CINE: ‘El puente de los espías’: Los retos del diseño de producción

BEV EL PUENTE DE LOS ESPIAS 0 cartel 

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Texto por GERARDO CREMER

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Estreno: 4 de diciembre de 2015

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Director: Steven Spielberg

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Calificación: 4 estrellas de 5

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Trailer de ‘El puente de los espías’

 

Se estrena en DVD y BluRay la última película de Steven Spielberg. El film acaparó seis nominaciones a los Oscar en el presente año, entre ellas al Mejor Actor De reparto (llevándose Marl Rylance la estatuilla) y al Mejor Diseño de Producción. Este último corre a cargo del reconocido y ganador de un Oscar Adam Stockhausen, que contó con el apoyo en la realización de los decorados de Rena DeAngelo en Estados Unidos, y de Bernhard Henrich en las localizaciones y decorados en Polonia. ‘El puente de los espías’ demuestra, una vez más, la importancia de la dirección de arte en el cine de Spielberg.

Nota: el diseño de producción es la especialidad cinematográfica que se encarga de establecer los escenarios en donde se desarrolla la acción, ya sean fabricados (los decorados bajo la responsabilidad del director artístico) o existentes (las localizaciones). El director artístico trabaja con el director en lo relativo a la forma, color y estilo plástico de la película.

 

Si se analiza la filmografía de Steven Spielberg puede observarse que, salvo raras excepciones, ésta se desarrolla dentro de dos tendencias principales: la que corresponde al cine de aventuras y ciencia ficción, y la que aplica a un cine de prestigio, historicista, con especial énfasis en la II Guerra Mundial. Esta agrupación gruesa de sus películas saca a colación el interés, en Spielberg, por la recreación de escenificaciones que no corresponden a la época de filmación de sus películas. El cine de Spielberg necesita de inventiva visual para consolidarse. Pero al mismo tiempo de autenticidad. Esta es una de las claves del cineasta norteamericano: anclar la imagen en la verosimilitud narrativa, bien inventándola (la ciencia ficción) o bien recreándola. Spielberg huye del realismo, pero sus historias respiran siempre credibilidad.

Salvo su larga colaboración con Rick Carter (‘Parque Jurásico’, 1993; ‘El mundo perdido’, 1997; ‘Amistad’, 1997; ‘A. I. Inteligencia Artificial’, 2001; ‘La guerra de los mundos’, 2005; ‘Munich’, 2005; ‘War Horse’, 2011; y ‘Lincoln’, 2012), Spielberg ha puesto especial atención en la elección de los responsables del diseño de producción de sus películas, eligiendo profesionales de prestigio siempre en función de las necesidades de producción del proyecto.

El interés en Spielberg por crear espacios nuevos o recrear espacios existentes es, metodológicamente hablando, una constante en su cine. No hay que negar la importancia que en su filmografía tiene la dirección de arte si nos atenemos a los premios Oscar que ha recibido (10 nominaciones con 3 estatuillas ganadoras en esta categoría), aunque esto parece lógico cuando su cine es el resultado de un restablecimiento del clasicismo narrativo y de la política de producción de estudios, a la vez que él es parte de esa generación de cineastas post-modernistas en lo que respecta a la creación de un arte que se alimenta de piezas (películas, músicas, pinturas) ya existentes.

El diseño de producción de ‘El puente de los espías’ busca recrear una época al mismo tiempo que compone sus elementos con las fuentes de luz de Janusz Kaminski.

El diseño de producción de ‘El puente de los espías’ busca recrear una época
al mismo tiempo que compone sus elementos con las fuentes de luz de Janusz Kaminski.

Para ‘El puente de los espías’ Steven Spielberg cuenta con el reciente y ya triunfador en el campo de la dirección artística Adam Stockhausen, ganador del Oscar por su trabajo en ‘El Gran Hotel Budapest’ (2014), aunque también nominado en este apartado por ‘12 años de esclavitud’ (2013). Por ‘El puente de los espías’ Stockhausen ha recibido otra nominación. Lo que espera Spielberg de Stockhausen es lo mismo que ha logrado en otros films de época de su filmografía: una fidelidad a la época retratada, la integración de los decorados a los condicionantes de luz y el color establecidos por el cinematógrafo habitual de Spielberg, Janusz Kaminski (hay que remarcar la importancia en ‘El puente de los espías’ de la precisión de la imagen y el contraste lumínico de la luz y el color), y una clara identificación de la imagen al mundo de la ficción, desligándose de su identificación con lo “real”.

Spielberg busca la recreación, sin codearse con identificaciones realistas. Una concepción de la imagen que ya ha logrado con la artificial fotografía de Kaminski, cargada de contrastes y efectos de luz, y que se complementa con la naturaleza no diegética de la banda sonora. En ‘El puente de los espías’ se puede destacar toda la secuencia final del intercambio en el puente Glienicke, localizado en Berlín. Spielberg se preocupa en recrear la secuencia en las localizaciones reales de los hechos, pero esa realidad se transforma en escenificación de la narración ficcional por el efectismo logrado en el uso del color (la frialdad del azul pálido grisáceo) y la graduación intensiva de la luz.

La traslación del puente Glienicke al pasado (filmado en la localización real) es más una recreación adscrita a necesidades narrativas.

La traslación del puente Glienicke al pasado (filmado en la localización real) es una recreación por necesidades narrativas.

El trabajo que encara Adam Stockhausen es reconstructivo, apoyado en la autenticidad de documentos, fotografías, archivos, documentales y noticiarios de la época. ‘El puente de los espías’ relata un hecho real acontecido en 1957 en Estados Unidos, tras la detención del espía soviético Rudolf Abel (Mark Rylance, ganador del Oscar al mejor actor secundario). Un bufete de abogados encarga defender al agente ruso a James B. Donovan (Tom Hanks), un abogado especializado en seguros. Donovan acaba, sin pretenderlo inicialmente, negociando con las autoridades soviéticas la liberación de dos ciudadanos americanos como intercambio del espía.

Spielberg y Stockhausen trabajan especialmente la selección de localizaciones, principalmente en Europa del este. La autenticidad que busca Spielberg se alcanza, a veces, buscando lugares diferentes a los originales de los hechos. Por ejemplo, la recreación del muro de Berlín se realizó en Polonia.

El muro de Berlín de verdad.

El muro de Berlín de verdad.

El muro de Berlín fue recreado en Polonia, poniendo gran cuidado en la autenticidad de los elementos representados

El muro de Berlín fue recreado en Polonia, poniendo gran cuidado en la autenticidad de los elementos representados

La importancia de las escenificaciones en localizaciones reales y no en estudios es fundamental en el último film de Spielberg. Primero porque Spielberg y Stockhausen reniegan del uso de los CGI (Computer generated imagery o imagen generada por computadora), y segundo porque el espacio real da oportunidad a la movilidad de la cámara, a abrir campo (potenciar el uso de planos generales) y dar consistencia histórica a los hechos. Después, la recreación permite adaptarse a las necesidades narrativas, a forzar esa realidad a una narratividad que busca expresarse a través del movimiento de la cámara y de la puesta en escena.

Stockhausen localiza y después transforma el área de rodaje actuando sobre las fachadas de los edificios y el attrezzo, por ejemplo los coches aparcados, para dar amplitud a los planos generales y facilitar el travelling de seguimiento.

Stockhausen localiza y después transforma el área de rodaje actuando sobre las fachadas de los edificios y el attrezzo,
por ejemplo los coches aparcados, dando amplitud a los planos generales y facilitando el travelling de seguimiento.

En ‘El puente de los espías’ es fundamental sentir el contraste. En La primera parte de la película, la que se desarrolla en Estados Unidos, se confrontan dos niveles de vida: el proletario de Brooklyn (el pequeño apartamento en el que vive Abel y las calles de su barrio) con los espacios de clase media-alta en los interiores de los edificios de Manhattan y Queens (el bufete de abogados, la casa de Donovan, la Corte Suprema de Queens), donde predomina la madera y ciertas tonalidades de color doradas. Stockhausen no pierde oportunidad, en ningún momento, de dar autenticidad a la época y los hechos narrados. A tal extremo tiene importancia el diseño de producción que en la película el plan de rodaje se acomoda a las necesidades de uso de los espacios públicos elegidos (es el caso de la Corte Suprema de Queens, las calles de Polonia o el museo de transportes de Brooklyn, donde se usaron los vagones de metro de la época) por la restricción de sus horarios.

La cárcel se filma en un antiguo edificio de grabación de sonido, con una gran ventana que permite inundar de luz blanca las conversaciones entre Abel y Donovan: una manera narrativa de potenciar los rasgos del personaje del espía, su sinceridad, al mismo tiempo que facilita la relación de respeto y confianza entre Abel y Donovan.

Un decorado fuertemente unido a la fuente de luz de Kaminski. Decisiones de puesta en escena que fortalecen el interés narrativo (la confianza y respeto que surge entre Abel y Donovan).

Un decorado fuertemente unido a la fuente de luz de Kaminski.
Decisiones de puesta en escena que fortalecen el interés narrativo (la confianza y respeto que surge entre Abel y Donovan).

El contraste también se produce, y de una manera fuertemente remarcada, entre la Alemania del este y la Alemania occidental. El ejemplo más destacable está en las diferencias existentes entre la habitación en la que pernocta Donovan en la Alemania soviética y el lujoso Hotel Hilton del Berlín occidental.

La excelente recreación del Hotel Hilton: los paneles de madera con molduras verticales, el techo falso iluminado, la baranda de hierro forjado de las escaleras y el parqué en espiga.

La excelente recreación del Hotel Hilton: los paneles de madera con molduras verticales,
el techo falso iluminado, la baranda de hierro forjado de las escaleras y el parqué en espiga.

Si ‘El puente de los espías’ funciona es gracias a la perfecta simbiosis alcanzada en la recreación de una época entre el responsable del diseño de producción y el director de fotografía, logrando que la narración fluida de la película quede sujeta a la época y el espacio recreados sin quitar, al mismo tiempo, el sabor de autenticidad que se alcanza al potenciar la verosimilitud narrativa.

GERARDO CREMER

Comments
2 Responses to “CINE: ‘El puente de los espías’: Los retos del diseño de producción”
  1. oscar cine dice:

    un buen film,aunque contenga subrayados discutibles,por no decir repugnantes.
    en USA no se tortura.es el pais de las libertades.todos son como tom hanks.

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  1. […] la recreación es fundamental para dar veracidad a su cine, como sosteníamos en este blog en el artículo dedicado a ‘El puente de los espías’ (2015). En dicha reseña se indicaba que «el cine de Spielberg necesita de inventiva visual para […]



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