The Jayhawks: Benéficos

La banda de Mineápolis reforzada hasta el sexteto con el neoyotquino de la izquierda (foto: Mr. Duck).

La banda de Mineápolis reforzada hasta el sexteto con el neoyorquino de la izquierda (foto: Mr. Duck).

Sábado 11 de abril, Bilbao, Azkena, 22 h, 20-25 €.

BEV JAYHAWKS cartel gira española(LA PREVIA: Sin mal rollo: WOP, o sea Walk On Project, es decir la asociación benéfica vizcaína que busca fondos para el estudio de las enfermedades raras, mantiene entre sus distintas actividades, como la regata de patos, un festival musical anual y además procura que no se apague la llama solidaria mediante conciertos esporádicos, como el de los británicos The Quireboys en el Antzoki del 16 de enero (así los contamos) o el de los Jayhawks sobre el mismo escenario, donde estos yanquis han ofrecido la mejor y más memorable versión de sí mismos.

The Jayhawks (esta es su web), celebridades del country rock alternativo actual que rozaron el gran éxito transversal de The National, por ejemplo, pero que se quedaron a mitad de camino, ya actuaron en el II WOP Festival, en La Casilla, el 29 de septiembre de 2012. Lo contamos así en este post, y esa noche dieron un concierto flojo, aburrido y sin química por una razón: la evidente falta de simpatía entre sus dos colíderes, el gafitas de alma pop Gary Louris, y el elemento campero y más auténtico del lote, el humilde Mark Olson, que pasó del asunto todo el rato y mostró absoluto distanciamiento respecto a su ex amigo y al repertorio del grupo.

Mark Olson había regresado a la banda para varias temporadas, pero ya no sigue y Louris asegura que nunca tocará de nuevo con ellos. O sea que imaginábamos que el mal rollo desaparecería y The Jayhawks ofrecerían una mejor versión de sí mismos en su nueva visita a Bilbao, con Louris de nuevo de líder incontestable.

El grupo, que se gestó en Mineápolis en 1985, encara ahora su trigésimo aniversario. En otoño de 2012, justo después de su visita a La Casilla, cesó en su actividad, pero se reactivó en 2014 para reeditar los tres álbumes de cuando Mark Olson abandonó el barco por primera vez: ‘Sound Of Lies’ (97), ‘Smile’ (00) y ‘Rainy Day Music’ (03), todos publicados ahora con bonus tracks, remasterizados desde las cintas analógicas y con notas explicativas.

Para apoyar tales reediciones, Gary Louris (voz, guitarras), Marc Perlman (bajo, el otro miembro fundador aún en la alieación), Tim O’Reagan (batería desde 1995), Karen Grotberg (teclados desde el 92 de modo intermitente) y Kraig Johnson (guitarra, intermitente desde el 96) han salido a la carretera con la intención de recrear este repertorio del 97-03, bastante descuidado por The Jayhawks en esta última década. Y es lo que hicieron en Bilbao con el añadido de un sexto miembro, un neoyorquino a la mandolina: John Jackson.) OSCAR CUBILLO

Gary Louris, feliz de haber superado la drogadicción, amenaza con un próximo disco con sintetizadores (foto: Mr. Duck).

Gary Louris, feliz de haber superado la drogadicción, amenaza con un próximo disco con sintetizadores (foto: Rocío).

LA ENÉSIMA GRAN CITA: Entradas agotadas desde el miércoles para ver a los americanos The Jayhawks (esta es su web) el sábado noche en el Kafe Antzokia. El reventón de público hizo la asistencia incómoda y apretada, pues presuntamente se superó el aforo (de eso se quejaban muchos presentes, hasta los que apenas van a bolos), pero no importa tanto si se piensa que se trataba de un concierto benéfico en favor de la Fundación WOP, que recauda fondos para el estudio de las enfermedades raras. El respetable (Mikel Erentxun no faltó), rendido de antemano ante el grupo de Mineápolis, coreó mano en alto bastantes de sus hits y charló a menudo a volumen enojoso, molesto, pues la cita también tuvo mucho de encuentro social.

