Allah-Las: Burbuja recreativa

Allah-Las en el Antzoki (foto: Mr. Duck).

Allah-Las en el Antzoki (foto: Mr. Duck).

Domingo 26 de octubre 2014, Bilbao, Kafe Antzokia, 20.30 h, 12-15 €.

BEV ALLAH-LAS cartelFin de semana con tres llenos consecutivos en el Kafe Antzokia: el viernes con los hellbillies getxotarras Dead Bronco (aforo agotado), el sábado con los Pink Tones madrileños (émulos de Pink Floyd) y el domingo, empero su vitola underground, con los californianos psicodélicos Allah-Las, que cerraron en Bilbao su primera gira española. En este estuvimos, camuflados en el patio en penumbra, sumergidos entre un público rejuvenecido, muy mixto y tan expectante que observaba con cara de pasmo. Al acabar el bolo, los más expertos juzgaron que los angelinos suenan mejor en disco. Hum… suele ser habitual si te dedicas a la orfebrería pop invocando a Love, respetando a los Kinks primigenios, clonando a los Rolling Stones lisérgicos o derivando al country cósmico de los Byrds. Lo cierto es que la cita sonó siempre con eco y a demasiado volumen, con las voces atropellando.

Pero estuvo bien el encuentro, pues la burbuja sesentera (¡la cúpula!, como la serie televisiva) hizo efecto y el domingo el combo (reforzado a quinteto por la adición de un percusionista hippie), en 70 minutos y 19 canciones retros, breves, reverberantes y con coritos facilones (papapá en ‘Buffalo Nickel’, yeyeyé en ‘Every Girl’), recreó un mundo ya periclitado, aunque en él se inspiren grupos más actuales como Beachwood Sparks (la superlisergia), Vetiver (los coros comunitarios) o los crepusculares y peliculeros Spindrift, estos resonantes en los números instrumentales de los Allah-Las, los mejores por más atemporales de su lote (‘Sacred Sands’, con bonita guitarra solista titilante del elegantemente punzante Pedrum Siadatian, ‘Ferus Gallery’ y sus reminiscencias de Santana…).

Canonismo en la música y en la estética camisera el de Miles Michaud, voz y guitarra (foto: Mr. Duck).

Canonismo en la música y en la estética camisera el de Miles Michaud, voz y guitarra (foto: Mr. Duck).

También se cataron lecciones viejunas vía 13th Floor Elevators, los Doors de ‘Apocalypse Now’ o los Troggs, o versiones minoritarias de The Frantics (‘No Werewolf’) o The Human Expression (‘Calm Me Down’). Y, por ejemplo, los oficiantes dominicales teletransportaron al miembro de los surferos Supertubos de Reinosa a la Chocolate Watch Band, al menda a los Yardbirds sofisticados que versiona Chris Isaak (‘Tell Me (What’s On Your Mind)’) y al amigo Pato a los Pekenikes, hay que ver. Por cierto, Pato, mirando al nutrido gentío, observó: «Yo no entiendo el éxito de estos tipos». Es lógico: cada escena tiene un grupo en la cima y, aparte, a favor de estos Allah-Las tan canónicamente formales (esa camisa rayada del cantante) juega la nostalgia, el eviterno juego recreativo y la propia ensoñación de cada espectador.

OSCAR CUBILLO

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