CINE: ‘Silencio’: Nuevo viaje al corazón de las tinieblas

silencio-scorsese-0-cartel

*

Texto por GERARDO CREMER

*

Estreno: 30 de diciembre de 2016

*

Director: Martin Scorsese

*

Calificación: 4 estrellas de 5

*

Tráiler de ‘Silencio’

 

 

La cinefilia de Martin Scorsese y, en especial, su admiración por el cine japonés clásico, llevan a que ciertas composiciones visuales de ‘Silencio’ tengan una referencia cinéfila clara: las más evidentes son el ‘Yojimbo’ (1961) de Akira Kurosawa y los ‘Cuentos de la luna pálida de agosto’ (1953) de Kenji Mizoguchi.

En la primera parte de la película, Scorsese promueve una imagen espectral, que contiene tanto un tono trascendental, estilo místico que parece corresponder a la mirada divina, como un tono fantasmagórico que tanto trata de representar los misterios insondables de la muerte (las escenas filmadas bajo una fuerte niebla blanca) como los espacios pintorescos y desconocidos del Japón. En relación al aspecto trascendental, se puede tomar como ejemplo el plano en picado, a vista de pájaro, de los padres jesuitas, Sebastião Rodrigues (Andrew Garfield) y Francisco Garupe (Adam Driver) al bajar las escaleras de un monasterio, o bien el plano en una barca que se dirige al Japón, donde la cámara vuelve a filmar en picado, a la altura de las nubes, pero ahora gira 180º para encuadrar a la luz divina del sol.

El extremado picado (¿punto de vista divino?) con el que filma Scorsese el inicio de las aventuras de los padres jesuitas.

El extremado picado (¿punto de vista divino?) con el que filma Scorsese el inicio de las aventuras de los padres jesuitas.

Este uso de la imagen dubitativa, tan externa (lo divino) como distorsionada (la imagen-mental), arropa una belleza plástica más pictórica que realista y tiene su modelo más claro en la obra maestra de Mizoguchi. El propio Scorsese reconoce haberse inspirado en la escena de la barca que entra en un banco de niebla de la película ‘Cuentos de la luna pálida de agosto’ para filmar la llegada de Rodrigues al pueblo de Goto: una similitud visual que es tanto apropiación post-moderna como referencia cinéfila.

Uno de los films más bellos de la historia, ‘Cuentos de la luna pálida de agosto’, sirve de modelo visual a ‘Silencio’.

Uno de los films más bellos de la historia, ‘Cuentos de la luna pálida de agosto’, sirve de modelo visual a ‘Silencio’.

La segunda parte de la película, donde el Padre jesuita Sebastião Rodrigues es encarcelado en una prisión de Nagasaki para someterse a los interrogatorios del Inquisidor Inoue (Issey Ogata),contiene ese tipo de narración tensa, sostenida y prolongada, que busca extremar el conflicto moral del sacerdote. Esa narratividad dilatada en tiempo, que potencia los tiempos muertos y los estados de reflexión, sirve para retardar el climax y dejar las acciones siempre inconclusas. Toda esta estructura narrativa y visual es similar a la que se da en el ‘Yojimbo’ de Kurosawa, film que se mantiene incólume gracias al dominio del espacio dramático (el terreno que separa las dos partes del pueblo enfrentadas, espacio de western americano, vacío, cubierto de arena, con el viento que levanta nubes de polvo, y el refugio-prisión, con tablones de madera que simulan ser los barrotes de una cárcel) y a la localización de la cámara que aplica Kurosawa, la mayor parte distanciada, aunque a veces subjetiva, contemplando los acontecimientos con cierta impotencia, desde ese espacio cerrado donde los personajes no pueden salir. Hay también en ‘Yojimbo’ una violencia directa (manos y brazos cercenados, sangre que sale a presión con el corte de una katana) que impacta en ese grupo de gente que contempla los hechos, imágenes que elevan la tensión y que sirven para sostener esa narrativa que no evoluciona en la resolución de sus conflictos.

‘Yojimbo’ de Akira Kurosawa contiene momentos visuales que sirven para mantener la tensión y retardar el clímax narrativo.

‘Yojimbo’ de Akira Kurosawa contiene momentos visuales que sirven para mantener la tensión y retardar el clímax narrativo.

En ‘Silencio’ es igual. Tras una primera parte cargada de fuerza espiritual, de deseos y potencialidades, donde predominan los objetivos antes que la prudencia y el miedo (la parte en la que los Padres Rodrigues y Garupe conviven con el grupo de cristianos en el pueblo de Tomogi) el film da paso a una segunda parte (el encarcelamiento de Rodrigues) donde la duda, el miedo y la locura cobran fuerza y donde la evolución narrativa de los conflictos queda suspendida en espera de la decisión del protagonista. En esta parte hay varios planos que mantienen en negro las esquinas del encuadre, dando la sensación de haber reducido la dimensión del formato de proyección. Pero pronto se puede apreciar que lo que vemos es parte de una mirada externa que observa los hechos a través de los listones de madera que sirven de jaula a los prisioneros. Este tipo de planos subjetivos que tratan que el espectador se introduzca tanto en el espacio histórico como en el de la mente del que lo contempla se inspiran también en la configuración visual de ‘Yojimbo’ («Scorsese construye su relato con un estilo visual (….) que implica una contraposición entre la narración subjetiva y la representación “objetiva” de un tiempo histórico (…) en el que el espectador experimenta la vívida sensación de estar allí»; escribe Antonio José Navarro en ‘Una visión histórica del cine de Scorsese’, revista Dirigido Por, nº 397, año 2010).

El Padre Sebastião Rodrigues observa desde la prisión de madera las torturas a las que se ven sometidos los cristianos japoneses.

El Padre Sebastião Rodrigues observa desde la prisión de madera las torturas a las que se ven sometidos los cristianos japoneses.

‘Silencio’ puede situarse ya como uno de los hitos importantes de la filmografía de Scorsese, aunque puede apreciarse que en su realización, en la toma de decisiones, ha existido un cierto conflicto entre la forma (el cómo se cuenta la película) y el fondo (la propia historia narrada). Cuando se ve ‘Silencio’ hay una cierta sensación de desbarajuste, de estar viendo una película desajustada, propia de los films inconclusos (donde se han dejado muchos metros útiles de película en la sala de montaje) de algunos los grandes proyectos de Scorsese (‘Gangs Of New York’, 2002, o ‘Casino’, 1995). Una historia ambientada en la época renacentista europea, pero ubicada en el Japón; una historia sobre el cristianismo que en parte recuerda a ‘El corazón de las tinieblas’ de Conrad -pero esta vez el capitán Kurtz es un padre jesuita apóstata, el Padre Ferreira (Liam Neeson

), y los dos padres jesuitas jóvenes son el Marlow de la obra de Conrad-, sobre la duda de elegir entre lo humano y lo trascendental (‘La última tentación de Cristo’, 1988), sobre los límites de la violencia en la resistencia de la mente humana (‘El cabo del miedo’, 1991) y sobre las visualizaciones de la mente cuando se entra en los terrenos de la locura (‘Al límite’, 1999, ‘Shutter Island’, 2010), cuya rígida estructura narrativa (capitulada, presidida por una voz en off en primera persona) queda afectada por una realización que pone más énfasis en sentir aquello que los personajes viven en cada escena que en la propia trama de la película.

El dominio de la forma visual aplicada es, por una parte, fundamental para sustentar la narrativa del film (asentar los conflictos dándoles densidad emotiva, convirtiéndoles en parte de las experiencias del espectador), pero, por otra parte, alarga demasiado la trama y traslada la sensación de falta de uniformidad en su discurso. Aunque, lo que resulta indudable, es que al cine de Scorsese hay que aceptarlo en su diversificación formal, en esa imperfección narrativa, siempre que se disfruten sus escenas en su unidad.

Desde el comienzo la forma impacta en el espectador: una mezcla de sonido irrumpe en una pantalla en negro y crea un ruido inconcreto, molesto, que desaparece instantáneamente para mostrar el título de la película sobre la pantalla. La secuencia siguiente (secuencia prólogo que describe visualmente algunos escritos del Padre Ferreira) tiene una estructura visual kurosawiana, tanto en la manera de localizar a los actores en el escenario como en la exageración de la dirección de arte (el espacio rocoso, los vapores termales), pero en dicha escena ya llama la atención la preocupación de Scorsese por la simbología cristiana y la imitación de obras religiosas pictóricas (el descendimiento de la cruz).