Resulta paradójica la aceptación entre la afición auténtica de los Jayhawks, que hacen soft rock (rock suave) de modo (pre)meditado, pulido, pulcro, pitagorín, petulante incluso, y se les regala y agasaja con calificativos ditirámbicos que se tornan en descalificaciones cuando se habla de grupos con más éxito comercial, de la talla de Eagles o Fleetwood Mac e influencias claras en estos yanquis que se mueven en el circuito medio global. El sábado, teloneados por Laredo, en 92 minutos los Jayhawks ejecutaron 20 temas en formato sexteto muy guitarrero y como siempre con el piano de la chica ecualizado de modo preponderante. Elevando coros al cielo con influencias del góspel y del country, los Jayhawks alternaron baladas en las que se lamen las heridas (aires de soul adulto, country exangüe…) con estallidos de alegría (power pop, explosiones beatlenianas, estribillos redondos…), todo ideado depurando la estructura y los arreglos de sus canciones, que aspiran a lo bonito y a gustar a todo el mundo, aunque a veces pequen de superficiales (de comerciales, ya se ha dicho), y en ocasiones la apostura burguesa del grupo sea poco creíble (peleas y controversias con el ausente Mark Olson al margen).

Al final del bolo, Gary Louris atendiendo paciente a los fans (foto: Mr. Duck).

Al final del bolo, Gary Louris atendiendo paciente a los fans (foto: Mr. Duck).

No obstante, los reluctantes y los fieles coincidieron que fue el mejor concierto de los numerosos que los Jayhawks han dado por estos andurriales: Kafe Antzokia, La Casilla, Azkena Rock Festival… Se respiró buen ambiente (igual que en su lejano debut en la misma sala: hubo quien observó que la media de edad había subido una década porque habíamos acudido la misma gente de entonces) y el bolo cursó creciente. Al principio, divagante, con los yanquis abriendo mostrando las cartas con la alegre y vitalista ‘I’m Gonna Make You Love Me’ antes de tantear el éter con country vocal (‘Ain’t No End’), intención medicinal hippie (sanadora, benéfica para el alma en ‘Stumbling Through The Dark’), influjos a sus epígonos getxotarras más creíbles The Fakeband (‘Big Star’ –este es el vídeo-, ‘Save It For A Rainy Day’…), rollo Beatles adultos (‘Nothing Lef To Borrow’), soul nocturno vía Bobby Blue Bland (‘The Man Who Loved Life’), más folk, más sof rock, más Eagles y Fleetwood Mac, más pose dudosa (en ‘Trouble’ no resultaban creíbles para bastantes espectadores, no sólo para el que esto suscribe), brotes en forma de coros contagiosos (‘Angelyne’), deudas con The Band (‘Blue’) y un epílogo bastante redondo con onda Beatles ilusionados (‘Until You Came Along’), melódicos y movedores hits propios (‘I’d Run Away’ antes del bis, ‘Tailspin’ a modo de adiós), y su siempre bien traída versión de Grand Funk Railroad ‘Bad Time’ (no hubo tantas versiones como en bolos yanquis precedentes). Pues sí, The Jayhawks no estuvieron mal, empero los prejuicios defensivos y las predisposiciones positivas del respetable.

OSCAR CUBILLO

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Comments
One Response to “The Jayhawks: Benéficos”
  1. oscar cine dice:

    No estuvieron mal?joder!que le pides a la vida?pero si va a ser uno de los 10 bolos de este año en el antzoki.solo la mala gente-pato-puso algun minimo pero,el resto-y te hablo de los habitualisimos q nos vemos todo el año-salimos flotando.un bolazo en toda regla.
    el sabado veras a loquillo y al ser una leyenda del rock patrio-pese a la mahou y el sabadell-le pondras bien?porque eso son prejuicios y si,yo tambien los tengo,pero no es sano.
    pd:a no ser que vayas a the danmed en cuyo caso nos veremos.loquillo hoy…ni gratis.(hablando de prejuicios)

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