Danny & The Champions Of The World: Con más ansia

Danny George Wilson dejándose el alma en Los Picos (foto: Fran Cea).

Danny George Wilson dejándose el alma en Los Picos (foto: Fran Cea).

Lunes 27 de junio de 2016, Liérganes, Los Picos, 21 h, 15-17 €.
Ya hemos contado en este blog lo bonito, genuino y sentimental que fue el concierto de los londinenses Danny & The Champions Of The World del sábado en la Sala BBK, en las WOP Special Nights. Pero estando ahí sentados, nos imaginamos que en una sala las sensaciones se multiplicarían. Y por eso nos acercamos el lunes a Liérganes, al bar Los Picos, donde Danny y Los Campeones del Mundo daban otro bolo de la gira de una semana que les ha organizado la promotora privada bilbaína Noise On Tour. Telonearon los cántabros Copernicus Dreams, varios espectadores vascos repetimos (ahí estaba Iñaki Hanky Panky), y también al valle pasiego entresemana acudieron aficionados de Oviedo y de Valladolid, que sepamos. Ahí, ante una setentena de personas y a 17 euros la entrada, los músicos ejecutaron el mismo repertorio que en Bilbao (incluso a veces los mismos comentarios: ¿alguna pregunta? reiteró Danny, coread aunque no sepáis la letra animó de nuevo antes de ‘Henry The Van’) pero los resultados fueron radicalmente distintos porque el country soul melódico que planeó sobre la Sala BBK mutó en rock americano rasgado en la güisquería cántabra.
Tras los dos australianos del sexteto se intuye a sus otros cuatro compañeros (foto: Fran Cea).

Tras los dos australianos del sexteto se intuye a sus otros cuatro compañeros (foto: Fran Cea).

Ahí el respetable estaba en pie, más cerca de los músicos, podía acercarse a la barra a abrevar (¡botellines de tercio de Estrella Galicia a 2,30 euros!), y el rock estalló. Las canciones fueron las mismas, insistimos, y se oyó igualmente bien (a la mesa de sonido de Los Picos: Hendrik Röver, de Los Deltonos), pero la energía brotó diferente, más agresiva, desde los numerosos punteos de la Stratocaster, que cortaban el aire como los Isley Brothers (en la presleyana ‘Colonel And The King’ y en más ocasiones) hasta las ráfagas del organista que bailaba sentado y encorvado sobre las teclas más las palmas y los coros que elevó la peña mixta. Sonaron también 16 canciones, en 111 minutos, y Danny Champ, que nació en Australia pero vive en Londres, rugió más rocanrolero, como Springsteen a tope (‘Every Beat of My Heart’, ‘These Days’ en el primero de los dos bises), como en el rock sureño (‘It’ll Be Alright’, ‘Words On The Wind’), como Bob Seger cruzado con Solomon Burke (‘Cold, Cold World’) o con las ansias juveniles de los primeros Marah, cuando le daban al frasco (‘Clear Water’).

OSCAR CUBILLO
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: