CINE: ‘Adiós al lenguaje’: «Qu´est-ce que le cinéma?» según Godard

BEV ADIOS AL LENGUAJE GODARD 0 cartel

*

Texto por GERARDO CREMER

*

Estreno en cine: 28 de noviembre de 2014

*

Director: Jean-Luc Godard

*

Calificación: 4 estrellas sobre 5

*

Trailer VOSE de ‘Adiós al lenguaje’

 

Película entera colgada en YouTube en VOSE, 76 minutos

***

 

Las bibliotecas de Bilbao y Getxo ofrecen una amplia oferta para acceder a Godard y disfrutar de su cine este verano. No sólo está disponible su último film, ‘Adiós al lenguaje’, ganador del Premio del Jurado del Festival de Cannes de 2014, editado en DVD recientemente y comentado en la siguiente reseña,

sino que se puede acceder a cerca de una veintena de sus films, entre los que caben destacar: ‘Al final de la escapada’, ‘Banda aparte’, ‘Vivir su vida’, ‘Alphaville’, ‘El desprecio’, ‘La chinoise’, ‘For ever Mozart’, ‘Histoire(s) du cinéma’, ‘Yo te saludo Maria’ y ‘Filme socialisme’.

 

En el año 2010 la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood concedía el Oscar Honorífico a Jean-Luc Godard (París, 1930) por la pasión y la confrontación que ha ido manteniendo con el cine durante toda su carrera. Un cineasta atraído por la inocencia del cine primigenio, por la «belleza como esplendor de la verdad» (Platón) (1), por la capacidad de desarrollo del cine en sus comienzos (hasta la última aventura de la ‘nouvelle vague’), pero también un cineasta contrario a la industrialización y la ‘politización’ de la imagen y la prostitución definitiva del cine. De la imagen utilizada («Las imágenes son el asesinato del presente» (2)) hasta la imagen manufacturada, Godard desvela que la muerte del cine es un hecho. Y pone el punto de inflexión en un momento determinado: la 2º Guerra Mundial y la negativa de Europa a filmar los campos de exterminio. La ausencia de estas imágenes revela una autocensura que Godard compara con la negativa del padre a aceptar la realidad que exhiben sus hijos (un reflejo de ellos mismos y una verdad que se niegan a mirar). Por ello el cine de Godard se mueve entre la pasión por el cine y el enfrentamiento. También por la reflexión sobre la imagen.

La individualidad de Godard es única. Su visión es adelantada a cualquier época. Su reflexión filosófica de la imagen y el cine, su posición rupturista con las normas, el vaticinio de la muerte del cine y del lenguaje en su mayor extensión, le convierten en uno de los grandes intelectuales del cine y, por ende, en un artista de gran influencia pero con pocos seguidores reales. Entre las influencias están los acercamientos del cine independiente americano a muchas de las imágenes de sus películas (en especial el baile de ‘Banda aparte’; ver aquí). Pero discípulos hay pocos. Cabe destacar al director mexicano Carlos Reygadas y su último y godardiano film ‘Pox Tenebras Lux’ (2012), un cinesta al que, tras el estreno del film en el festival de Cannes de 2012, un periodista le retaba a explicar el argumento de su película. Reygadas contestó que si fuera capaz no habría cumplido con el propósito de la misma.

Uno de los bailes más famosos de la historia del cine, el de ‘Banda aparte’ (1964), de Jean-Luc Godard.

Uno de los bailes más famosos de la historia del cine, el de ‘Banda aparte’ (1964), de Jean-Luc Godard.

En el cine de su cuarta etapa (desde ‘Pasión’, 1982) o quinta (desde sus ‘Histoire(s) du cinéma’, 1998”), Godard niega la construcción narrativa, prescinde de la emoción e intelectualiza el conjunto, haciendo convivir la belleza de la imagen aislada con la ininteligibilidad de lo narrado. Un cine-ensayo que se opone al cine industrializado de Hollywood (la relación entre la producción industrial y la producción de arte), que busca la relación entre el cine y la Historia (la relación que existe entre la historia de las imágenes y la Historia de la humanidad) y que trabaja sobre la base del montaje: el montaje de ‘atracciones’ desarrollado por Serguéi Eisenstein.

La cisura establecida en la 2º Guerra Mundial, donde los gobiernos negaban la violencia que ellos mismos habían generado (por ejemplo, la negación de los campos) usando las imágenes y ocultándolas al mismo tiempo, deja contaminada de muerte esa doble resurrección sin continuidad que supuso el neorrealismo de Rossellini y la ‘nouvelle vague’ en su intento por un retorno a la realidad de la imagen.

El collage de ideas e imágenes de ‘Histoire(s) du cinéma’ recopila todas las temáticas del cine de Godard.

El collage de ideas e imágenes de ‘Histoire(s) du cinéma’ recopila todas las temáticas de Godard.

En Godard, estas ideas fluyen continuamente, y de manera repetitiva, en sus últimos films, mediante el uso de imágenes de la historia del cine e inter-textos sacados de sus ‘Histoire(s) de Cinéma’, con motivos redundantes, aunque rítmicos e interconectados. Su nuevo cine (y así lo es también ‘Adiós al lenguaje’) hace enfrentarse a la imagen y el sonido en un sistema de ‘choque’, creando saltos en las pistas de sonido, finales abruptos en la banda sonora, modificaciones en el volumen de los diálogos, al igual que crea encuadres distorsionados (una cámara que gira en su eje horizontal 90 grados) sin previo aviso; filmando con diferentes cámaras y modificando la calidad de la imagen proyectada, cortando bruscamente las escenas con las imágenes enfrentadas, incluyendo pistas de sonido superpuestas que exponen ideas filosóficas difíciles de asociar con lo que se está viendo.

Todo ello con un motivo: generar la reflexión de lo enfrentado, crear una nueva imagen no visible que nazca de ese choque en la mente del espectador.

Si la primera época godardiana significa su puesta en presentación, su arrebato contra el cine asimilado, la destrucción de los géneros y el raccord, pero encuentra en sus imágenes aisladas momentos de realidad y belleza, su segunda época hace que la belleza desaparezca totalmente. Su cine se convierte en violento, reaccionario políticamente (la etapa maoísta de Godard), molesto visualmente, desestructurado e ininteligible. Sólo importa sus proclamas, los textos panfletarios que con intención catedrática aparecen superpuestos a las imágenes proyectadas.

Imagen literalmente desnuda de ‘Adiós al lenguaje’, película de la quinta y actual etapa del octogevario Godard.

Imagen literalmente desnuda de ‘Adiós al lenguaje’, película de la quinta y actual época del octogenario Godard.

La tercera época es aquella en la que descubre las potencialidades del video (que en el siglo XXI es la imagen digital manipulada por ordenador). La posibilidad de sobreimpresionar imágenes, ralentizarlas, mezclarlas con otras, suprimirlas, detenerlas, retrocederlas, abre las posibilidades del cine al pensamiento. El cine puede reflexionar sobre su propio yo.

Si en esta tercera época nos encontramos ante un Godard aislado, alejado completamente de la industria y dedicado a pequeñas producciones (de exhibición limitada en televisiones públicas para espacios especializados), las posibilidades de edición terminan transformando su cine. Pasa primeramente a un retorno (mucho más reflexivo) de la narrativa de ficción (cuarta época) de sus primeras películas, para fundar finalmente el film-ensayo de su última época (la quinta (¿?) época).

El nuevo cine de Godard profundiza en la imagen aislada, indaga en su densidad hasta de-construirla y analizar su significante. La imagen desnuda, sin su contexto, puede ser asociada y enfrentada a otras, que distorsionándolas las transforma. Siempre hay una búsqueda de una tercera imagen en la misma, creando un dialogo nuevo que nada tiene que ver con las imágenes visualizadas ni con el texto proyectado o ni con los diálogos escuchados.

En ‘Adiós al lenguaje’ Godard se abre a las posibilidades del 3D en busca de la creación de algo nuevo.

En ‘Adiós al lenguaje’ Godard se abre a las posibilidades del 3D en busca de la creación de algo nuevo.

Ya no son las películas, sino sus imágenes, las que pasan a ser signos de comunicación, significantes cargados de múltiples significados, un sistema enciclopédico de infinitas entradas que abre las puertas a una nueva forma de hacer cine. Godard funciona por la abundancia. Aunque ‘Adiós al lenguaje’ dure apenas una hora, el nivel de información proporcionada es tal que termina por desbordar al espectador. Comentarios intelectuales, citas continuas a artistas y a sus obras, citas históricas, conocimiento de Historia. Todo ello dificultado por una técnica de montaje que complica la comprensión (bien mediante la sobre-exposición de datos, el enfrentamiento entre imágenes y sonidos contrarios o la ruptura visual de las imágenes o sonidos de las pistas del audio) para enfocar el film hacia una añoranza o visión melancólica del pasado.

‘Adiós al lenguaje’ parece buscar en el filósofo francés Jacques Ellul (citado en el film) la base intelectual de su argumento. La sociedad tecnológica es tan culpable y violenta como lo fue la Alemania de Hitler. La posición debe ser una resistencia al avance, una actitud activa como la que realizó Thoreau en su genial ‘Walden’. Godard asocia la tecnología con diferentes formas de violencia. La principal se desarrolla en el interior de un apartamento, donde los dos protagonistas, la mayor parte actuando desnudos, dialogan sin escucharse, desentendidos de las imágenes (la televisión que proyecta de manera interrumpida films clásicos, sin que sus imágenes sean visualizadas), y acaban involucrados en una violencia coreografiada que parece prefabricada (la lucha en la bañera o los esfuerzos por poner correctamente el edredón de la cama).

Por ello Godard busca retornar a lo artesanal, a lo vaticinado por Ellul: lo artesano que la industria del cine y el arte en general, el lenguaje verbal usado, las políticas y los gobiernos han diluido y eliminado totalmente. Una sociedad alienada que sigue aceptando a «una violencia de estado que lucha contra la pobreza y el desempleo» (3). ‘Adiós al lenguaje’ busca en la mirada de un perro, en la belleza de las imágenes filmadas de la naturaleza, en la inocencia de unos niños esa pureza extraviada. Busca alcanzar la belleza que nos rodea y que existe sin contaminación, en su simpleza.

En la parte final Godard copia el estilo de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet mostrando imágenes históricas trasladadas al cine ficción, las del poeta Lord Byron y la escritora Mary Shelley: imágenes que resultan falsas aunque románticas, con un fuerte poso de tiempo perdido y no recobrado. Al igual que Straub y Huillet, Godard sigue viviendo en el cine muerto, pero mantiene esa pasión por hacer resucitar el lenguaje o la pasión por rememorarlo.

GERARDO CREMER

(1), (2) y (3) Frases citadas en ‘Adiós al lenguaje’.

Lord Byron y Mary Shelley en ‘Adiós al lenguaje’, un homenaje de Godard a sus colegas Straub y Huillet.

Lord Byron y Mary Shelley en ‘Adiós al lenguaje’, un homenaje de Godard a sus colegas Straub y Huillet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: