Alasdair Fraser & Natalie Haas & Xabi Aburruzaga: Triple conexión

El vasco Aburruzaga, el escocés Fraser y la californiana Haas (foto: Piru Lamiako).

El vasco Aburruzaga, el escocés Fraser y la californiana Haas (foto: Piru Lamiako).

Lunes 24 de noviembre 2014, Bilbao, Kafe Antzokia, 20.30 h, 15-18 €.

(LO PREVISTO: El violinista celta Alasdair Fraser y la chelista californiana Natalie Haas estrenaron en Bilbao (Kafe Antzokia, 20.30 h, 15-18 €) su álbum ‘Abundance’. El invitado especial, el trikitilari portugalujo Xabi Aburruzaga, avanzaba para EL CORREO: «Será un concierto variado, al igual que su disco, que trae temas para todos los gustos, con sonoridades clásicas por la instrumentación, o más celtas, e incluso jazz en algunos momentos. Es una gozada oírles en directo y respirar el buen feeling que transmiten».

‘Abundance’ (Culburnie Records, 13).

‘Abundance’ (Culburnie Records, 13).

Algunos llaman ‘el embajador del violín escocés’ a Alasdair Fraser (Clackmannan, 1955). Aburruzaga lo elogia: «Alasdair es un grande del folk internacional hace muchos años. Ha conseguido llevar su forma de sentir la música por todo el mundo. Posee un sonido impresionante tocando un instrumento tan complicado como el violín. En mi opinión tiene mucho mérito. El año pasado tocamos juntos en el Kursaal, en San Sebastián, y fue un éxito: sold out y el público en pie al finalizar».

El chelo de Natalie Haas, pareja artística de Fraser hace tres lustros que oculta su fecha de nacimiento, aporta la tonalidad clásica. «Es posible que puntualmente se acerque un poco a ese estilo. En líneas generales diría que respiran celtismo a los cuatro vientos –concluye el portugalujo-. Natalie tiene un sonido muy personal que me encanta. Hay momentos que te olvidas que suena un chelo por la forma tan percutiva y rítmica en que lo toca. Interpreta líneas muy interesantes y llena de matices las melodías. Sin duda forman un buen binomio».

Sobre su propio papel, apuntaba Aburruzaga: «La triki aportará un timbre nuevo al concierto. Natalie y Alasdair funcionan muy bien, y todo lo que sea añadir una sonoridad diferente puede resultar enriquecedor». Y así trabajaron el repertorio: «Alasdair y Natalie me mandaron un mail sugiriendo varios temas. Me pedían que les dé mi personalidad. He elegido varios y aquí ando aprendiéndolos. El día del concierto tomaremos las últimas decisiones al respecto».) O. C.

El dúo anglosajón Fraser-Hass tocando sintiendo cerca al respetable (imagen de móvil: O.C.E.).

El dúo anglosajón Fraser-Haas tocando sintiendo cerca al respetable (imagen de móvil: O.C.E.).

EL CONCIERTO: Triple conexión vasco-escocesa-californiana, o si se prefiere triple fusión de folk vasco y celta con la música de cámara, el lunes en un Kafe Antzokia dispuesto con sillas pero lleno, a 18 euros la entrada en taquilla, con público mixto, joven y no tanto (había varios alumnos de la escuela Crisol de Cuerdas, el ‘fiddle camp’ que organiza Fraser para divulgar la música celta desde el baile hasta los instrumentos; sobre todo habían venido chavales de Pamplona y Gipuzkoa). Durante 87 minutos y una docena de sucesiones de instrumentales, Alasdair Fraser, mítico violinista celta y líder de Skyedance, hizo gala de su socarronería y de su nacionalismo escocés (desde un tema dedicado al referéndum perdido hasta otro titulado ‘Theme For Scotland’, que desde la evocación conmovedora creció hasta los reels movedores) y preconizó el carácter bailable de un estilo que entre nosotros, los vascos, se limita a la escucha atenta.

En esas piezas concatenadas y unidas mediante melodías de banda sonora imaginaria, en semejante suerte de étnica ilustrada, Alasdair Fraser aportó espirales célticas (‘The Old Reel’) y aires mecedores (‘Josefin’s Waltz’ más otros varios valses; de barniz aristocrático más que popular, por cierto), la chelista californiana Natalie Haas introdujo elegante los recursos de la música clásica (al modo de Saffire o la Siegel-Schwall Band, que llevan el blues a la clásica) y destacó en su versatilidad y solvencia técnica al percutir heterodoxa (en el tema inspirado en Django Reinhardt, por ejemplo), y el portugalujo Xabi Abuzurraga sumó su trikitixa en cuatro de las doce piezas, las más ricas, con sonoridades y poses junkerianas (¡en ‘The Referendum’!), melancolía vascongada (‘Altsasuko soka-dantza’), un instrumental más pop que jazz (‘The Kelburn Brewer’) y un bis abierto por el ‘Txoria txori’ de Laboa -con la gente cantando precavida- precediendo a ‘On The Wings Of A Skorie’ (corte del CD que venían presentando Fraser y Haas, titulado ‘Abundance’; esta es una pista de sonido).

OSCAR CUBILLO

En trío enriquecido por la trikitixa del portugalujo Aburruzaga (imagen de móvil: Nerea).

En trío enriquecido por la trikitixa del portugalujo Aburruzaga (imagen de móvil: Nerea).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: