39º Getxo Jazz / Madeleine Peyroux: «Elijo cantar lo mejor» (+ entrevista)

El público predispuesto que agotó el aforo ante la Peyroux (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

El público predispuesto que agotó el aforo ante la Peyroux (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

Domingo 5 de julio 2014, Algorta / Getxo, Plaza Biotz Alai, 21 h, 20 €.

BEV 39 GETXO JAZZ cartelEl primer festival del verano jazzístico en Euskadi cumplió las previsiones y destacaron las actuaciones de Stanley Clarke, Avishain Cohen y Nettwork

Se acabó el 39º Festival Internacional de Getxo. Como siempre, como era previsible, se ha desarrollado en buen ambiente: bajo la carpa, con calor, con el respetable mixto y maduro organizándose con soltura para salir a por cervezas o prepararse la merienda entre grupo y grupo, y soportando con dignidad las apreturas de las sillas. El Ayuntamiento calcula 12.000 asistentes a las 18 actuaciones y la exposición fotográfica.

En esta edición getxotarra sólo ha colgado el cartel de ‘no hay entradas’ la vocalista Madeleine Peyroux, que no dio un concierto jazz. Pero artísticamente se ha mantenido el listón alto: sólo ha fallado Joe Lovano (viernes, casi lleno, unos 50 tickets sin despachar), y no para todo el público. Fusión estupenda han generado el supergrupo Nettwork (jueves, con el guitarrista Stanley Jordan) y más setentera Stanley Clarke (sábado, casi lleno: menos de 10 tickets sin vender), y fieles a sus maestros oficiaron el trompetista discípulo de Miles Davis Avishai Cohen (estupenda apertura el miércoles) y la vocalista deudora de Billie Holiday Madeleine Peyroux (domingo, llenazo).

Al ser entrevistados por este diario, tres de los artistas principales (Cohen, Clarke y Peyroux) auguraron que el futuro del jazz discurrirá por vericuetos de mezcla y mestizaje, desde la étnica al hip hop. Lo cual no se acabó de concretar entre los grupos teloneros del festival, los concursantes, que generalmente arrastran una losa académica que impide evolucionar al género. El que más ha fusionado entre los concursantes ha sido el uruguayo y eléctrico Federico Nathan Quinteto (miércoles, con progresividad, pop, balcanismos…), y algo sugirió con timidez el galo EYM Trio (sábado, entre lo minimal y el folk búlgaro; éstos fueron los favoritos del público que les premió como mejor grupo y como mejor solista a su pianista Elie Dufour; además fueron señalados como segundo mejor grupo por el jurado y por ello recibirán 1500 €).

En contraposición, los dos quintetos concursantes polacos apenas fueron creativos, se ajustaron a las reglas melódicas del jazz americano generalmente sólo apto para oír de fondo y nunca revelaron el hambre artística que, por ejemplo, mueve a dos escuderos de Stanley Clarke: su pianista georgiano de 19 años Beka Gochiashvili y su baterista afrotexano de 20 Mike Mitchell. Con timidez y hasta temor, atentos siempre a los atriles, se movieron los dos combos centroeuropeos. Empero lo expuesto, han sido galardonados por el jurado oficial: mejor grupo, el Maciek Wojcieszuk Quintet (actuó el jueves y repitió el domingo; 3.750 € más grabación de CD y actuación en el Festival de Jazz de Lovaina, Bélgica), y mejor solista Maxime Berton, el saxofonista del Grzegorz Wlodarczyk Quintet (sopló el viernes; 750 €).

El trío en disposición visual triangular (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

El trío en disposición visual triangular con Madeleine de Georigia, Barak Mori de tel Aviv y Jon Herington (¡el guitarra solista de Steely Dan!) de Nueva Jersey (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

Madeleine Peyroux en tres idiomas

Académica, por fiel a la tradición americana que emana blues y jazz, country y folk, es la vocalista Madeleine Peyroux (Athens, Georgia, 1974), quien exhibió personalidad, descaro y capacidad de seducción además de cierta volubilidad presuntamente alcohólica (¡en una ocasión hasta hipó!). No en vano, le gustan las canciones de beber y preguntó al público dónde estaban sus bebidas. Añadió que sus canciones favoritas eran de amor, de beber y de blues, y si se amalgamaban las tres, vaya… El domingo en trío escueto y triangular, más propio para club que para un gran festival, con ella sentada y oronda más un barbado guitarrista eléctrico sentado y un contrabajista en pie, Madeleine entonó 19 temas (menos uno, todo versiones) en 90 minutos y en tres idiomas: inglés, uno en francés (‘La Javanaise’ de Serge Gainsbourg) y otro en portugués (la bossa ‘Agua de beber’ de Jobim; y en castellano nos explicó la metáfora de que el agua es el amor, y que ella misma está sedienta).

No fue un concierto de jazz, aunque un poco de swing si se marcó: lo mejor ‘Getting’ Some Fun Out Of Life’ de Billie Holiday, su original ‘Don’t Wait Too Long’ (el único propio del listado y firmado a tres bandas) y el standard blues ‘Careless Love’ estropeado por el scat del contrabajista. Estirando las palabras al modo cabaretero, la discípula en tantas facetas de Billie Holiday (la tristeza inherente, los gañidos sostenidos…) hizo tango (‘Tango Till They’re Sore’ de Tom Waits con arco el contrabajista y recitado de ella), country alternativo e indie folk, adaptó también a Leonard Cohen, Randy Newman, Hank Williams o Warren Zevon, y aunque mereció la pena el encuentro, algunos títulos flojearon: ‘Bye Bye Love’ de los Everly Brothers demasiado festero y en segundo lugar, una pizca de western swing catequista, varias piezas de playa hawaiana, el reggae de Linton Kwesi Johnson… Pero no le importó al público fácil que agotó el aforo de la plaza Biotz Alai, que escuchó tan en silencio que se oían los chirridos de las sillas y que no dejó de ovacionar cada canción.

OSCAR CUBILLO

Madeleine estuvo locuaz y trató de comunicarse en castellano (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

Madeleine estuvo locuaz y trató de comunicarse en castellano (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

 

+++ ENTREVISTA +++

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«Elijo cantar lo mejor»

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La cantante americana, epígono de Billie Holiday,

agotó las entradas en la clausura del 39º Festival de Jazz de Getxo

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Hoy cerrará el 39º Getxo Jazz la sedosa vocalista americana Madeleine Peyroux (Athens, Georgia, 1974), influida por Billie Holiday y criada entre Brooklyn, el sur de California y París, en cuyas calles ha cantado a cambio de propinas. Su estilo parte del jazz baladista, de ahí su presencia continuada en los festivales del ramo, pero gracias a sus sellos discográficos y sus agentes de prensa su nombre es conocido y respetado en las escenas pop y rock. En vivo juega a la ironía seductora y entona muchas y variadas versiones: Leonard Cohen, Robert Johnson, Hank Williams, Buddy Holly, Astrud Gilberto…

Madeleine es un personaje ciclotímico en su trato con la industria, pero la pillamos en un buen día: «¡Hola! Estoy en Brooklyn, Nueva York. Hace 31 grados y estoy sentada junto al ventilador, pero se ve nublado porque vamos a tener tormenta. Así que deseo que llegue ya».

Es la única mujer del programa estelar del Getxo Jazz. ¿Pero no cree que las mujeres tienen más importancia en el jazz que en el rock, el pop…?

Eso es muy interesante. Mi primera reacción ha sido decir que el jazz ha sido históricamente la escena más renuente a las mujeres. Pero tal vez se refiere a las cantantes que han aparecido en los últimos diez o veinte años influidas por cierto sonido jazz. Desde los 90 las mujeres han sido capaces de construir con éxito sus carreras en el jazz vocal, igual que dueñas de negocios. Sin embargo, creo que esto ha sucedido mucho más tarde que en el pop, el rock, el folk y el country en Estados Unidos. Así que voy a tener que responder que no: las mujeres se están viendo a sí mismas cada vez más como líderes, pero la industria aún debe hacer muchos cambios.

¿Por qué decidió ser música de jazz?

En realidad no lo soy. Esa es del tipo de cosas a la que pienso que podemos aspirar sin serlo. Quiero decir que es una forma de arte muy elevada y exige mucha creatividad individual e innovación. Creo que me sentí atraída por el legado de los músicos de jazz debido al modo en que abarca todo tipo de estilos y exige el entendimiento de bastantes tipos de música. Fue la mejor manera de estudiar las canciones -acordes, melodía, arreglos y libertad de enfoques- para alguien como yo, que quería cantar desde muy temprana edad y que fui autodidacta en su mayoría.

¿Alguna vez ha trabajado al margen de la música?

He intentado otras cosas, sobre todo cuando perdí la voz hace quince años. Pero nunca me he parecido tan buena en ninguna faceta más. Lamentablemente, soy una terrible camarera y no podría sobrevivir con ese empleo. Siento un eterno respeto por la gente que lo hace para ganarse la vida y siempre trato de dejar una propina saludable, sobre todo aquí en Estados Unidos, donde los empleos del sector servicios no pagan un salario digno en absoluto.

Hum… ¿Cuáles son las diferencias entre el modo de vida americano y el modo de vida europeo? Como ha residido en los dos continentes…

América es un país tan grande que a menudo es difícil compararlo a otro país. Así que mejor comparo ambas regiones continentales. En los EE.UU., cuando nos encontramos con alguien, tendemos a preguntarle qué hace para ganarse la vida. En Europa tendemos a preguntar qué les gustaría beber o comer. En los EE.UU. vamos un montón a la iglesia y luego en casa hablamos de libertad. En Europa creo que ejercemos nuestra libertad y vamos a manifestaciones, y en casa hablamos de política sin ir a la iglesia. En Estados Unidos no vota mucha gente, al igual que en Europa. En Estados Unidos estamos luchando para ser una nación con un mismo propósito, y lo mismo pasa en Europa.

La muerte de BB King y Ornette Coleman le sirvió para recordar su valía (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

La muerte de BB King y Ornette Coleman le sirvió para recordar su valía (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

¿Cuáles son sus dos músicos favoritos?

Eso es tan difícil… Por supuesto, al igual que los discos favoritos, es muy difícil contestar quién o quiénes son mejores que los demás porque todo lo musical es muy personal e individual, y por lo tanto único. Le puedo responder que estoy de luto por el fallecimiento de dos grandes músicos en estos días: Ornette (Coleman) y BB King. Pero su desaparición no ha disminuido para mí lo que dejaron detrás: los mejores modelos de conducta que pueden imaginar. Ornette es como un dios, un gran maestro zen. BB es también como un Buda a su manera. Me lleva a pensar en Odetta (1930-2008), que era también un gran modelo a seguir y una gran hermana del soul de quien yo realmente tengo que aprender. Recientemente he descubierto a un guitarrista y compositor de blues llamado JJ Cale, aunque sea triste reconocerlo.

Ya, es bastante conocido. Eric Clapton se hizo famoso gracias a canciones suyas como ‘Cocaine’ y ‘After Midnight’.

Estoy totalmente obsesionada con él en este momento. Su minimalismo es tan perfecto en todos los sentidos y parece que no le cuesta esfuerzo. Y su composición es tan natural y conmovedora… Creo que todas estas personas a las que menciono son naturales en su acercamiento a la música, como si ésta fuera un miembro adicional, una parte viva de su cuerpo. Y su maestría técnica fluye sin que se esfuercen, es mera alegría.

¿Cómo ve el futuro del jazz?

Bueno, no lo sé. Quiero decir que también dependeré de los grandes movimientos de la cultura. Me inclino a creer que la buena música proviene de una atmósfera socio-política. Pero eso es tan difícil de saberlo en realidad… Hay grandes músicos inventando cosas todo el tiempo y andan por todas partes. No creo que podamos seguir entendiendo la innovación en la música sin cambiar nuestro anticuado sistema de etiquetado por estilos. Tal vez necesitamos dejar de llamarlo jazz, o country, o pop. Tal vez necesitamos trabajar más duro para describir la música que nos gusta y educarnos para hablar más de lo que se está diciendo en vez del estilo que es.

Relegar las etiquetas.

Y sigue siendo cierto que el jazz es más apreciado fuera de los Estados Unidos y que otras culturas son más conscientes de su valor único y precioso. No obstante, no es suficiente con decir que los festivales de jazz o los clubes de jazz son todavía fuertes en algunos lugares, porque eso ha perdido mucho de su significado hoy día. Estamos en una época de grandes mezclas de diversas influencias que creo se integrarán más y más. ¡Habrá más y más estilos todos revueltos y muy bien hechos! Espero con interés escuchar algún día amalgamados reggae, rock, country, hip hop… Me da igual que esté tocado en club de jazz o grabado para un sello de jazz. ¡Sólo quiero escucharlo, y que esté bien!

¿Cuán importantes son los grandes festivales de jazz a su modo de ver?

Soy parcial, por supuesto, porque me he ganado mucho la vida en los últimos veinte años actuando en festivales, y también he disfrutado del lujo asociado de escuchar en vivo a mis artistas favoritos en ellos. A artistas que nunca habría tenido oportunidad de ver de otra forma. Nina Simone, Ahmad Jamal, Ray Charles, BB King, Abbey Lincoln, Odetta, Ruth Brown, Mulgrew Miller, Ron Carter, Jimmy Heath, Cyrus Chestnut, Doctor John, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Sly Stone… ¿Tal vez esta lista mía de artistas es suficiente como respuesta?

Sí, ja, ja…

Para mí, estos son los ídolos, son los artistas más grandes de nuestro tiempo. Si usted puede comprar un entrada relativamente barata de un festival y ser testigo de ellos en el escenario, nunca lo olvidará y tendrá algo con lo que emocionarse el resto de su vida. Usted puede construir sobre ese tipo de cosas. Obviamente, ¡creo que los festivales de jazz son muy importantes!

Ya ha estado antes el País Vasco.

He actuado en Vitoria, Bilbao y San Sebastián, pero nunca en Getxo. Estos son los festivales de jazz más grandes que he visto en todo el mundo, y creo que he estado en todos los grandes, al menos en la mayoría de los festivales de jazz europeos que existen. ¡Tal vez haya algo en el aire de País Vasco! Siempre resulta increíble: están llenos con los más grandes intérpretes y llenos con las audiencias más cálidas, con el público que mejor escucha.

Su novedoso recopilatorio titulado ‘Keep Me In Your Heart For A While’ (Rounder-Universal, 15).

Su novedoso recopilatorio titulado ‘Keep Me In Your Heart For A While’ (Rounder-Universal, 15).

A Getxo vendrá con su nuevo disco, un recopilatorio.

El último álbum que he lanzado es un ‘Best Of’ titulado ‘Keep Me In Your Heart For A While’ (Llévame en tu corazón por un tiempo). Es una recopilación de la mayor parte de los discos que he lanzado hasta la fecha, así que quizás esta es una buena razón para que la gente trate de chequearlo. Sólo hay una canción nueva, la que le da título, escrita por Warren Zevon y autoproducida. El disco que hice justo antes de este fue ‘The Blue Room’, un tributo a un elepé específico de Ray Charles de 1963 llamado ‘Modern Sounds in Country And Western Music’ y que es conocido como su álbum crossover (transversal, para todos los públicos) porque él ya era un artista establecido de R&B y jazz que lanzaba canciones de country y del oeste rearregladas a su manera. Tiene algunas de sus más famosas grabaciones, como ‘I Can’t Stop Loving You’. Mi homenaje es un modo de escuchar reunidas canciones nuevas y las antiguas, con unos arreglos más impresionistas y voz femenina. ¡No es necesariamente ‘moderno’, pero procura ser contemporáneo!

¿Cómo será su show en Getxo, en el festival de jazz?

Iré a Getxo con dos músicos. Actuaremos como trío: Barak Mori, contrabajo, Guilherme Monteiro, guitarras, y yo en las voces y guitarras. Estamos tocando varias canciones nuevas, aún no grabadas, y algunas de las que llevo interpretando en trío desde hace varios años, de modo que todo el repertorio está rearreglado para llenar una sala con sonido, aunque sólo haya tres personas en el escenario. Nuestro show está pleno de variedad en cuanto a las canciones, de blues, folk, reggae, tango, y cambiamos nuestro sonido para satisfacer el estilo de cada tema. Pero mantenemos una consistencia porque somos un trío muy sencillo y trabajamos dentro del grupo para crear un único sonido.

En la Filarmónica de Bilbao en 2011 habló castellano.

Espero poder recordar una vez más mi español cuando regrese a España este mes de julio. Creciendo en Estados Unidos, oyes constantemente español de América Central y del Sur. Además traté de aprender por mi cuenta un poquito después del instituto.

¿Cuántos idiomas habla? Quizá francés, pues vivió en in París.

En realidad sólo hablo francés e inglés con fluidez. He estado picando español y portugués de Brasil en los últimos años, para poder cantar en la lengua original.

Un momento solemne, con el arco sobre el contrabajo (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

Un momento solemne, con el arco sobre el contrabajo (foto: Peru Urresti / Aula de Cultura de Getxo).

En directo puede hacer pensar en Dee Dee Bridgewater. Otra cantante estadounidense que vive en Francia. ¿Le gusta Dee Dee?

Bueno, me gusta… AMO a Dee Dee. Ella es una estrella reluciente en todos los sentidos. Un espíritu enorme, una luz cálida y brillante en la música y en el mundo. La amo más que nada porque creo que es el tipo de mujer que me gustaría ser algún día.

¿Y le gusta Chris Isaak, el cantante de rock and roll?

Realmente no sé mucho acerca de eso, je, je…

Ha estado cantando en la calle. Por propinas. ¿Qué es lo que más le agrada de cantar en una acera?

Cantar en la calle es como el teatro de guerrillas. Reuniones espontáneas. La organización comunitaria. ¡Los medios sociales en persona! ¡Todo es visceral, personal, simple, concreto y acústico! Lo mejor, es que se trata de la propia esencia de la música. Lo peor, es que te tiren verduras o botellas de vidrio. ¡No siempre es perfecto!

Supongo que lo peor es que a un montón de gente le puede gustar la música, pero no tiene tiempo para detenerse y escuchar.

Eso siempre es cierto en las grandes ciudades. Sin embargo, en algunos lugares, donde la cultura es más relajada, la música callejera puede ser la parte perfecta del día de alguien, o de la semana, ¡o del año!

¿Le gusta viajar para dar conciertos por todo el mundo?

Es lo que hago. Pero no me gustan los aviones. Soy a la que menos le gustan. Pero me encanta conocer gente y conocer sobre el mundo.

¿Por qué despliega un estilo tan sexy sobre el escenario?

¡Yo no! Soy muy sencilla, tanto en la vestimenta como en la actitud. Pero la música es sexy, ¿no es así?

Claro… Y susurrante. ¿Por qué canta tantas versiones?

Las mejores canciones están escritas por compositores. Yo soy una cantante. Tengo el lujo de cantar lo que quiera. Así que elijo cantar lo mejor.

OSCAR CUBILLO

Comments
2 Responses to “39º Getxo Jazz / Madeleine Peyroux: «Elijo cantar lo mejor» (+ entrevista)”
  1. Susana dice:

    Estimado Oscar, muy de acuerdo con sus opiniones. En cuanto a lo referido a la actuación del quinteto Federico Nathan, porque usted cree que no obtuvieron ningún reconocimiento?

    • bilbaoenvivo dice:

      Quizá al Federico Nathan Quinteto se le relegara en los premios debido a su aproximación al jazz alejada del canonismo que sí premió el jurado, se me ocurre a botepronto. De los cuatro grupos a concurso, el que más me gustó y convenció fue este quinteto uruguayo. Salud.

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