CINE: ‘Star Wars / La guerra de las galaxias’: La primera trilogía

bev la guerra de las galaxias cartel

*

Texto por GERARDO CREMER

*

Como aperitivo a la nueva entrega de ‘La guerra de las galaxias’,

aquí están las reseñas de las seis anteriores,

ordenadas en dos trilogías

y subidas en dos posts.

 

***

‘LA GUERRA DE LAS GALAXIAS’ (1977), de GEORGE LUCAS

***

BEV STAR WARS PRIMERA TRILO 1

Para poder entender mejor la razón de la fuerza visual y narrativa de ‘La guerra de las galaxias’ hay que remitirse a las bases del cine clásico americano (1920-1960), que en los años 60 y 70 se daban por muertas. Son Spielberg y Lucas los dos directores/productores que recuperan el espíritu del cine-espectáculo volviendo a las fuentes originales, pero incorporando un esplendor visual renovado (gracias principalmente a los efectos especiales, pero también al color, el vestuario y la ambientación) que el cine de los estudios de aquellos años ya había perdido (entiéndase así la concesión de seis Oscar que premian ese esfuerzo de un equipo que no es menor, sino parte fundamental del resultado final). ‘La guerra de las galaxias’ funciona como film bisagra, entre la modernidad que abre las puertas al cine-espectáculo y el retorno al clasicismo más puro: el recuerdo del estilo narrativo del creador de las leyes clásicas del montaje D. W. Griffith (mediante el uso de escenas paralelas y la concepción del plano fijo), el del Fritz Lang arquitectónico (las naves espaciales y, en especial, el diseño de la fortaleza espacial imperial: la estrella de la muerte) y el del Howard Hawks de la guerra de los sexos (aquí la lucha dialéctica entre la princesa Leia (Carrie Fisher) y Han Solo (Harrison Ford)).

‘La guerra de las galaxias’ es un film de ciencia ficción, aunque su vertiente fantástica se codea con otros géneros. Y he aquí otra de las grandes virtudes del film: su tratamiento de film multigenérico. Tanto las escenas en el planeta Tatooine, el de Lucas Skywalker (Mark Hamill), como en especial la escena del bar donde Obi-Wan Kenobi (Alec Guiness) busca a Han Solo (Harrison Ford), remiten al western clásico (no al superwestern de los años 50, sino a un western más primitivo, sin connotaciones psicológicas). Y, por su parte, toda la estructura del film está próximo al cine de aventuras (en su vertiente de cine medieval), donde no importan tanto las razones psicológicas que llevan a los personajes a realizar sus acciones sino el hecho romántico de realizarlas.

Es conocido que George Lucas también tomó prestadas las imágenes del japonés Akira Kurosawa de su película ‘La fortaleza escondida’ (1958). ‘La guerra de las galaxias’, film de aventuras medieval, permite a Lucas asemejar esos lejanos mundos y extraños personajes con los espacios japoneses gracias a la distancia que provoca el universo oriental en el espectador occidental. En el film de Kurosawa salen dos ladrones que actúan como bufones y que George Lucas transforma en dos robots cómicos, cual pareja de cine de humor del cine clásico (Stan Laurel y Oliver Hardy). Debemos destacar finalmente el acierto de contar con actores de peso consagrado, estrellas invitadas como Alec Guiness o Peter Cusing, que dan un valor añadido a la configuración global del film.

***

‘EL IMPERIO CONTRAATACA’ (1980), de IRVIN KERSHNER

***

BEV STAR WARS PRIMERA TRILO 2

La continuación de ‘La guerra de las galaxias’ tiene un tono más adulto y profundo (en el desarrollo psicológico de los personajes) y sobresale del resto de las películas de la saga. Irvin Kershner y el guionista Lawrence Kasdan arrancan la película con un punto álgido y violento del guion (Luke Skywalker es atacado por una especie de oso polar que le introduce en su gruta, colgándole boca abajo -cual película gore actual- en espera de devorarle) y concatenan esta escena con otra de carácter bélico, también de alta tensión narrativa (la batalla del asalto del Imperio, con robots gigantes, al planeta donde se esconden los rebeldes). El guion avanza, escena tras escena, sin dar respiro al espectador: las pocas secuencias que permiten un cierto relajo están cargadas de humor sarcástico tipo Hawks entre Han Solo y la Princesa Leia. También hay secuencias empapadas de alta tensión psicológica, como el descubrimiento de la fuerza por Luke Skywalker durante el aprendizaje con Yoda en el planeta Dagobah.

Por ello ‘El Imperio contraataca’ se convierte en un gran film de aventuras, además de un film que resulta centro neurálgico de la saga. George Lucas, como productor, acierta en la elección de los nuevos personajes (El Emperador, Yoda), pero, sobre todo, se arriesga a llevar hasta el límite la complejidad narrativa que sustenta el desarrollo posterior de los protagonistas. Dos momentos sobresalen en este proceso de “hacerse adulto” en la saga galáctica:

1) Durante el aprendizaje en el planeta Dagobah, Luke tiene una pesadilla: ve a Vader enfrente de él y se ve obligado a luchar con él; tras ganar el duelo a espadas, Luke le quita la máscara y descubre que quien se esconde en su interior es él mismo.

2) Durante el duelo final entre Vader y Luke, el duelo de espadas de luz, Vader desvela que él es realmente su padre.

El guión de Lawrence Kasdan combina alternamente la lucha interior de Luke contra su pasado y su naturaleza humana y el desplazamiento de Han Solo y Leia por el espacio interestelar (huyendo y enfrentándose al Imperio). Si una parte, la de Luke, tiene carácter de cine-adulto, la parte de Han Solo, excepto el final, tiene un claro tono aventurero (que incluso recuerda a algunas películas de los años 50 de monstruos mitológicos). Será la parte final del film la que fusione ambas historias. Aunque, acertadamente, Kasdan y Kershner se decantan por el tono oscuro de la película: al mismo tiempo que se produce el duelo entre padre e hijo, Han Solo es congelado vivo. Si el mundo infantil de la primera parte terminaba como un cuento de hadas, esta segunda parte termina con un plano que marca interrogantes: Luke y Leia miran por la ventana el universo con la esperanza, pero al mismo tiempo con la incertidumbre, de poder alcanzar la felicidad algún día.

***

‘EL RETORNO DEL JEDI’ (1983), de RICHARD MARQUAND

***

BEV STAR WARS PRIMERA TRILO 3

Richard Marquand, director de cine y televisión galés, fue contratado por George Lucas para hacerse cargo de la tercera parte de ‘La guerra de las galaxias’ principalmente por el éxito que supuso su film ‘El ojo de la aguja’ (1981). Lo que podría haber sido una película donde el suspense (acompañado de la elegancia del cineasta británico) tuviera un peso importante, se convierte en manos de Marquand en el peor film de la serie, un film típicamente blockbuster cuya dependencia de los requisitos de producción es excesiva, resultando un film modelo de otros blockbusters, de características infantiles, posteriores.

Con una estructura al principio complicada, ya que el film comienza como continuación argumental de ‘El imperio contraataca’, la película queda dividida en dos bloques: el primero (el del rescate de Han Solo) debe mantener el tono oscuro de la primera entrega, aunque suavizado con la incorporación de momentos de humor (o elementos altisonantes en este fragmento de la narración) que facilitan la entrada del espectador al segundo bloque. Este segundo (la misión de destruir el escudo que protege a la Estrella de la Muerte) se desarrolla en la luna de Endor y tiene como atracción a sus habitantes, los ewoks, seres parecidos a osos de peluche que viven de manera primitiva, como tribus amazónicas.

Al comienzo, Marquand sigue las pautas de Irvin Kershner, al dar una tonalidad tenebrosa a la secuencia del rescate de Han Solo del palacio de Jabba, aunque enseguida decide introduce elementos que separan radicalmente el film de ‘El imperio contraataca’:

1) La orquesta que ameniza el local en donde reside Jabba está compuesta por extraterrestres que se asemejan mucho a ‘Los Teleñecos’, e incluso hay un par de minutos dedicados a una canción que parece un interludio musical de un capítulo de ‘Barrio Sésamo’.

2) Cuando Luke cae en un pozo-trampa, el monstruo que trata de devorarle recuerda a los cíclopes de los films de Ray Harryhausen de los años 60.

Estas incursiones ficcionales que tratan de romper los límites de la verosimilitud buscan dos objetivos:

1) Adecuar el comienzo del film al tono posterior de película-de-aventuras-divertida (que predomina en la mayor parte de las secuencias con los Ewoks).

2) Introducir en el film elementos típicos de los blockbusters con personajes que sirvan después como productos de divertimento derivados del film.

‘El retorno del Jedi’ parece olvidarse a veces de su hilo argumental principal. No sólo se alarga demasiado en la secuencia introducción-continuación del palacio de Jabba sino, sobre todo, se pierde en infantilismos durante las secuencias que se desarrollan en la luna de Endor. Lo que había quedado expectante en la segunda parte, la revelación de Darth Vader como padre de Luke Skywalker, pierde interés, incluso tiene un final irrisorio: llega a transformar a Vader en un personaje arrepentido controlado, cual autómata, por el maligno Emperador.

GERARDO CREMER

(continuará)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: