Christian McBride: El mejor del mundo

Christian Sands, de New Haven, Christian McBride, de Filadelfia, y Ulysses Owens, Jr., de Jacksonville (foto: Mr. Duck).

Christian Sands, de New Haven, Christian McBride, de Filadelfia, y Ulysses Owens, Jr., de Jacksonville (foto: Mr. Duck).

Martes 2 de junio 2015, Bilbao, 8º Ciclo ‘365 Jazz Bilbao’, Teatro Campos, 20 h, 6 €.

Carrerón inabarcable: Los cinco conciertos internacionales del octavo curso del 365 Jazz Bilbao se han cerrado con otra gran figura, la del contrabajista Christian McBride, un músico que llega mucho más allá del jazz y que ha participado en más de 300 sesiones de grabación. Ha tocado para números 1 del jazz del calibre de McCoy Tyner, Herbie Hancock, Pat Metheny o Diana Krall, y también para ídolos del pop y de la música negra como Sting, Paul McCartney, Celine Dion, Queen Latifah o James Brown. Es un tipo con contactos, ya se ve, pero no ha perdido el oremus: mantiene una big band que suena como las de Glenn Miller y Count Basie.

‘Out There’ (Mack Avenue Records, 13).

‘Out Here’ (Mack Avenue Records, 13).

Ganador de cuatro premios Grammy es Christian McBride (Filadelfia, Pensilvania, 1972), al que se le tiene por virtuoso y además está casado con la cantante de jazz y educadora Melissa Walker, que dirige, con el consejo y la colaboración de su esposo, la Jazz House Kids, una escuela de jazz para críos en su ciudad Montclair, Nueva Jersey. Christian McBride vive la música desde niño, pues su padre, Lee Smith, y su tío abuelo, Howard Cooper, son bajistas conocidos en Filadelfia y sus primeros maestros.

Christian, que empezó con el bajo eléctrico, estudió en la prestigiosa Juilliard School neoyorquina. Entre los 17 y los 22 años tocó con figuras del jazz como Freddie Hubbard, Benny Golson, Milt Jackson o Hank Jones. Su lista de logros es inabarcable. Debutó como líder en el sello Verve en 1995, con 23 años. Hiperactivo (en muchos supergrupos se ha encuadrado) y polifacético (puede tocar con arco en el seno de una sinfónica), ahora figura en cuatro proyectos estables: el quinteto estelar Inside Straight, su big band de 18 piezas, el combo experimental ‘A Christian McBride Situation’ (¡con DJ y vocalista!), y el trío con que nos visitó: él más el pianista Christian Sands y el baterista Ulysses Owens, Jr. Su último disco es CD ‘Out Here’ (Mack Avenue Records, 13). O. C.

Con el arco usado en el séptimo tema, ‘I Have Dreamed’, de Richard Rodgers para el musical ‘The King & I’ (foto: Mr. Duck).

Con el arco usado en el séptimo tema, ‘I Have Dreamed’, de Richard Rodgers para el musical ‘The King & I’ (foto: Mr. Duck).

Pues eso, el mejor contrabajista de la escena del jazz mundial, algo así como el Roy Brown o Ron Carter actual, desplegó su magisterio el martes en la última cita internacional del octavo ciclo 365 Jazz Bilbao, en un Campos lleno en su patio de butacas. Se llama Christian McBride (Filadelfia, Pensilvania, 1972; esta es su web) y lideró a un trío también negro, con el que lleva cinco años girando por todo el mundo y completado por el pianista Christian Sands, de New Haven, Connecticut, con la pinta de un Denzel Washington juvenil y al que conoció cuando tenía sólo 18 años («el más brillante, el más rápido», le calificó en la presentación) y el baterista Ulysses Owens, Jr., de Jacksonville, Florida («también toca en mi quinteto y en mi big band», informó; este era el único que tenía discos para vender en el lobby, a 15 euros).

En el bis, en la única pieza no presentada, el celebérrimo góspel ‘Down By The Riverside’ (foto: Mr. Duck).

En el bis, en el único número no presentado, el celebérrimo góspel ‘Down By The Riverside’ (foto: Mr. Duck).

Los tres, postulándose a los músicos mejor vestidos en 2015 (trajes, corbatas con alfileres, pulseras, anillos…), en 97 minutos interpretaron 9 piezas trufadas con solos siempre interesantes (desde los tensos del bajo hasta los raudos de la batería) y basándose en versiones: la inaugural de Wes Montgomery ‘Fried Pies’ con su fulgor arreglista y su vértigo algo Costa Oeste (aquí va una revisión en vivo en estudio); el ‘Povo’ de Freddie Hubbard con su aire sinuoso y soul remarcando el aura retromoderna del afrotrío –en esta McBride se reía a solas, sabedor de que iba bien la cosa ante la reacción del público-; un tercer tema sedoso y clásico con el piano Steinway sonando como McCoy Tyner y que McBride presentó pero cuyo título no entendí; el standard cenital ‘The Most Beautiful Girl In The World’, tan veloz, alegre y elegante que me hizo pensar en Gerswhin; un blusero y también standard ‘East Of The Sun (And West Of The Moon)’ que remitió por su ritmo al Ray Gelato iniciático; la balada de Stevie Wonder ‘Send One Your Love’; el arco usado en el ‘I Have Dreamed’ de Richard Rodgers para el musical ‘The King & I’, con ovación intercalada al pianista, que la agradeció con una reverencia; los juegos lúdicos sesgados y vanguardistas más en su época tomados de Thelonius Monk en ‘Raise Four’; y el bis deconstruido pero aún inteligible con el góspel ‘Down By The Riverside’, el único tema que no presentó, el adiós de una cita que recolectó ovaciones y bravos y estuvo iluminada por la constante sonrisa de satisfacción del propio McBride, seguro de su talento y del de sus escuderos.

«Wonderful time playing for you», halagó McBride antes de comenzar la pieza lúdica de Monk, la última previa al bis, y no le faltó razón, al menos desde lo que percibimos desde el patio de butacas.

OSCAR CUBILLO

Saludos satisfechos antes de regresar para el bis (foto: Mr. Duck).

Saludos satisfechos antes de regresar para el bis (foto: Mr. Duck).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: