CINE: ‘La sombra del actor’: Cómo hacer frente a la decadencia.

BEV LA SOMBRA DEL ACTOR 0 cartel 

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Texto por GERARDO CREMER

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Estreno en cine: 24 de abril de 2015

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Director: Barry Levinson

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Calificación: 4 estrellas sobre 5

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Trailer de ‘La sombra del actor

 

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La tetralogía sobre la muerte de Philip Roth:

‘Elegía’, ‘Indignación’, ‘La humillación’ y ‘Némesis’

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Tras la muerte de su amigo Saul Bellow, Philip Roth (Newark, Nueva Jersey, 1933) inició la tetralogía sobre la muerte que ha supuesto su despedida definitiva de la literatura. En las cuatro novelas sus personajes, todos ellos hombres, se enfrentan a circunstancias imprevisibles que desencadenan un desenlace fatal en sus vidas. Todos ellos demuestran deseos de vivir, necesidad que expresan mediante el sexo. Las cuatro novelas (sobresalen especialmente ‘Elegía’ y ‘Némesis’) establecen limitaciones a sus personajes, bien la decadencia de la vejez (‘La humillación’) y el azote de la enfermedad (‘Elegía’), o bien el miedo a ser llamado a filas durante la guerra de Corea (‘Indignación’) o el terror por perder la virilidad ante una epidemia de polio (‘Némesis’).

BEV LA SOMBRA DEL ACTOR 1 LIBRO ELEGIA PHILLIP ROTH

‘Elegía’ y ‘Némesis’ son las dos novelas más importantes de la tetralogía sobre la muerte de Philip Roth.

‘Elegía’ y ‘Némesis’ son las dos novelas más importantes de la tetralogía sobre la muerte de Philip Roth.

 Las circunstancias de una época histórica y las coacciones establecidas por la cultura judía planean sobre los textos. Sólo es, a partir de la vejez, cuando la clase alta judía se libera de sus imposiciones de forma catártica a través de las relaciones sexuales con mujeres más jóvenes. Los mayores enfrentarán sus cuerpos achacosos y sus mentes enajenadas a romances imposibles con jovencitas que sólo les servirán como fugas momentáneas de su progresión decadente. En ‘La humillación’ el monólogo íntimo inunda todo el relato. El protagonista, el sexagenario Simon Axler, un actor reconocido del teatro, pierde repentinamente su capacidad por actuar en el escenario y se enfrenta, con vértigo, a un futuro incierto.

«Todo era una chiripa, mi talento era una chiripa, como lo fue que me viera privado de él. Esta vida es una chiripa desde el principio hasta el fin».

En la segunda parte de la novela, Axler se encontrará con la hija de unos amigos, Pegeen, una joven inconformista y lesbiana, con la que inicia una relación sexual extrema (incluidos tríos de carácter sadomasoquista). Axler recibirá llamadas de advertencia de las exparejas de Pegeen, que le informarán del espíritu destructivo de la joven, como también llamadas de sus padres que critican la relación que ellos consideran antinatural. Pero Axler necesitará de ella como medio catártico que le aleje de la humillación en la que se ha convertido su vida personal y profesional. Un halo de esperanza al que se agarra como clavo ardiendo.

BEV LA SOMBRA DEL ACTOR 3 LIBRO HUMILLACION PHILLIP ROTH

‘La humillación’ e ‘Indignación’ comparten el tema de la tentación sexual como antesala a la fatalidad.

‘La humillación’ e ‘Indignación’ comparten el tema de la tentación sexual como antesala a la fatalidad.

En ‘Elegía’, su protagonista, ya al final de sus días, descubre que nada de lo que ha realizado en su vida ha sido positivo. La enfermedad y las múltiples operaciones le han ido haciendo consciente de su insignificancia, de su decadencia. Casado en tres ocasiones y tres veces divorciado, al final de sus días certifica la torpeza de sus decisiones y el tardío y estúpido deseo sexual que le aparece en la ancianidad. Similar es la tentación, pero durante la exaltada adolescencia, de Marcus Messner (‘Indignación’) frente a una chica trastornada que le pide que le deje practicar una felación. Nuevamente es la casualidad, las circunstancias fortuitas las que llevan al joven a perder el control de sus actos y a sumergirse en la fatalidad del destino. El error de aceptar la petición de la chica le conduce finalmente a tener que narrar la corta historia de su vida en un estado vegetativo. En ‘Némesis’ no hay forma de escapar a la fatalidad (la epidemia de polio que se extiende por Newark) pero esto no evita que se mantenga ese sentimiento de culpa, el monólogo interior crítico, incluso agresivo contra uno mismo, aceptando la enfermedad, el dolor y la parálisis como respuesta a un castigo divino, incluso siendo la persona más perfecta y educada del mundo: el joven Bucky Cantor, protagonista de la novela.

 

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Complemento más que adaptación

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‘La sombra del actor’ es la adaptación cinematográfica de ‘La humillación’ realizada por Buck Henry, el guionista de ‘El graduado’ (1967) y ‘Todo por un sueño’ (1995). La decisión adoptada rompe con la estructura rigurosa de tres partes de la novela de Roth, creando un todo único, una organización rítmica jazzística, mediante la alternancia de las conversaciones que mantienen el actor de teatro Simon Axler (Al Pacino) y su psiquiatra (Charles Grodin), un dialogo que funciona como representación de ese monólogo íntimo tan propio de las novelas de Philip Roth. También está esa sutil diferencia en la interpretación del texto, al convertir la ‘chiripa’ (del texto de la novela) que conlleva la pérdida de capacidad para interpretar personajes en el teatro en una clara sintomatología de la enfermedad de la demencia.

Simon Axler, el actor de teatro que perdió de ‘chiripa’ la inspiración.

Simon Axler, el actor de teatro que perdió de ‘chiripa’ la inspiración.

Son muchas las diferencias entre la novela y la película. La principal corresponde a su estructura. En la novela de Roth la decadencia de Axler se desarrolla en partes. Al principio se muestran los síntomas: la humillación al salir al escenario y pronunciar palabras vacías, sin inspiración interpretativa; la depresión por una situación familiar desastrosa; las tentaciones incontrolables por suicidarse. Axler ingresará, por cuenta propia, en un centro psiquiátrico, buscando medicamentos que al menos le permitan dormir. En el centro conocerá a una mujer, Louise (Kyra Sedgwick en la película), que le hablará de los abusos sexuales de su marido a su hija pequeña y el deseo que tiene de matarle. Axler, evitando problemas, trata de escapar de Louise en todo momento. En la segunda parte, Axler encontrará una puerta abierta a la esperanza al rencontrarse con una joven lesbiana, Pegeen (Greta Gerwig), hija de unos amigos de profesión, quien se introduce en su casa con el fin de seducirle y consumar su deseo sexual adolescente. Axler caerá en las garras de esta mantis religiosa que, por una parte, le obligará a practicar todo tipo de juegos sexuales extremos y, por otra, le irá haciendo consciente de su estado físico decrépito. La tercera parte corresponde al acto de concienciación de la edad, la enfermedad, la culpa y la humillación que han supuesto sus últimos años de vida.

Pegeen, ángel seductor y destructor en la novela, no lo es tanto en el film de Levinson.

Pegeen, ángel seductor y destructor en la novela, no lo es tanto en el film de Levinson.

En la adaptación de Buck Henry se busca, por encima de todo, la lectura sarcástica de los hechos que aparecen en la novela. Primeramente rompe con la lectura lineal de la obra literaria para desarrollar una mezcla de acontecimientos que parecen dar vueltas sin parar en la mente de Axler. Este torbellino de hechos nefastos tiene su propia lógica (a diferencia de la novela, en la que surgen con aleatoriedad). Axler trata de buscar un equilibrio gracias a las conversaciones con su psiquiatra, que marcan el ritmo sincopado de la película. Curiosamente, los comportamientos extremos de Louise y Pegeen no lo son tanto en la película, dejándose entrever que las causas y efectos de estos actos son más consecuencia de una situación mental inestable en Axler que factores fortuitos que aparecen en su vida. El guionista Buck Henry y el director Barry Levinson transforman la tragedia de la novela de Philip Roth (que poco tiene de humorística) en una comedia sarcástica de configuración teatral. La pérdida de inspiración artística se desarrolla en un monólogo frente al espejo del camerino. Axler se lanzará del escenario al suelo de butacas cuando certifica su incapacidad por actuar, pero será su constatación de ser un títere en vida lo que le llevará a realizar su última interpretación en los escenarios (‘El rey Lear’), dando la campanada final ante el público.

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El actor como base del éxito

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‘Rain man’ (1988) supuso la consagración de Barry Levinson en el mundo del cine. A pesar de su tono inocente (el infantilismo que marcó los años 80) y de un diseño de peluquería y vestuario demasiado sujeto a la época, el film se acercaba, con cierta prudencia, a la lectura ruin del capitalismo arrollador del ‘Wall Street’ (1987) de Oliver Stone. Pero la gran virtud del film de Barry Levinson no se encontraba en la personalidad emprendedora del personaje de Tom Cruise, sino en la de su hermano en la pantalla, el autista inteligente interpretado por Dustin Hoffman. La clave de la película fue dar todo el peso de la misma a Dustin Hoffman. Su interpretación basculaba entre el realismo y la lectura cómica de los hechos. Sus actos como enfermo de autismo eran creíbles en sí, pero al mismo tiempo tenían una capa de falsedad, de exageración corporal que daban comicidad y creaban empatía hacia el personaje. El espectador se decantaba enseguida hacia Dustin Hoffman, dejando a Cruise como reverso equivocado de la vida en un hombre. Hoffman no sólo representaba a un enfermo sino que usaba sus rasgos particulares como arma arrojadiza contra el capitalismo tramposo que representaba Cruise en la película. Fue esa sutileza de hacerse ver como un actor enfrentado a otro, a Cruise (especialmente en los guiños cómicos de su interpretación), además de un enfermo, lo que le llevó a recibir el Oscar al mejor actor por la citada interpretación.

La interpretación de Dustin Hoffman en ‘Rain Man’ encerraba más de un secreto.

La interpretación de Dustin Hoffman en ‘Rain Man’ encerraba más de un secreto.

Barry Levinson juega de igual manera con Al Pacino en ‘La sombra del actor’. Su tragedia tiene aliento realista, es creíble en su papel de actor que ha perdido el tren, pero al mismo tiempo su interpretación tiene las tablas suficientes para dar un tono tragicómico a sus avatares. La escena en la que huye de Louise cuando ella le pide que asesine a su marido, la conversación con los padres de Pegeen en el veterinario tras haber recibido un calmante algo especial, la manera con la que le sirve a Pegeen un vaso de vino luchando contra el punzante dolor de espalda o la excelente escena final, de su representación de Lear en el teatro, certifican no solo una gran dirección de actores sino un sentido inteligente y sutil de la interpretación por parte de Al Pacino.

GERARDO CREMER

La desternillante escena de Axler con los padres de Pegeen, acierto en puesta en escena e interpretación.

La desternillante escena de Axler con los padres de Pegeen, acierto en puesta en escena e interpretación.

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Comments
4 Responses to “CINE: ‘La sombra del actor’: Cómo hacer frente a la decadencia.”
  1. oscar cine dice:

    cuatro estrellas sobre cinco me parece un absoluto exceso,para un film que solo funciona bien en su primera mitad.y no nos engañemos,pacino es enorme,pero siempre esta un pelin pasado.bueno ya,salvo en los padrinos.
    y digo esto siendo”heat”una de mis peliculas favoritas de los 90.

  2. Gerardo Cremer dice:

    Gracias Oscar por tus comentarios.

    Estoy de acuerdo que 4 estrellas es excesivo. Por tanto si Cubillo tiene tiempo puede cambiar la valoración a 3. La razón de tal excesiva puntuación no sólo se ha debido a que me gusten las historias que tratan sobre el mundo del teatro y que el día que vi la película estaba de buen humor, la razón principal es que, al ser un admirador de Philip Roth, he visto la mejor adaptación de uno de sus libros. Además he encontrado un Barry levinson (que le había dado por muerto cinematográficamente hablando) en plena forma (experimental y nuevamente brillante al dirigir actores) y un Al Pacino perfecto, que sabe reírse de sí mismo.

  3. oscar cine dice:

    Barry levinson nunca ha estado muy vivo,cinematograficamente hablando,aunque “el secreto de la piramide”siempre me ha parecido una joya.
    En cuanto a lo demas,siempre he creido q una parte,en cuanto a valoracion de un filme,un concierto,un libro etc.depende del dia en que lo disfrutes.todo condiciona.aunque cuando hay calidad,no hay discusion posible.tambien es verdad.continuemos disfrutando pues de esa gozada que es el cine.el bueno y el malo.una buena mala pelicula te puede arreglar la tarde.salud.

  4. He visto la película y pienso que hay quien puede colocarle cuatro estrellas con dignidad. Yo se las pondría quizá también. No cambio la calificación. Hay que saber dominar las pasiones a la hora de calificar. Por ejemplo: el viernes vi a The Answer en el Antzoki y me aburrí como una ostra, pero sé que estuvieron bien en lo suyo y en el hard rock internacional. Si tuviera que calificarles de 1 a 5, les pondría tres estrellas a los norirlandeses. O sea, que hay que ser profesional y objetivo al visualizar una película o escuchar un disco. Otro ejemplo que suelo poner: Ana Torroja, ex Mecano, de la cual nunca oiría una canción suya en casa porque no me gusta, no es mi rollo, aunque la vi en fiestas de Bilbao y dio uno de los mejores conciertos de ese año.

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