Los motivos cristianos, de fuerte inspiración barroca, se repiten continuamente en el film: la eucaristía en una cabaña del pueblo pesquero japonés, la crucifixión junto al mar, el paseo en mula de Rodrigues a su llegada a Nagasaki. Motivos ya practicados en ‘La última tentación de Cristo’ y que en ‘Silencio’ encuentran su eco tamizado por la estética cinematográfica japonesa (véanse por ejemplo los diferentes interrogatorios de Inoue a Rodrigues, donde el plano estático, centrado y equilibrado domina la forma). Hay en la película una escena corta que sorprende por su virulencia, por la ruptura estética con el resto del film, una secuencia que cualquier montador habría descartado en el final-cut. Poco antes de ser detenido, un Rodrigues sediento se dirige desesperadamente a beber agua a un arrollo. Es en ese momento cuando el sacerdote parece perder la razón. Su rostro gesticula y se mueve en exceso, en un arrebato de risa que se detiene cuando observa el reflejo de su cara en el agua: allí, en vez de verse a sí mismo ve la imagen de Cristo, la imagen de un cuadro, la imagen barroca del rostro de Cristo según El Greco.

GERARDO CREMER

Cristo de El Greco.

Cristo de El Greco.

Imagen de Rodrigues reflejada en las aguas.

Imagen de Rodrigues reflejada en las aguas.

Anuncios
Comments
4 Responses to “CINE: ‘Silencio’: Nuevo viaje al corazón de las tinieblas”
  1. Para mí, es una de las películas más coñazo estrenadas en 2016. Por agónica, lenta, reiterativa, circular, otra vez reiterativa, pesimista, desesperanzada, con unos nipones con los que no me identifiqué, un peinado del protagonista Garfield que no me creía, y con tantas lenguas dobladas que lo hacía todo aún más artificioso: ¿japonés, inglés, portugués, latín, castellano…?

    Esa fue la peor película que he visto en salas de las estrenadas en 2016. Pero mis 7 magníficas han sido estas. No es broma:
    13 horas: Los soldados secretos de Bengasi, de Michael Bay
    Espías desde el cielo, de Gavin Hood
    Café Society, de Woody Allen
    El contable, de Gavin O’Connor
    Los últimos de Filipinas, de Salvador Calvo
    Comanchería, de David Mackenzie
    Passengers, de Morten Tyldum

    • Gerardo Cremer dice:

      Leí un artículo que el problema estaba en los actores…yo creo que con Scorsese o te metes en sus mundos o sino te aburres…a mi me aburrió “Kundun”, “La última tentación de Cristo” y “El aviador”…pero esta no…me enganchó…y como comento creo que sus decisiones de “forma” son adecuados, aunque la estructura narrativa (como en tantas ocasiones en Scorsese) es desequilibrada…(y eso puede llevar al hecho de que la gente se marchase del cine)

  2. También me vino a la cabeza lo de Kurtz / Ferreira…

    a mi me dejó muy frío. Muy oriental, muchas referencias al cine japonés… pero no me llegó el mensaje… no sé…
    al menos no me dormí, buena señal, algo frecuente en mí…!:)

    la parte del encarcelamiento, por la luminosidad, y los encuadres, es muy Yojimbo si señor…

    PD: oímos ronquidos en el cine, en distintas zonas. Muy muy profundos.,

    • Gerardo Cremer dice:

      Mi lista de las mejores del 2016 (estrenadas en España…que sino es un lío) es parcial ya que me faltan ver algunas películas que podrían cambiar la lista:

      “Los odiosos 8” de Quentin Tarantino
      “El hijo de Saul” de László Nemes
      “El renacido” de Alejandro Gonzalez Iñairrutu
      “Carol” de Todd Haynes
      “Brooklyn” de John Crowley
      “La bruja” de Robert Eggers
      “Buscando a Dory” de Andrew Stanton, Angus MacLane
      “Café Society” de Woody Allen
      “Elle” de Paul Verhoeven
      “La llegada” de Dennis Villeneuve

      Las películas que no he visto y que tienen puntos para afectar al listado

      La juventud
      Anomalisa
      Mustang
      La invitación
      Cementery of splendeurs
      Sunset song
      Kubo y las dos cuerdas mágicas
      Tarde para la ira
      El porvenir
      Que Dios nos perdone
      Yo Daniel Blake
      The neon demon
      Después de la tormenta
      Ciudadano ilustre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: