Fiestas de Bilbao 2015 / Pasión Vega: Sin olor a naftalina

Con el primer vestido, muy sensual visto de cerca (foto: Luis Ángel Gómez / El Correo).

Con el primer vestido, muy sensual visto de cerca (foto: Luis Ángel Gómez / El Correo).

Martes de agosto de 2015, Bilbao, Abandoibarra, 23.30 h, entrada libre.

La andaluza Pasión Vega tributó a la copla de Carlos Cano en Abandoibarra apoyada en una orquesta de procedencia vasca que insufló cálida suntuosidad

 

‘Pasión por Cano’ (Concert Music-Sony, 14), álbum producido y arreglado por el vasco Fernando Velázquez.

‘Pasión por Cano’ (Concert Music-Sony, 14),
álbum producido y arreglado por el vasco Fernando Velázquez.

El martes hubo tres orquestas en el programa nocturno principal musical institucional municipal. Hubiera atendido a cualquiera de las tres: en La Pérgola, actuaba el tradicional Mariachi Imperial Elegancia Mexicana, al que he visto varias veces y repetiría; en la Plaza Nueva, la catalana Barcelona Jazz Orchestra con la solista Gemma Abrié; y en la abarrotada explanada de Abandoibarra, a la vera del Guggenheim, la andaluza Pasión Vega con su tributo a Carlos Cano escoltada por una suntuosa orquesta con muchos músicos sinfónicos vascos reclutados por el director Fernando Velázquez (Getxo, 1976), autor de las bandas sonoras de ‘El orfanato’ y ‘Lo imposible’.

En conversación previa nos confiaba Vega sobre Velázquez: «Para mí ha sido todo un descubrimiento. Ese vasco con una gracia increíble y con un talento y un éxito maravillosos que ha sido mi mano derecha en este proyecto. Ha sido el productor y el arreglista de todos los temas. Estoy orgullosísima de su trabajo y muy contenta de haber compartido, además de este disco (‘Pasión Por Cano’), también su amistad, su cariño y sus tardes de charla. Este disco surgió de eso, de una tarde de charla con Fernando Velázquez en las que nos decimos los dos lo que nos gusta Carlos Cano, y uno y otro cantamos sus canciones: ‘Habaneras’, ‘María la Portuguesa’… Así surgió la chispa para este proyecto».

Pasión ya representó este tributo a Cano en formato más reducido (diez personas en tarima) el domingo 17 de mayo en el Palacio Euskalduna. Fue un show frío, ante poca gente, menos de 400 personas en un aforo de 2.200 (las entradas eran caras: 50-60 €), de 17 temas en 103 minutos (aquí se contó). En las fiestas, el martes, en Abandoibarra, el panorama fue absolutamente distinto: con entrada libre el espacio se veía a tope, nadie abandonó antes de tiempo sus sillas, la orquesta y la banda insuflaban un cálida suntuosidad que no se notó en el envarado Euskalduna, y Pasión cantó cómoda, abandonándose a la emoción, rugiente incluso, durante la hora y tres cuartos con 18 piezas y varios bises encadenados.

Curiosamente y al igual que acaeció en el Euskalduna, cuando Pasión Vega (Ana María Alías Vega, andaluza nacida en Madrid en 1976) se cambió de vestido, pasando del negro solemne al blanco de inspiración romana, el nivel bajó un pelín: hasta atascarse casi en el tedio en el gran teatro frío y cerrado, y sin alcanzar el nivel inicial pero manteniéndose estupenda en la agradable y cálida noche del martes al aire libre.

La finura en la voz y la suntuosidad orquestal se percibieron en ‘La alacena de las monjas’ y su dulce de calabaza (por algún lado se tenían que notar los más de 400 millones de pesetas que valen los bolos de esta Aste Nagusia), y la trompeta a lo Morricone tapó el olor a chorizo que provenía de alguna txosna a modo de introducción de ‘La reina del blues’, dedicada a Billie Holiday (cuyo rostro se reflejó en el mantón de manila) y entonada con crudeza inusual en la andaluza. Y a la siguiente cantó un culmen: ‘El último bolero’, con la baqueta marcando el tempo bolerista, el acordeón arrastrando el ambiente hacia el tango, y ella cantando en francés cual cabaretera y rompiendo la garganta, pero sin chillar como Isabel Pantoja.

Todo marchaba muy bien, Pasión se gustaba en los sostenidos, y entró en el minitributo a Miguel de Molina («tenía tres cruces: artista, rojo y maricón», dijo Vega que decía Cano), con ella jugando con el sombrero cordobés, reflejando en el mantón la figura de Molina y cantando ‘La bien pagá’ solamente escudada por el pianista (un navarro: luego le presentó entre risas y soltó que no era perfecto porque era de Pamplona; menos mal que no le llamó ‘navurro’).

En la antepenúltima pieza, la popular copla ‘Ojos verdes’ (imagen de móvil: remitida).

En la antepenúltima pieza, la popular copla ‘Ojos verdes’ (imagen de móvil: remitida).

Y por la mitad se cambió al vestido romano, recomenzó estilista por alegrías, y presentó ‘María La Portuguesa’ elogiando a Carlos Cano así: «Las suyas son historias universales, por eso sus canciones están llenas de gente. El mismo se definía como un periodista con guitarra». Continuó mano a mano con el acordeón del guipuzcoano Juanan Goikoetxea en ‘Tango de las madres locas’ (que no incluye en su CD ‘Pasión por Cano’ y donde se citan Las Malvinas, los federales y Videla), y la risueña de pelo platino Pasión prosiguió cantando sinuoso y suntuosa, contoneándose en la ‘Luna de abril’, sobre la revolución de los claveles portuguesa que ella identifica con su hija Alma.

Después presentó ‘Romance de Ocaña’, «un personaje de las Ramblas de Barcelona que alegraba la vida a la gente» dilucidó, lo enlazó con ‘Aires de cuna’ que en el disco tributo canta a dúo con María Dolores Pradera, y en el epílogo se agolparon los bises sin que hiciera mutis la orquesta: ‘Soy del Sur’, un tema del álbum inspirado en Cano y no firmado por él, un estupendo ‘Ojos verdes’ cantado a la vez en voz bajita por muchos espectadores (antes de ella Ana María, o sea Pasión, agradeció a Cano el que modernizara la copla y le quitara el olor a naftalina), el ‘Habaneras de Cádiz’ relajado y estilista, y el último bis con una sorpresa: «Esta canción no necesita presentación. La conocen ustedes perfectamente. Es de siempre, de las canciones eternas de aquí», y entonó atenta al atril pero notablemente el ‘Maitechu mía’ como si fuera Anne Etchegoyen sedosa y entre algodones. Muy bien Pasión. Ya nos alegramos de poder contarlo, escribirlo así.

OSCAR CUBILLO

BEV ASTE NAGUSIA 2015 pasión vega mc 3 maitechu mia

En la última pieza, el popular vasco ‘Maitechu mía’ (imagen de móvil: remitida).

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: