jefa) lo puso el breve tema a capella de tono góspel-pop ‘Empiezo a recordarte’, donde demostró su calidad vocal, que no le falta, aunque luego la Naranjo haya explorado una modernidad aparatosa y efectista.

OSCAR CUBILLO

La diva retrocediendo dos pasos en los saludos de sus cinco músicos, tres coristas y cuatro bailarines (foto: La Reina).

La diva retrocediendo dos pasos en los saludos de sus cinco músicos, tres coristas y cuatro bailarines (foto: La Reina).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: