Sabaton + Accept: Justa heavy

Los cinco de Sabaton en plena acción (foto: Mr. Duck).

Los cinco de Sabaton en plena acción (foto: Mr. Duck).

Jueves 19 de enero 2017, Bilbao, Santana 27, 19 h, 35-40 €.

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Ante más de un millar de espectadores en la Santana 27, el duelo intergeneracional de metal entre los suecos Sabaton y los alemanes Accept se libró a favor de los clásicos teutones, por sonido, actitud y seriedad

 

En el fondo, cierta decepción nos llevamos con el bolo de los suecos Sabaton, cabezas de un cartel triple de metal internacional albergado el jueves en una sala Santana 27 llena por un millar pasado de espectadores que se sabían las canciones y pagaron hasta 40 eurazos en taquilla. Sabaton (Falun, 1999), que hacen canciones con historias de guerra (así de bien se desgrana el repertorio de ‘The Last Stand’, su octavo y último disco, en Wikipedia), llenaron el escenario con imaginería bélica: pies de micro con fusiles y cascos, un cartel que advertía ‘achtung mines’, los cinco músicos vestidos con pantalones de camuflaje, sus técnicos disfrazados como soldados en Vietnam…

Pero se quedaron un poco cortos: la pantalla de fondo apenas se columbraba debido al techo bajo de la sala, los tanques que nos prometió el baterista Hannes Van Dahl se limitaron a una suerte de elevada plataforma artillera con piezas antiaéreas sobre la que descansaba su instrumento de doble bombo, y las llamaradas que han utilizado en algún concierto anterior de esta gira no aparecieron por ningún lado (bueno, quizá sí por los porros que se fumaron entre el público). El amigo Pato había contado, aparcados detrás de la sala, tras un vallado, lo necesario para transportar este limitado atrezo y a tantos músicos y técnicos: cuatro autobuses ‘confort’ con cristales tintados, dos tráilers y varias furgonetas.

El baterista Hannes Van Dahl en su plataforma artillera (foto: Mr. Duck).

El baterista Hannes Van Dahl en su plataforma artillera (foto: Mr. Duck).

Todo esto lo escribimos en lo referente a la parafernalia, porque el sonido resultó mucho peor, desastroso casi: no se oían las guitarras, y la voz apenas. Se imponían sobre todo los tambores, el bajo y los teclados disparados en playback desde la mesa de sonido, que también disparaba a veces coros hiperbólicos, ardorosos y con vocación de himno. No obstante, Sabaton conquistaron a los más joveznos, apretados en las filas de vanguardia, que se sabían todos los estribillos y arreglos vocales (los uh-ah de ‘Sparta’) y reforzaban la atmósfera con espontáneos hey-hey-hey proferidos puño en alto.

Los joveznos participativos ocupando las filas de vanguardia en Sabaton (foto: Mr. Duck).

Los joveznos participativos ocupando las filas de vanguardia en Sabaton (foto: Mr. Duck).

Sabaton ejecutaron 17 piezas en 96 minutos, con bastantes parones entre tema y tema (como para tomar aire), la cháchara pelotillera de su cantante Joakim Brodén, que hablaba como el dueño de una tómbola en las barracas, las típicas chorradillas entre los músicos metaleros (la mejor, cuando a Joakim le tendieron desde el público un paraguas de Hello Kitty y lo abrió y soltó paseando con él: «con el puto paraguas de Hello Kitty me siento como Rob Halford», o sea el cantante de los Judas Priest conocido por haber salido del armario) y un tema acústico que se podrían haber ahorrado (‘The Final Solution’, con los cinco y el batera percutiendo un cajón flamenco).

«Con el puto paraguas de Hello Kitty me siento como Rob Halford», dijo Joakim Brodén (foto: Mr. Duck).

«Con el puto paraguas de Hello Kitty me siento como Rob Halford», dijo Joakim Brodén (foto: Mr. Duck).

Y así, con mal sonido pero venciendo al lograr una interacción con el respetable que aportaba palmas radio gaga, algunos coros tipo Tino Casal, ovaciones gritando Sa-Ba-Tón-Sa-Ba-Tón y brincos al unísono más propios del folk-metal saltarín, los cinco suecos proyectaron algunos punteos audibles entre una panoplia difusa con batallas y guerreros de todo el mundo: los citados espartanos (‘Sparta’), los escoceses de ‘Blood Of Bannockburn’ (con gaitas enlatadas), los vikingos en el mar embravecido de la pantalla semioculta en ‘Swedish Pagans’, samuráis en ‘Shiyorama’, bombarderos en ‘Night Witches’ o húsares en ‘Winged Hussars’, todas las canciones con coros pegajosos y épicos, como los del asalto final con piezas como ‘The Lost Batallion’, ‘Union’ (sobre Montecassino) o ese ‘Primo Victoria’ que abrió el bis triple (aquí va un clip con más de 20 millones de visitas) de un concierto con demasiadas imperfecciones técnicas y bastantes momentos aburridos entre subidones de adrenalina como la cabalgada ‘The Lion Of The North’, lo mejor de su listado.

Accept sonaron mejor y tuvieron más luces… en todos los sentidos (foto: Mr. Duck).

Accept sonaron mejor y tuvieron más luces… en todos los sentidos (foto: Mr. Duck).

Los segundos del tridente, los alemanes Accept (Solingen, 1976), colados en el cartel más en calidad de grupo invitado que de grupo telonero de Sabaton, se lo montaron mucho mejor y robaron la tostada a los cabezas de cartel, empezando por la mayor luz en escena y el sonido claro y potente, donde se oían perfectamente las dos guitarras y la voz de Mark Tornillo, quien tenía un micrófono con muchos trucos, eso sí. Accept fueron muy dinámicos, se subían cada dos por tres a unos pódiums para puntear, posar y dejarse ver, usaron chorros de humo como géiseres (lo que no hicieron Sabaton), adornaron su escenario con una suerte de contenedores portuarios y la elevada batería de doble bombo estaba rematada por un gong.

Mark Tornillo, cachas en forma física y con micro dotado de magia y trucos (foto: Mr. Duck).

Mark Tornillo, cachas en forma física y con micro dotado de magia y trucos (foto: Mr. Duck).

La peña coreaba ‘lololó’ en numerosos pasajes de Accept, como en esos solos de guitarra trufados de melodías de música clásica bien digitada por el mástil (mucho Beethoven: ‘Para Elisa’ en el solo de ‘Metal Heart’, por ejemplo), y los compactos e intachables teutones tocaron 10 temas en 59 minutos, alguno de inspiración bélica (‘Stalingrad’), varios con Tornillo recordando al anterior cantante del grupo, a Udo (‘Restless & Wild’), otros con el ritmo de los Judas Priest (‘London Leatherboys’) o de AC/DC (‘Princess Of The Dawn’, o para acabar su éxito ‘Balls To The Wall’ estirando los coros ooooh-ohhh de la gente), alguno con mucho poderío y tensión (‘Teutonic Terror’) y sin dejarse en el tintero su otro gran éxito: nuestro favorito ‘Fast As A Shark / Rápido como un tiburón’.

La peña en las filas delanteras de Accept, también muy juvenil (foto: Mr. Duck).

La peña en las filas delanteras de Accept, también muy juvenil (foto: Mr. Duck).

A Accept los volveríamos a ver esta misma tarde, y a Sabaton dejaríamos que pasara más tiempo. Y el cartel triple lo abrieron unos chavales del pueblo de Sabaton, de Falun, los llamados Twilight Force, que tocaron tan poco tiempo que solo nos dio tiempo a verles saludar disfrazados como duendecillos o algo así, que yo no leo a Tolkien.

OSCAR CUBILLO

Saludos con una ikurriña que les arrojó el público (foto: Mr. Duck).

Saludos con una ikurriña parcheada que les arrojó el público (foto: Mr. Duck).

Mosaico: Mr. Duck.

Mosaico: Mr. Duck.

 

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Comments
3 Responses to “Sabaton + Accept: Justa heavy”
  1. Iker dice:

    Sabaton es uno de los peores grupos que he visto en directo, todo pregrabados y blablabla. Por otra parte, estaría bien que Accept (más bien Hoffmann y Baltes, que los otros tres no pintan mucho)hicieran las paces con Udo, que aunque ande por los 120 kilos y no pueda ni moverse en el escenario,conserva algo más de voz que Tornillo (¡qué justo en el temazo “Teutonic terror”!). Una pena que Uwe Lulis, ex-guitarrista de Grave digger, se vea relegado a un papel tan secundario, el tío no es manco haciendo solos. Lo mismo pasaba con Herman Frank, que en sus tres discos en solitario demuestra su pericia y clase como solista y compositor. Parece que Hoffmann no quiere que le quiten el protagonismo guitarrístico en ningún momento. Lo dicho, una pena.
    La canción es “Restless and wild”, no “Rustless”.

    • bilbaoenvivo dice:

      Gracias por compartir tus impresiones, Iker. Corregido el título de Accept. Y pensé en abrir la lista de los peores bolos del año con este de Sabaton, pero creo que sería exagerado y que habrá shows mucho peores este 2017. Salud!

      • Iker dice:

        Buf, este sin duda será un serio candidato, al menos en lo que a heavy metal se refiere. Me resulta incomprensible el éxito de estos tipos entre la parroquia metalera, como el de Airbourne, Volbeat etc…

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