4º BIME Live / PJ Harvey: Los coros fantasmales

La sacerdotisa Polly Jean, que 47 años ha cumplido en octubre (foto: Mr. Duck).

La sacerdotisa Polly Jean, que 47 años ha cumplido en octubre (foto: Mr. Duck).

Viernes 28 de octubre de 2016, Barakaldo, BEC, show PJ: 21.45 horas,

entrada diaria en taquilla 45 €, bono dos jornadas 70 € más gastos.

bev-4-bime-cartelCifras oficiales de asistencia al 4º BIME LIVE:

Viernes: 9.240

Sábado: 13.778

TOTAL: 23.018

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PJ Harvey y su nutrida banda masculina dieron el mejor concierto del viernes y de todo el BIME Live gracias a su modernización del blues y el góspel negros

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Por encima de las expectativas de la mayor parte de la gente, incluso de sus fans más confesos, evolucionó el concierto de PJ Harvey en el escenario Heineken del BIME Live, en un pabellón del BEC en pleno atento a ella, pues el viernes a esa hora no había ninguna otra propuesta en los otros tres escenarios. Es curiosa la devoción que provoca entre la modernidad la chiquita, flaca y el viernes minifaldera Polly Jean Harvey (Yeovil, Somerset, Inglaterra, 47 años cumplidos a principios de mes), porque su cancionero se basó en ritmos de raíces americanas: góspel, blues, y hasta canciones de esclavos, de ahí esa insistencia coral obstinada en generar un ambiente hipnótico, atrapador.

Lo consiguió al frente de una banda nutrida, elegante, madura y masculina: diez miembros, de ellos ella la única fémina. Todos vestidos de negro, usando muchas percusiones (los diez aparecieron en escena desfilando como en un funeral de Nueva Orleans), soplando saxos (desde el más allá los sonidos barítonos) y coreando espectrales, severos, solemnes… Entre su banda destacan por su fama tres guitarristas: el inglés John Parish (su mano derecha, nacido hace 57 años en la misma localidad de Polly Jean), el australiano Mick Harvey (58 años, colaborador estrecho y a lo largo de las décadas de Nick Cave –el estilo de Cave se recreó, se repitió durante todo el concierto-), y el inglés James Johnston (líder del Gallon Drunk, nacido en 1966, de melena cana y a veces al violín). Vaya diez, qué presencia escénica: al acabar el concierto, y después también al acabar el bis, saludaron quietos y alineados al frente del tablado y parecía que los había dispuesto John Ford para su película ‘Misión de audaces’.

Los diez miembros recogiendo ceremoniales los aplausos de la parroquia (foto: Mr. Duck).

Los diez miembros recogiendo ceremoniales los aplausos de la parroquia (foto: Mr. Duck).

‘The Hope Six Demolition Project’ (Island, 2016).

‘The Hope Six Demolition Project’ (Island, 2016).

Semejante tropa, invocadora de una atmósfera fantasmal y amenazadora, vino divulgando el noveno álbum de estudio de Polly Jean, ‘The Hope Six Demolition Project’ (Island, 2015), que medró sobremanera en vivo y que ella compuso en viajes a Kosovo, Afganistán y Washington D. C. O sea que las letras tenían su miga debajo de una teatralidad similar a la recientemente adoptada por Esperanza Spalding, pero sin exagerar. Sin exagerar ni siquiera hablar, pues PJ no abrió el pico más que dos veces en su casi hora y media en escena: para presentar a la banda casi al final y para agradecer al respetable con un escueto ‘thank you’ al arrancar el bis, que fue una versión primero cabaretera y luego pistolera del ‘Highway 61 Revisited’ de Bob Dylan.

En los 88 minutos de show sonaron 19 piezas adecuadas para el hábitat inhóspito, siniestro (por la oscuridad), alienante (por las proporciones descomunales del BEC) y hasta maloliente (como la gente fuma en los pabellones se te pega la peste a tabaco). Lo de PJ era lo único que había a esa hora y a la postre resultó lo mejor de la jornada, y como barrunté, al final ha sido lo más destacado del cuarto BIME. Sin prisa pero sin pausa, PJ oficiando cual sacerdotisa, contoneándose ofidia con los brazos a menudo elevados, y sus fieles hombres interpretaron un listado similar, pero no idéntico, al de la víspera, el jueves en Lisboa. Abrieron desfilando con el góspel fantasmagórico de ‘Chain Of Keys’, donde ya se percibieron las reglas de enfrentamiento que obedece también Nick Cave. ‘The Ministry Of Defence’ usó los golpetazos de Cave desde los tiempos de Birthday Party y el calibre de los White Stripes paquidérmicos, y la fórmula hipnótica reflejó el rock de Morphine en ‘The Community Of Hope’ y en varias piezas más posteriores.

Sonó muy bien el bolo, supone Pato que gracias a la ‘huevera’ que colocaron a modo de telón de fondo (foto: Mr. Duck).

Sonó muy bien el bolo, supone Pato que gracias a la ‘huevera’ que colocaron a modo de telón de fondo (foto: Mr. Duck).

Los diez oficiaban rocosos, batiendo ritmos tétricos, evolucionando sobre el carril pero no tan reiterativos como apreciaban algunos: «empieza a parecerme un tostón repetitivo», guasapeó un amigo y buen aficionado que no le pillaba el punto, la órbita, al concierto. Y fueron sonando coros de esclavos (‘The Orange Monkey’), marimbas misteriosas (‘Let England Shake’), emulaciones de Tom Waits (‘The Words That Maketh Murder’, propia de una película carcelaria de Jim Jarmusch), el toque de corneta de la caballería (‘The Glorious Land’), ritmos second line de Nueva Orleans de nuevo (‘Medicinals’), post-rock en la estela canadiense de Arcade Fire y sus predecesores (‘Dollar, Dollar’), la voz de Polly Jean como la de Patti Smith (‘The Wheel’, su último hit, contenido en el disco presentado), fusilamientos del blues de Muddy Waters (‘The Ministry Of Social Affairs’, pero aunque PJ use las raíces, las moderniza, no suenan a revival, ese es su mérito), guitarra rockabilly, ritmo diddley beat y locura en el mismo tema (‘50 ft Queenie’, quizá lo mejor del setlist de la velada), más blues tribal cruzado con lisergia góspel (‘Down By The Water’, recibido por el respetable como uno de sus grandes hits, lanzado en 1995), y más góspel para acabar antes del mentado bis dylaniano (‘River Anacostia’, de ecos oníricos vía Kate Bush cruzados con los coros poderosos masculinos aportando trazos del tradicional espiritual ‘Wade In The Water’).

Hum… el día después calaba más la impresión dejada por Polly Jean Harvey en este cuarto BIME Live…

OSCAR CUBILLO

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Comments
2 Responses to “4º BIME Live / PJ Harvey: Los coros fantasmales”
  1. oscar cine dice:

    Hay una gran verdad en esta critica:
    La ropa apesta al salir del BIME.
    En cuanto al resto,al no ser indie limpio de corazon,ni aficionado temeroso de dios,no vi nada de todo lo que dices;aun respetandolo.
    Pd:no me uses el nombre de Ford en vano,anda.
    Salud.

  2. Ane Miren dice:

    Qué GRANDE POLLY JEAN!!! 🙌🌟

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