Slim Cessna’s Auto Club: Temerosos de Dios

El sexteto de country-gospel gótico en el altar del Antzoki (foto: Mr. Duck).

El sexteto de country-gospel gótico en el altar del Antzoki (foto: Mr. Duck).

Viernes 7 de octubre de 2016, Bilbao, Kafe Antzokia, 22 h, 12-15 €.

bev-slim-cessna-2016-antzoki-cartelLos mandamientos: Siempre que se pueda se debe ir a atestiguar la liturgia de country gótico ilustrado y temeroso de Dios del espigado Slim Cessna, el aquelarre bautismal –valga la contradicción- que genera mano a mano con su alter ego escénico, el banjista Munly Munly, otro tipo ágil y teatral de mirada perdida con el que se abandona a duelos vocales en plan vendedores de crecepelo a los que Tarantino sería incapaz de domeñar. La última vez que les vimos en vivo, en febrero de 2014 en la sala Fever Blue, escribí esto: «El fervor sacro-country de Slim y Munly les impelió a arrodillarse (¡y nos hizo arrodillarnos al final!), santiguarse, invocar a Jesús y loar a la figura de Roger Williams (teólogo iniciador del baptismo en Estados Unidos) a lo largo de un show bautismal y liberador de unos 15 temas en 74 minutos». Y parte esencial del sonido del Auto Club es el guitarrista Lord Dwight Pentacost, que suele colgarse un instrumento de doble mástil con un Sagrado Corazón mutante impreso en la caja, ora con la figura de Jesucristo, ora con la imagen de la Virgen María.

La guitarra de doble mástil y doble imagen de Lord Dwight Pentacost (foto: Mr. Duck).

La guitarra de doble mástil y doble imagen de Lord Dwight Pentacost (foto: Mr. Duck).

Pues alabado sea el Señor, porque arribaron por estos pagos de nuevo los fieles de la caravana del Slim Cessna’s Auto Club (SCAC), proyecto que se instituyó en Denver, Colorado, en 1992. Llegó con su nuevo opus, ‘The Commandments According to SCAC / Los Diez Mandamientos según SCAC’, un listado de country & western, ‘alt co’ de matrícula de honor, góspel sepulcral y rock gótico sudista editado el 2 de septiembre, en Europa por Glitterhouse y en USA por el sello del grupo, Scacunincortorated Records. Reza la hoja de promoción: «El título evoca los temas de castigo y redención cósmica que en el pasado han servido de motor compositivo para la banda. Pero este conjunto de canciones suena más optimista y expansivo».

Por la piel de toro tienen cuatro fechas seguidas (Madrid-Bilbao-Valencia-Barcelona) y en su eurotour recalarán en bastantes ciudades del Este: Budapest, Belgrado, Praga, Breslavia, Liubliana… No en vano, Slim Cessna arrancó su Auto Club cuando abandonó el grupo The Denver Gentlemen (Los Caballeros de Denver), donde coincidió con David Eugene Edwards y Jeffery-Paul, de los fantasmales, exóticos, agónicos, crepusculares y orientales 16 Horsepower.

OSCAR CUBILLO

Slim Cessna en trance, como tantas veces vería a su padre, predicador baptista (foto: Mr. Duck).

Slim Cessna en trance, como tantas veces vería a su padre, predicador baptista (foto: Mr. Duck).

Decíamos en el post anterior que dos conciertos teatrales y con un claro vínculo común debido a los traumas y temores religiosos infantiles de sus protagonistas, mejor y peor asimilados, se representaron el viernes en Bilbao: a las 8 en el Arriaga vivimos la esquizofrenia del bilbaíno Asier Etxeandia & The Constriktors en su opus ‘El intérprete XXL’ (con güisqui de la petaca de Torkel), y a las 11.15 en el Kafe Antzokia nos sumergimos en la liturgia bautismal del Slim Cessna’s Auto Club llegado de Denver, Colorado (con Pato, Red Bull y bourbon 4 Rosas). Ambos espectáculos revelaron más concomitancias de las previsibles: los dos altos líderes, Asier y Slim, se peinaron con gomina hacia atrás y tocaron su cabeza con chistera y sombrero cowboy respectivamente, elevaron lamentos ululantes (la intro exótica del vasco, tantos coros espectrales de los estadounidenses) y se inspiraron en algún momento en Nick Cave, se apoyaron en estilos tradicionales (blues, folk hispanoamericano, tango, etc. el artista local, country, gospel y derivados folk el guiri) y bajaron para interactuar entre el público: Etxeandia caminó sobre las butacas y nos hizo levantarnos para bailar, y Cessna descendió para cantar entre los parroquianos (ellas en éxtasis bailando ante su figura barbada) y logró que el Antzoki se arrodillara en pleno.

El Antzoki con los parroquianos arrodillados (foto: Mr. Duck).

El Antzoki con los parroquianos arrodillados (foto: Mr. Duck).

Pero sus cosechas fueron distintas. Decíamos en el post anterior que ‘El intérprete’ fue demasiado largo y en él Etxeandia, ex alumno jesuita que guarda mal recuerdo de esa etapa de su vida, murió de éxito. Sin embargo, abierto por los guipuzcoanos Ghost Number & His Tipsy Gypsies, el show bautismal y faulkneriano de Slim Cessna, hijo de un predicador baptista, resultó eficaz en 82 minutos y unas quince piezas de celebración. En sexteto con sus acólitos temerosos de Dios (ese guitarrista de doble mástil con un Sagrado Corazón cambiante con Jesucristo y La Virgen), ante un centenar de personas (muchas damas, un punk con cresta delante…), el concierto volvió a funcionar aunque ya no haya capacidad de sorpresa porque conocemos ya los trucos: los duelos dialécticos como de predicadores rivales de Munly Munly y Slim Cessna, arrodillar al respetable, cantar entre los feligreses, recitar, asumir poses de curas salvadores, los bailes paletos (‘Cranston’… city sinner –aquí un clip climático en vivo) y sus a veces también irónicas letras sobre caminar sobre las aguas, polvo al polvo, y demás iconografía cristiana.

Slims Cessna ofició respaldado por su fiel Munly Munly, un resucitado (foto: Mr. Duck).

Slims Cessna ofició respaldado por su fiel Munly Munly, un resucitado (foto: Mr. Duck).

Setlist (Mr. Duck).

Setlist (Mr. Duck).

Musicalmente los del Auto Club de Denver elaboraron rock gótico vía 16 Horsepower (‘Jesus Is In My Body / My Body Has Let Me Down’), hillbilly saturado de banjos similar al de Legendary Shack Shakers (‘This Is How We Do Things In The Country’, ‘That Fierce Cow Is Common Sense In A Country Dress’), elevaron coros pegajosos tipo lalalá y más complicados (‘Americadio’, ‘Magalina Hagalina Boom Boom’), generaron éxtasis bautismales (‘Hold My Head’), y el también espigado Munly Munly siempre dio réplica a Slim Cessna, un Munly Munly que ya no nos parece un zombie, sino un resucitado.

OSCAR CUBILLO

Abriendo el bis, cantando a capela el tercer mandamiento (foto: Mr. Duck).

Abriendo el bis, cantando a capela el tercer mandamiento (foto: Mr. Duck).

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