Euskal Herriko Gazte Orkestra (EGO): ‘City Lights’

BEV CITY LIGHTS 0 CARTEL gira

Martes 5 de enero de 2016, Bilbao, Palacio Euskalduna, 20 h, 9 €.

 

 

*

Texto por GERARDO CREMER

*

 

 

***

Sobre la música en el cine mudo

***

‘City Lights / Luces de la ciudad’ es una película que inició su rodaje durante el periodo de transición entre el cine silente y el cine hablado (diciembre de 1928) y que finalizó cuando el cine sonoro estaba completamente asentado (septiembre de 1930; * ver nota al pie). Es una película que defiende el sistema de cine integral, donde la música se confirma como uno de los mecanismos principales para dar unidad y continuidad al conjunto de la misma: acompañamiento melódico que sirve como medio expresivo de los sentimientos, que potencia la naturaleza humana de los personajes y que complementa las escenificaciones encuadrándolas en el espacio (el país o la ciudad específica) y el tiempo (el año en el que se desarrolla la acción).

Al contrario de lo que se cree, el cine silente incorporaba orquestaciones a bastantes de sus producciones en las salas donde se proyectaban. No sólo estaba la figura del pianista que actuaba en solitario de acuerdo a las ‘cue sheets’ (** ver nota al pie) establecidas por los distribuidores del film, sino, también, para las películas importantes había una partitura compuesta expresamente. Esta música bien se interpretaba en los grandes cines que contaban con sus propias orquestas o bien era representada por orquestas itinerantes, que se desplazaban con la película por las ciudades más importantes durante las premieres.

Además de director y actor, Chaplin era un excelente músico: chelista, violinista y pianista.

Además de director y actor, Chaplin era un excelente músico:
chelista, violinista y pianista.

La problemática que existía en los primeros años del sonoro fue la correspondiente a la técnica empleada. La dificultad de incluir música superpuesta a los diálogos de los actores llevó a restringir la inserción musical a solo aquellas secuencias que se expresaban visualmente (y no a las verbales). Por ello, en aquellos años funcionaban tan bien los modelos de cine musical integrado, como las operetas o el teatro musical filmado. No fue hasta 1932 cuando se desarrolló el sistema de grabación en tres pistas diferenciadas de sonido: música, efectos sonoros y diálogos, permitiendo por fin diferenciar el factor realista de la voz con lo artificial de los efectos sonoros y de la música (que configuraban un espacio irreal, más propio del fantástico o de sentimientos indeterminados). Será ‘King Kong’ (1933) la primera gran película, desde el punto de vista del sonido, en demostrar que esos factores contradictorios podían convivir unidos.

Chaplin tenía claro que su idea de ‘City Lights’ no podía funcionar en este periodo de transición hacia el sonoro. Seguía confiando enteramente en su capacidad cómica y dramática, y para ello era absolutamente necesario mantener la música como elemento reforzador y unificador del film. La lógica operística wagneriana y la estructura secuencial de la partitura musical se acoplaban a la perfección a sus imágenes: de Wagner la música en el cine mudo tomaba el criterio de establecer una melodía específica para cada personaje o idea narrativa; y con la estructura secuencial se buscaba limitar la longitud melódica (utilizando un número limitado de compases o mediante la repetición) para encajar la música con el tiempo narrativo de la secuencia.

Charles Chaplin compuso personalmente la música de la película, a excepción del tema de José Padilla ‘La violetera’, un cuplé español de 1914 internacionalizado en los años 20, y del uso de temas populares o variaciones musicales de clásicos de Rimsky-Korsakov. Arthur Johnson (el autor de ‘Pennies From Heaven’) ayudó a Chaplin a escribir, orquestar y completar la partitura musical.

***

Sobre la música de ‘City Lights’

***

La tarde del 5 de enero, tras la Cabalgata de los Reyes, la EGO (Euskal Herriko Gazte Orkestra / Joven Orquesta de Euskal Herria), bajo la dirección de Juan José Ocón, trasladó al Palacio Euskalduna la experiencia de saborear el cine mudo orquestado en directo. Una orquesta con más de 50 músicos jóvenes que demostró su dominio al sincronizar a la perfección las imágenes y el sonido del film pero, sobre todo, nos convenció de la importancia de la música en el cine cuando ésta se halla perfectamente integrada en la narración. Una orquesta respetuosa con ‘City Lights’ que trabajó los cerca de 95 fragmentos que componen la obra (algunos de ellos repetidos hasta 7 veces) con una voluntad y dominio envidiables.

La Orquesta Joven de EH en el Euskalduna (imagen de móvil: Gerardo Cremer).

La Orquesta Joven de EH en el Euskalduna (imagen de móvil: Gerardo Cremer).

Solamente lamento que no se hubiera elevado la intensidad de la música en la secuencia del combate de boxeo, donde un foro casi completo del Euskalduna se mondaba de risa e impedía saborear la escena; y, al contrario, en el instante final, en el tema trágico de amor, cuando el Vagabundo certifica a la muchacha que es él quien le ha recuperado la vista, que la orquesta elevara a ‘forte’ un momento que hubiera quedado mucho mejor en ‘mezzo piano’.

La música en directo sorprendió por la limpieza del sonido respecto a las copias que podemos escuchar de este film. La fuerza de la fanfarria de presentación, los efectos “bend” del saxo para las voces y el galop sincopado con marcadas entradas de saxo dieron cuerpo y claridad al sonido de inicio. No sólo está la belleza con la que abordaron los fragmentos principales (‘The Limousine Theme’ –oír aquí el fragmento-, ‘La violetera’, ‘El tema del Vagabundo’), sino la vitalidad con la que ejecutaron otros temas más propios de la época (por ejemplo toda la secuencia de la quema de la ciudad , ‘Burning Up The Town’, donde el jazz marca el tempo, o la rumba en casa del millonario).

Los efectos sonoros (conocidos en aquella época como “micky mousings”) sobresalieron en bastantes escenas destacando, por su perfecta integración en el film, la secuencia en la que Charlot se traga un silbato. También resultaron entretenidas las piezas musicales del paseo del protagonista por las calles con su carro de barrendero (marcado por el fagot) y el rítmico tema con violín y flauta en el ring de boxeo (aunque, repito, hubiera funcionado mejor con algo más de sonido).

***

Sobre la película ‘City Lights’

***

El Vagabundo (Charlot) es un personaje intrínsecamente silencioso. Su humor se basa en la gestualidad, en la pantomima. Su acción se reduce a la observación continua de una sociedad desbocada, una sociedad que día a día va perdiendo la esencia de la cordialidad al estar más y más condicionada por la vorágine del cambio y el capitalismo emergente. El Vagabundo es un personaje anclado en su tiempo, en su naturaleza honrada que contrasta con la codicia e individualismo de la sociedad en la que vive; es por ello que no le hacen falta las palabras. Tampoco necesita escuchar a los demás: habla principalmente con el corazón y, al mismo tiempo, sabe escuchar el corazón de los otros. ‘Luces de la ciudad’ usa la música como elemento sustitutivo de la palabra innecesaria, contaminada por el capital, dando un paso más en su crítica despiadada a los Estados Unidos. El inicio es presentado como una burla a la solemnidad de los actos institucionales, en especial al respeto por el himno norteamericano: las diferentes posiciones de Chaplin en la estatua son claras mofas a la América institucional.

El sacrificio del personaje en el film se representa como la lucha de un hombre contra la sociedad que indiscriminadamente va a desahuciar a una joven ciega y a su madre. Pero la ayuda no es circunstancial: el Vagabundo ayuda a la joven ciega porque ella representa la tradición, lo contrario a esa sociedad que él contempla. No es que la violetera (Virginia Cherrill) sea intrínsecamente buena o tenga un alma pura (ya que incluso, algunas veces, se duda si ella quiere realmente al Vagabundo/Millonario; véase la escena en la que ella, con la vista recobrada, se ríe del Vagabundo al igual que los niños de la calle), sino que Charlot la ve como un símbolo de pureza, de diferenciación respecto al resto: por ser mujer, pobre y ciega.

El famoso plano final de ‘City Lights’.

El famoso plano final de ‘City Lights’.

La escena final debe ser recordada en todas las antologías del cine por su increíble carga emotiva y como despedida definitiva del cine mudo. La joven ciega, con la vista recobrada, ve, a través del escaparate de su tienda, al Vagabundo que rompe con sus dedos una flor. Charlot lo hace inconscientemente, ya que su pensamiento está centrado en la visión de ese ángel regenerado, definitivamente curado. La joven sale de la tienda y le ofrece una nueva flor y una moneda. El Vagabundo se acerca aceptando la ofrenda. El contacto de las manos le delata. Tras preguntarle si fue él, el Vagabundo contesta afirmativamente, sonriéndola con sus ojos llorosos y sabiendo que esta será la última vez que estén juntos.

Musicalmente el final de la película (esta es la secuencia) combina tres de los fragmentos principales de la banda sonora:

– Dentro de la tienda de flores se escucha ‘La violetera’.

– Cuando llega el Vagabundo a la esquina de la tienda se escucha el ‘Tramp Theme / El tema del Vagabundo’.

– El Vagabundo recoge una flor del suelo (se retoma ‘La violetera’).

– La mujer se ríe de Charlot dentro del local y le mira desde la ventana. Aquí se usa un tema relacionado con la muchacha ciega ya introducido en el ‘Limousine theme’.

– El trágico tema de amor cierra el encuentro entre el Vagabundo y la joven.

GERARDO CREMER

 

* Se puede considerar que la fecha oficial del inicio cine sonoro fue el 4 de febrero de 1927. ‘The Jazz Singer’ fue un film realizado con el sistema “Vitaphone”, donde se sincronizaban las voces, los sonidos y la música grabados en un disco, con las imágenes de la película.

** Cue sheet. Guía de “trozos tipo” de música que servían de orientación para el pianista en el acompañamiento musical de la proyección del film, estableciendo la duración de cada “trozo” y la naturaleza dramática del mismo según la escena (tragedia, romántico, comedia).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: