Jim Black New Quartet: Lo que denuncia ’Whiplash’

BEV JIM BLACK cartel

Martes 12 de mayo, Bilbao, Ciclo Mes a Mes, Sala BBK, 20 h, 15 €.

En la película ‘Whiplash’ (aquí la comentamos), ese estupendo híbrido entre la disciplina brutal de ‘La chaqueta metálica’ y el afán de superación del artista de ‘Cisne negro’, el exigente profesor en una charla con su alumno baterista se lamenta de que el jazz actual no aguanta la comparación con el género clásico, pues los músicos de hogaño no expresan ni tanta emoción, ni tanta imaginación, ni tanto virtuosismo técnico, ni tanto riesgo como los de antaño. Sabe que ya no surgirá otro Louis Armstrong. En esto pensamos durante la primera pieza que tocó el baterista Jim Black el martes en la Sala BBK, en el 24º cumpleaños del Bilbaína Jazz Club, un bolo patrocinado también por el Ciclo 1906 Jazz, o sea que era una cita de altura, a priori.

Lamentablemente, no cambiamos de opinión durante los 70 minutos y unos 9 tramos instrumentales (con un bis, maldición) de repertorio aburrido, absurdo, reiterativo, lento, plano, moroso y dilatado. Hubo numerosos espectadores que se largaron antes de terminar (no se perdieron nada: fue un bucle repetitivo), y algunos otros jaleaban con aspavientos en ciertos momentos, como demostrando que sentían algo que los demás no sabíamos apreciar (y nos acordamos del vaquero de la película pastelera aún en cartel ‘El viaje más largo’ ante las pinturas abstractas; Scott Eastwood, el hijo menor de Clint).

El líder del mejunje, el baterista Jim Black (Seattle, Washington, 1967), presunta luminaria de la escena jazzística actual (ha tocado con Dave Douglas, Uri Caine, Ellery Skelin…), se trajo a su nominado New Quartet. Y tan nuevo, porque no quitaron ojo de los atriles con las partituras: Black pegaba duro y sin velocidad a parches y platos, el bajista (Chris Tordini) sí sostenía bien la cosa con fraseos propios del post-rock, el joven teclista (Elias Stemeseder, según la promo «especialmente habilidoso en la deconstrucción de ideas y en engarzar rítmicamente con el desbordante despliegue del líder») a pesar de su fama se limitaba con cara de susto a estirar mantras, y un manta era el saxofonista (Oscar Gudjonsson), un barbitas veterano que parecía en un examen de primero (vamos, que le pilla el profesor de ‘Whiplash’ y le afeita a bofetadas).

El saxofonista Oscar Gudjonsson, el bajista Chris Tordini, el baterista Jim Black y el teclista Elias Stemeseder (foto: Facebook BJC).

El saxofonista Oscar Gudjonsson, el bajista Chris Tordini, el baterista Jim Black y el teclista Elias Stemeseder (foto: Facebook BJC).

En perfil bajo y sin alardes, con momentos que parecían de broma («mira que me gusta el saxo, pero éste…» alucinaba Miss Madeira) y lapsos ruidistas sin emoción («sólo escucho ruido no compenetrado», incidió Miss Madeira antes de preguntar: «¿a qué hora se acaba?»), manando parsimoniosos del sinfonismo progresivo antiguo y polvoriento al post rock estático y flotante de Tortoise calentando motores, con sólo un par de arreones algo consistentes (ni cinco minutos entre los 70 de sesión), los cuatro no tardaron en remitirnos otra vez a ‘Whiplash’, a esa frase de un poster donde fugazmente se lee algo así como que «si no tienes destreza, acabas tocando en un grupo de rock». Eso es lo que pareció el combo de Jim Black: un grupo de rock ensayando el primer día en el local. Eso no fue jazz.

OSCAR CUBILLO

Saludos definitivos, tras el solicitado bis (imagen de móvil: Nerea).

Saludos definitivos, tras el solicitado bis: batería-teclas-bajo-saxo (imagen de móvil: Nerea).

Comments
4 Responses to “Jim Black New Quartet: Lo que denuncia ’Whiplash’”
  1. Cuadrado demente dice:

    Bravo Oscar!! lo has vuelto a hacer!!te superas cada dia!!! es increible tu conocimiento del jazz,los instrumentos y tu sensibilidad para escuchar!!! enhorabuena por la critica!!!

    • bilbaoenvivo dice:

      Únicamente demostraron saber tocar batería y bajo. El teclista no hizo nada. El saxofonista era un chiste. Mi opinión coincide con la de algún músico presente en la sala. Eso que sonó no fue jazz, a pesar de la libertad que se le supone al género. Y encima los músicos vinieron sin los deberes hechos. Así de fácil.

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  1. […] trazada tras los atriles por el Jim Black New Quartet en la misma sala y serie la semana anterior (así la denunciamos), el Eric Revis Quartet ofreció una estupenda sesión que despertaba la curiosidad, que te hacía […]

  2. […] 5.- Jim Black New Quartet (Sala BBK, mayo). 70 minutos de nada vacía en unos 9 tramos instrumentales (con un bis, maldición) de jazz aburrido, absurdo, reiterativo, lento, plano, moroso, dilatado, sin conjuntar, leído del atril y nominado por un baterista de Seattle. Muchos espectadores se largaron antes de terminar. […]



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