Tony Allen: Persiguiendo el groove

Tony Oladipo Allen, ex Fela Kuti, ante el logo del 365 Jazz Bilbao (imagen de móvil: Joseba Martín).

Tony Oladipo Allen, ex Fela Kuti, ante el logo del 365 Jazz Bilbao (imagen de móvil: Joseba Martín).

Miércoles 11 de marzo 2015, Bilbao, 8º Ciclo 365 Jazz Bilbao, Teatro Campos, 20 h, 6 €.

Décimo disco a su nombre ‘Film Of Life’ (Jazz Village, 14).

Décimo disco a su nombre:
‘Film Of Life’ (Jazz Village, 14).

Tres conciertos internacionales de abono llenos de público el miércoles en Bilbao: el roquero Mark Lanegan dejó sin vender sólo 15 entradas en el Kafe Antzokia (estaba petado), el cuarteto jazzer de Ariel Brínguez y Javier Colina nominado Nostalgia Cubana agotó el aforo en la Sala BBK, y el baterista afrobeat Tony Allen, actuante en el 8º Ciclo 365 Jazz Bilbao, sólo dejó huecos en los palcos superiores de un Teatro Campos al que puso en pie, en danza y a dar palmas. Al principio con mirada orgullosa pero desconfiada y quizá hasta a la defensiva, pero a la postre sonriente por ver el respetable respondiendo a su son, Tony Oladipo Allen (Lagos, Nigeria, 1940, hoy residente en París) tocó 11 temas en 96 minutos, basándose en su décimo y último disco, ‘Film Of Life’ (Jazz Village, 14), del que sonaron 9 de sus 10 cortes (este es el clip oficial con la canción ‘Go Back’ y la colaboración de Damon Albarn de Blur).

Liderando un septeto multirracial y reforzado por un percusionista de chaleco hinduista (¡con elefantes en relieve!), Allen arbitró con elegancia y solvencia sus facultades bateristas (a los 74 años la agilidad y pegada no son las mismas de cuando escoltó a los tambores a Fela Kuti entre 1968-1979) en su afán de perseguir el groove, o sea el ritmo hipnótico: esas espirales repetitivas de bajista y guitarrista negros (el de las seis cuerdas rastafari), esos arreglos de vientos que iban y venían refrescantes y optimistas (a cargo de un saxofonista y un trompetista blancos desplegando maneras de Isaac Hayes, de James Brown…), el mentado e infeccioso percusionista de apoyo, los coros que emergían a veces cuando el capo del septeto hacía una señal (por ejemplo el bis con ‘Kindness’)… No tardó Tony Allen en alcanzar su propósito de poner en pie a la peña abandonada al groove, y había que ver a Miss Madeira bailando en un palco, agitando el pompis como una africana embutida en sus jeans.

El septeto en acción en la sépytima pieza, ‘Ire Omo’ (imagen de móvil: O.C.E.).

El septeto en acción en la séptima pieza, ‘Ire Omo’ (imagen de móvil: O.C.E.).

El bolo arrancó con moderación y contención étnica: el reggae con melódica ‘Tiger’s Skip’ y el dub ‘Tony Wood’, éste con groove jamesbrowniano, solo de trompeta con sordina puro Miles Davis, coros en plan Sly & The Family Stone y la voz suavita del provecto y pequeño baterista. A partir de la tercera, fue creciendo el interés y la efectividad gracias a aplicarse el afrobeat: funkie en ‘Koko Dance’ (la primera en que la peña se puso a dar palmas tras ser requerida a ello por inducción; «¡me ha molado, me ha molado!», certificó por duplicado Miss Madeira al acabar esta primera pieza animada), high life urbanita setentero en ‘Boat Journey’ (con él susurrando suavito y el respetable sentado por obligación logística en el Teatro Campos, una pena pensé), acid jazz en ‘Insider’ (aquí ya no podía reprimir su gesto contento Mister Allen al ver que estaba la cita encarrilada), supergroove en ‘Ire Omo’ (no poca gente bailaba en los laterales, en los palcos, en las esquinas…), soul con wah wah a lo Isaac Hayes en ‘Afro Kung Fu Beat’ (con solo baterista económico del benemérito nigeriano), más funk instrumental con wah wah y brillantes y peliculeras ráfagas de vientos en ‘African Man’ (pensé en ‘Starsky & Hutch’, en Keziah Jones…), y rollo espacial y progresivo en ‘Ewa’ (a Íñigo Ortiz de Zárate, de los Allnighters, partes de esta pieza le sonaron a hard rock casi). Satisfecho, Tony Oladipo Allen manifestó en mal inglés al final, antes de arrancar el bis: «Gracias por ser tan inquisitivos, tan curiosos en el sentido positivo». (Ah, en mayo regresará a España para actuar en el festival indie Primavera Sound.)

OSCAR CUBILLO

Zoom a la ilustre leyenda afrobeat durante el discursito de agradecimiento previo al bis con ‘Kindness’ (imagen de móvil: O.C.E.).

Zoom a la ilustre leyenda afrobeat durante el discursito de agradecimiento previo al bis con ‘Kindness’ (imagen de móvil: O.C.E.).

Comments
2 Responses to “Tony Allen: Persiguiendo el groove”
  1. oscar cine dice:

    Me sobro la intro-fria-y el bis-esteril-pero en general,fue un buen bolo.a mi a ratos,su rollete multicultu me remitia a peter gabriel.y en “african man”mi hermana susurro”las calles de san francisco”por lo q intuyo q veiais las mismas series.dicho sin coña y con cariño.ojo.

    • bilbaoenvivo dice:

      Sí, las dos primeras piezas fueron muy morosas. Demasiado. Pensé: como siga por ese camino esto va a ser un rollo. Pero no, cambió de dirección hacia el afrobeat y la cosa despegó.

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