The Long Ryders + The Ugly Beats + The Fakeband: En el W.O.P.

Alfredo Niharra y Txomin Guzmán, dos de las tres guitarras del quinteto getxotarra The Fakeband (foto: Eneko Garcia Ureta / RockInFocus.com).

Alfredo Niharra y Txomin Guzmán, dos de las tres guitarras del quinteto getxotarra The Fakeband
(foto: Eneko Garcia Ureta / RockInFocus.com).

Sábado 6 de diciembre 2014, Bilbao, IV Festival WOP, Sala BBK, 19.30 h, 20 €.

BEV 4º WOP CARTEL SALA BBKÉxito de público el sábado en el IV Festival W.O.P., evento benéfico organizado por la Fundación Walk On Project (dedicada a recaudar fondos para el estudio de las enfermedades raras) y celebrado en una animada y bulliciosa Sala BBK. Con decir que se agotaron las cervezas… «¡Qué mala noticia!», comentó un tipo a sus colegas veteranos. También es de lamentar que los dos primeros quintetos superaran al ansiado cabeza de cartel, The Long Ryders, condenados por los getxotarras The Fakeband, con tres guitarras y rock americano melódico, y por los tejanos The Ugly Beats con su fiestón ‘fleshtónico’.

Quizá un poco cansados porque habían actuado horas antes en otra localización del WOP pero manteniendo el tono estable más que espeso a lo largo de su repertorio, abrieron plaza The Fakeband (este es su Facebook) tocando 11 canciones meditadamente cinceladas (coros, guitarras, redobles de los tambores…) en 53 minutos. Catamos ecos de James Taylor (la inaugural ‘Back On The Road’), de The Band (‘Fool Me’, con su final uh-uh tipo Tom Petty, o la penúltima, ‘Something About You’, con Miss Madeira bailando cool), Graham Parker (‘Don’t Save My Life’), Eagles (‘Parking Lot’, ‘Kate’), más Tom Petty (‘Top Of The World’), Jayhawks (‘Someone’) o Beatles (el final de ‘Sweet’). Pensé que en castellano tendrían la pegada de Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán (‘I Was Wrong’, que en inglés remite a los también getxotarras Smile), y cerraron con las tres guitarras eléctricas (en el rock ‘Let Me Be Myself’).

Joe Emery, voz, guitarra y liderazgo de los texanos Ugly Beats, entre la peña (imagen de móvil: O.C.E.).

Joe Emery, voz, guitarra y liderazgo de los texanos Ugly Beats, entre la peña (imagen de móvil: O.C.E.).

Lamentablemente nos perdimos el arranque de los segundos, The Ugly Beats (esta es su web), de Austin, Texas. Hace tres años les vi en el Kafe Antzokia, en cuarteto, y fueron flojeras y ni fu ni fa. Esto escribí: «Tras los 44 largos minutos de garaje sesentero tejano suministrados por The Ugly Beats (cuatro barandas de Austin vestidos sin clase y una teclista risueña y enamoradora con su vestidito, sus medias de rejilla y su peinado a lo B-52’s), la velada mejoró con los 66 minutos de actuación de los chicagüenses J.C. Brooks & The Uptown Sound, quienes en vivo…». Ante los antecedentes, durante el cambio de grupo libamos un gin tonic y Miss Madeira fumó dos cigarrillos en la cercana calle de Ledesma, y regresamos justo cuando The Ugly Beats versionaban guapamente el ‘Walking Out On Love’ de los Beat de Paul Collins. Esta vez su propuesta cobró empaque y su guateque garajero tuvo mayor pegada y capacidad de convencimiento mediante instrumentales elásticos, frat rock and roll, la simpática y visual chica (ya mature) de las teclas, coros zumbados (sic) y minijuergas encapsuladas en plan Sham The Sham & The Pharaohs y los Fleshtones. Los Ugly Beats tocaron unos tres cuartos de hora, también versionaron el ‘If I Were A Carpenter’ (de Tim Hardin en 1967 y popularizada por Bobby Darin en 1960), y estuvieron tan contentos con tanta gente delante que sacaron no pocas fotos al público desde el tablado.

The Long Ryders con los mástiles avanzando hacia el proscenio de la llena Sala BBK (imagen de móvil: O.C.E.).

The Long Ryders con los mástiles avanzando hacia el proscenio de la llena Sala BBK (imagen de móvil: O.C.E.).

A pesar de lo que han contado, cuentan y contarán los fans, resultó insuficiente lo propuesto por los cabezas de cartel, The Long Ryders, formados en 1982 en Los Ángeles, California. Reunidos con la formación original, el sábado a los Long Ryders (la ‘y’ en guiño a los Burds) se les notó la edad, el cansancio y la rivalidad entre sus dos cantantes, guitarristas con Telecasters y colíderes (Sid Griffin y Stephen McCarthy), el sonido no igualó el tan compacto de los combos previos de ese sábado, su base rítmica flojeó y el cancionero se ordenó tan mal que en la segunda mitad dio un bajón desconcertante. Su show de 20 temas en 82 largos y decrecientes minutos arrancó bien y la morenaza Miss Madeira juzgó: «Esto parece música religiosa». Quizá se le ocurrió porque acabábamos de hablar sobre coros góspel, pero sí que prometía la cosa, pues se sucedían rock and roll escuela Chuck Berry (‘Tell It To The Judge On Sunday’), boogie (‘Run Dusty Run’), animoso R&R de honky tonk tipo Dwight Yoakam (‘I Don’t Care What’s Right’) o Nuevo Rock Americano (‘Gunslinger Man’).

Sid Griffin, colíder principal de The Long Ryders, con una Rickenbacker (foto: Eneko Garcia Ureta / RockInFocus.com).

Sid Griffin, colíder principal de The Long Ryders, con una Rickenbacker (foto: Eneko Garcia Ureta / RockInFocus.com).

Pero el ritmo decayó y el bolo se autocondenó. Se impusieron los lentos emparentables con sus coetáneos más exitosos de R.E.M. (‘Ivory Tower’), los Long Ryders no remontaron con la lisérgica versión del ‘I Can’t Hide’ de los Flamin’ Groovies, flojo y ronco les quedó ‘Too Close To The Light’, y un poco mejor les salió el ‘I Want You Bad’ de NRBQ (con Griffin a la Rickenbacker, quien explicó que ese tema fue un hit en Berlín Occidental). Y el concierto prosiguió moroso, atascado, a pesar de los aplausos de sus nostálgicos y predispuestos fans, aunque hubo picotazos como el boogie de carretera vía Jason & The Scorchers ‘Final Wild Son’, pero es que les quedó diluido y feble todo lo demás, desde la 15ª canción hasta el final, por ejemplo echando a perder el potencial del country boogie ‘You Just Can’t Ride The Boxcars Anymore’ o, debido a la base rítmica incompetente, el también boogie ‘State Of Our Union’. Ya en el bis el ‘Have You Seen Her Face’ de los Byrds fue rutinaria y, jo, con apuntar que no les quedó memorable ni el adiós con su mayor éxito, ‘Looking for Lewis And Clark’, espeso y en plan Status Quo. No diré que me decepcionaron, porque no esperaba mucho, pero pensé que iban a mejorar tras el inicio.

OSCAR CUBILLO

Tras el bis, justo al acabar el bolo de The Long Ryders (imagen de móvil: Sid Griffin / Facebook).

Tras el bis, justo al acabar el bolo de The Long Ryders (imagen de móvil: Sid Griffin / Facebook).

Al acabar el cuarto Festival WOP, los Ugly Beats vendiendo merchan (imagen de móvil: O.C.E.).

Al acabar el cuarto Festival WOP, los Ugly Beats vendiendo merchan (imagen de móvil: O.C.E.).

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