Tokyo Sex Destruction: Reformados

La escena parece de la prueba de sonido, pero es del bolo en sí (imagen de móvil: DJ Nash).

La escena parece de la prueba de sonido, pero es del bolo en sí (imagen de móvil: DJ Nash).

Jueves 24 de septiembre de 2015, Deusto / Bilbao, Satélite T, 21 h, 8-10 €.

BEV TOKYO SEX DESTRUCTION cartel satelite tContábamos ante el bolo que abandonados los años salvajes en la estela energética y desatada de los escandinavos The (International) Noise Conspiracy, el combo de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, que ha girado por USA, Canadá, Alemania o Rusia, pretende reasentarse con su álbum ‘Sagittarius’ (Bcore, 13), producido por Fernando ‘Sex Museum’ Pardo, quien dice en la hoja de promoción: «una banda que parecía encajonada en su estilo y abocada a la eterna repetición, se reinventa con una soltura que descoloca a la primera escucha». (Pinchar aquí para ver la hoja de promo.)

Hum… Siempre he pensado que TSD han sido más efectivos en disco que en directo. Y esa impresión se acentúa en la etapa actual, donde permanece el líder intelectual, danzón y teclista R.J. Sinclair, escoltado ahora por Juan Diego Gosálvez (batería, Christina Rosenvinge, Russian Red, Tuya…), David T. Ginzo (bajo, Christina Rosenvinge, Russian Red, Tuya, ex-Sidonie…) y Titi (guitarra, Aina, Xmilk).

Pues el jueves los cuatro barceloneses reformados y parece que a la baja de Tokyo Sex Destruction llegaron tarde al Satélite T (a las 21.30 aún andaban enchufando su instrumental), apenas probaron sonido con la mesa que usaban Mocedades hace más de veinte años (saludos al técnico de la sala, Renato), y ante poca peña en 53 rutinarios minutos arbitraron 12 cortes a volumen a veces lacerante. Con el conductor chillón R.J. Sinclair vestido con camisa oriental y sus tres escuderos con camisetas de rayas (ups: distinción clasista inapropiada), TSD dieron el bolo como si fuera un ensayo, como si el repertorio lo tuvieran aún sin aprender, con algún acople y una interrupción por culpa de un micro mal colocado en el bombo. Y así, entre ye-ye-yés voluntariosos, funk ubicable entre el clásico Sly Stone y el retronuevo Ian Svenonius, soul-rock carnoso en plan la escudería In The Red (The Dirtbombs), una pizca de rock a lo The Raconteurs, y se supone que soflamas diluidas bajo el inglés (rap en inglés, recitados en inglés, una balada soul con falsetes en inglés…), lo mejor cayó en el bis (que yo nunca habría solicitado), con las descargas de alta energía vía MC5. Una trampa: Sinclair presentó como versión de Thin Lizzy un original. Yo me lo creí.

OSCAR CUBILLO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: