CINE: ‘Mad Max: Furia en la carretera’: Semillas de esperanza

BEV MAD MAX 4 FURIA EN LA CARRETERA 0 CARTEL

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Texto por GERARDO CREMER

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Estreno en cine: 15 de mayo 2015

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Director: George Miller

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Calificación: 3 estrellas sobre 5

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Trailer de ‘Mad Max: Furia en la carretera

 

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La coherencia de una serie

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La serie ‘Mad Max’ sigue manteniendo una lógica incuestionable. Al comienzo, en ‘Mad Max: salvajes de autopista’ (1978), el protagonista, Max Rockatansky (Mel Gibson), un policía, enamorado de su esposa y buen padre de familia, abandona su ideal de llevar una existencia tranquila y se enfrenta con violencia al grupo de sádicos motoristas que han terminado con la vida de su mujer y su hijo. Una estructura narrativa similar al western de Clint Eastwood, ‘El fuera de la ley’ (1976), realizado unos pocos años antes. El pretexto argumental permite inscribir el film en el subgénero de las persecuciones de automóviles con aportaciones de neo-western (Sam Peckinpah, Clint Eastwood).

Max Rockatansky en una de las primeras persecuciones.

Max Rockatansky en una de las primeras persecuciones.

En ‘Mad Max’, George Miller evita introducir una lectura moralista sobre la violencia. Aunque estemos ante un mundo distópico gobernado por bandas callejeras violentas, propio de ‘La naranja mecánica’ (1971), el interés de Miller no es ideológico (como lo fue el film de Kubrick), sino que busca evidenciar la tragedia de su protagonista, Rockatansky. Un mundo que, tras la muerte de sus seres queridos, se reduce a largas carreteras vacías, que cruzan desiertos sin llegar a grandes ciudades, y en donde sólo se presentan a la vista granjas y gasolineras. Mad Max no busca únicamente venganza sino también sobrevivir. Héroe y espacio quedan totalmente identificados. La dureza del contorno, el sinsentido de los actos de las bandas de carretera, que ejercen la violencia como forma de vida, tiene su continuidad en ‘Mad Max 2: el guerrero de la carretera’ (1981).

En este segundo film, tras la hecatombe nuclear, consecuencia de una sociedad descontrolada, violenta e inhumana, Max sigue luchando por su vida en un mundo inhóspito y futurista que ya se vaticinaba en la primera entrega. La estética ‘dieselpunk’ y ‘steampunk’ domina la imagen (en las ropas, las armas o el tuneado de los automóviles). La narración se reduce a las líneas básicas que soportan la acción. Las pandillas callejeras se reforman en pequeñas sociedades nómadas, adscritas a leyes internas donde las cuestiones éticas han dejado de tener espacio. Entre la supervivencia y el divertimento violento, la carretera se convierte en único punto de encuentro y huida. El movimiento incesante por las autovías sin principio ni fin encuadra a un Max Rockatansky en su coche, con el único fin de conseguir gasolina para mantener su vehículo en marcha. Un héroe sin más aspiraciones que la supervivencia, tras haber abandonado cualquier esperanza de felicidad familiar.

El camión de guerra protagonista.

El camión de guerra protagonista.

‘Mad Max 3: más allá de la cúpula del trueno’ (1985) cerraba la trilogía con la llegada de Max Rockatansky a una ciudad: el compromiso final al que llega la población humana, al unirse a estructuras organizativas que les permiten subsistir pero que les hacen vivir en represión, satisfacciendo los intereses de los líderes que las dirigen. El film, y así la trilogía, desvela una lectura cíclica del ser humano: la creación y la destrucción de la sociedad, para retornar a nuevas formas de creación. El avance evolutivo retrocede a estructuras sociales tribales y primitivas, con ropas y mecanismos de modelos descritos en los periodos medievales. La sociedad representada en el film ‘Noé’ (2013) de Darren Aronofsky tiene características semejantes a lo mostrado por Miller en la ciudad de ‘Mad Max 3’. Ya en este capítulo, Rockatansky se edifica como héroe legendario, con un nombre, Max, que circula cual mito por una población que nunca lo ha visto. Su presencia fantasmal, inmortal, alma errante en continuo desplazamiento, sirve como referencia de esperanza entre los nuevos hombres esclavizados, entre los indefensos (los niños perdidos que buscan la ‘tierra del mañana’ en “Mad Max 3”) y entre aquellos que aspiran a la insurrección social y al retorno de la igualdad y la libertad.

Las hordas rodantes al acecho.

Las hordas rodantes al acecho.

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Continuidad y no ‘reboot’

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La nueva incursión de George Miller en ‘Mad Max: Furia en la carretera’, retoma la serie en el punto en que la dejó. Max (Tom Hardy) continúa deambulando por las carreteras luchando por su supervivencia. Una voz en off, igual a la que se escucha en ‘Mad Max 2’, describe el espacio desolador, el desorden y la destrucción que se han apoderado del mundo. En la escena siguiente Max es hecho prisionero por los ‘war boys’, una tribu del desierto liderada por Inmortal Joe (Hugh Keays-Byrne), y el cuerpo de Max es utilizado como ‘bolsa de sangre’ para un war boy enfermo, Nux (Nicholas Hoult). La ciudad liderada por Inmortal Joe es más amorfa y más primitiva que la liderada por Tía Ama (Tina Turner) en ‘Mad Max 3’. Un mundo salvaje, tribal, donde las leyes, las órdenes y los actos están presididos por la locura, el frikismo, la estética evolucionada hacia el ‘retrofuturismo’ que bebe del arte futurista de principios del XX y de los artefactos electromecánicos ideados en el siglo XIX. La sempiterna ‘Metrópolis’ (1927) sirve como referencia visual de las estructuras de trabajo y de la verticalidad de las estructuras de poder (en especial la significación del agua que controla el poder, tan en cuenta en la filmografía de Fritz Lang).

La represión del poder, la adoración a los líderes, las formas absolutistas de rey y dios en uno, la enfermedad que deforma el cuerpo físicamente y la insignificancia de la vida y la muerte entre la población conducen a un deseo de subversión, aunque el miedo acoquina las iniciativas: los cuerpos deformes de los ‘war boys’ y sus jefes y la ideología sanguinaria son demostraciones visuales de ese terror primario que imprimen a la población. Por ello, la insurrección de Furiosa (Charlize Theron), tiene por primera vez un contenido moralista en la serie Mad Max. Ella no sólo se escapa del poder absolutista de Joe, sino que se lleva consigo a cinco mujeres embarazadas, cinco beldades destinadas a la reproducción, a generar hijos del líder supremo, en busca de un paraíso donde el color y libertad (el Paraíso de ‘Metrópolis’) tengan presencia.

Uno de los camiones perseguidores trasladaba a una banda de rock, tipo Rammstein en ‘Los autos locos’.

Uno de los camiones perseguidores traslada a una banda de rock, tipo Rammstein en ‘Los autos locos’.

En ‘Mad Max: Furia en la carretera’ hay un cambio en el protagonismo de la serie. Max deja de ser el héroe épico esperado, el nuevo Mesías, el liberador de la tiranía, para dar relevo a la osada Furiosa. Ambos se unirán en la persecución que inicia Joe contra la rebelde para rescatar a sus hijos. Max y Furiosa serán una semilla de esperanza (metafóricamente el film juega continuamente con imágenes de semillas y balas, como elementos opuestos representantes de la vida y la muerte). Por eso, ‘Mad Max: Furia en la carretera’ se muestra como una continuación de las tres primeras entregas. La oportunidad de destruir el mal y generar una nueva sociedad más ecuánime, una nueva vida (los bebés que las mujeres llevan consigo) e incluso una nueva familia (una relación sentimental entre Max y Furiosa).

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Una estética de esperanza

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La fuerza visual de ‘Mad Max: Furia en la carretera’ no sólo se encuentra en su inventiva representativa (el increíble trabajo de diseño de producción de Colin Gibson, Shira Hockman y Jacinta Leong y los ‘storyboards’ de Brendan McCarthy) sino en la determinación de rodar muchas escenas sin excesivos CGI (algunos necesarios, como el brazo amputado de Furiosa), usando especialistas y cámaras digitales localizadas en sitios imposibles. También la fotografía de John Seale (ganador del Oscar por ‘El paciente inglés’) transforma el mundo apocalíptico de ‘Mad Max 2’ y ‘Mad Max 3’ en un mundo de esperanzas. Satura de color para dar un tono dorado a la arena, un cierto color oro que carga de belleza al espacio circundante. La escena nocturna, transformada por efectos de laboratorio, repleta de estrellas, infunde esplendor a un mundo desesperanzado, violento e inhumano.

Uno de los enésimos y agresivos saltos mortales.

Uno de los enésimos y agresivos saltos mortales.

Y este es posiblemente el gran acierto de ‘Mad Max: Furia en la carretera’. La crueldad, la desolación de las entregas previas, es sustituida por una imaginación desbordante (los automóviles, el maquillaje aplicado a los malvados), por una saturación del color que da energía a los perseguidos y por el ritmo conseguido con el montaje (obra de Margaret Sixel, esposa de George Miller). La acción, a pesar del mensaje redentor que contiene el film (el más moralista de la serie), se combina con una filmación sin efectos especiales y montaje rápido, de planos acelerados y numerosos, con las cámaras situadas en posiciones desacostumbradas. George Miller, por su parte, repite las tomas de sus anteriores entregas: las cámaras bajas, en movimiento, amarradas a las delanteras o traseras de los coches, los encuadres que filman los rostros en primer plano de los protagonistas cuando conducen, enmarcados en su movimiento o los planos aéreos, preciosistas, que filman a los automóviles adentrándose en el desierto.

GERARDO CREMER

Comments
2 Responses to “CINE: ‘Mad Max: Furia en la carretera’: Semillas de esperanza”
  1. oscar cine dice:

    Nuria-mi consorte-se reia a carcajadas-histericas-cuando vio que de la guitarra salian lenguas de fuego.es una puta desmesura.toda ella.es la fura dels baus chocando con el circo del sol,un puticlub de carretera y si,un concierto de rammsteim.sales agotado…y eso estando sentado.un solo pero que comparto con el gran carlos boyero cuando la vio en Cannes:”si se curran un guion ya habria sido la leche”.y es que detras de tanto carreron,uno piensa que podria haber mas carne.en fin…pero mola!!

  2. Kike Morey dice:

    La misma opinión acerca del guión, el punto más flojo del película ¡pero qué más da! https://kikemorey.wordpress.com/2015/06/02/mad-max-furia-en-la-carretera/

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