José Luis Perales: Tierno, no triste

Perales y sus siete músicos (foto: Unai Nuño / Palacio Euskalduna).

Perales y sus siete músicos (foto: Unai Nuño / Palacio Euskalduna).

Sábado 28 de enero de 2017, Bilbao, Palacio Euskalduna, 20 h, entradas de 27 a 76 €.

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El cantante conquense se superó a sí mismo y a su leyenda durante su esperado concierto sabatino en octeto y con entradas agotadas. En el Euskalduna hizo canciones nuevas y revolucionó al aforo con sus propios éxitos más algún hit escrito para otros

 

Entradas agotadas para ver a José Luis Perales (Castejón, Cuenca, 72 años cumplidos este enero) el sábado en el Palacio Euskalduna, donde dio un concierto que empezó de modo correcto pero sin tacha y que acabó por todo lo alto, emocionando y logrando, sin solicitarlo explícitamente, las palmas, los coros y los contoneos de un respetable no tan del todo femenino. En octeto, con él en el centro de sus músicos (batería y percusión, dos guitarras, a menudo dos teclados pero nunca sobredimensionados…), Perales cantó 26 temas en 123 minutos y con voz susurrante y cálida nos contó cómo compone refugiado en el campo, «en mitad de la nada», con la guitarra, el café y «los cigarrillos ya no» -lo repitió después, como añorando el tabaco-, cómo llegó su primer éxito cuando él aún trabajaba y estudiaba, cómo viaja tanto a América (antaño seis meses al año, ahora menos; después de Bilbao volará ahí para dos meses de gira, abajo ponemos las fechas), evocó cuando hace mucho tiempo cantaba en la discoteca Flowers de Bilbao que nadie el público pareció recordar («es que sois muy jóvenes», concluyó Perales), confesó que le gusta que le llamen abuelo (y cantó la novedosa ‘Canción de Guillermo’, a ritmo de swing) y negó ser «un triste», todos estos parlamentos enunciados con naturalidad, sin impostación.

Perales avanzó al inicio que sería «un recorrido muy largo por toda mi historia», abarcando desde canciones que todo el mundo conoce (y qué emociones generaron en las postrimerías) hasta novedades de su último disco, ‘Calma’ (Universal, 16), que como afirmó en su introducción es lo que más necesitamos en un mundo tan tenso y violento, que no hay más que encender la televisión. Y es que Perales no cambia, y físicamente se conserva muy bien, casi idéntico. En el inicio de su esperado show cayeron bastantes canciones de este nuevo disco, como la inaugural ‘Y me marché contigo’, un ‘Al otro lado de las montañas azules’ donde su banda rozó el límite sónico del palacio, o ‘Si pudiera’, un rock que me hizo pensar que Raphael llevaría más lejos aún el cancionero sentimental de Perales (¡que el linarense se anime a lanzar un disco de versiones del conquense!).

Perales contó historias cercanas que ayudaron a entender a la persona y el personaje (foto: Unai Nuño / Palacio Euskalduna).

Perales contó historias cercanas que ayudaron a entender a la persona y el personaje (foto: Unai Nuño / Palacio Euskalduna).

La banda le respaldaba comedida, sin arreglos comerciales sobrantes, con algún saxo springsteeniano (descarado en un ‘Me llamas’ que gustaría a Sabina), y él ofrecía una imagen más tierna que almibarada (‘Sí’), resonaba a Mocedades (ovacionadísima ‘Canción de otoño’, cuando aseguró que el 90 % de sus canciones las ha compuesta en tal estación), sus músicos se metían en el country honky tonk disimuladamente (‘A más de mil kilómetros de ti’, que como informó es «la única que he compuesto fuera del país», inspirado por «la soledad del artista fuera de casa, lejos de su familia»), ora remitía a Víctor Manuel, ora a Serrat, ora a Alberto Cortez, y, de repente, excitaba a la concurrencia intercalando hits, caso de ‘Amada mía’, donde Perales abrió las manos como un pájaro, como una gaviota (en otros momentos se abrazó o simuló leer anuncios en la palma de su mano).

El cantautor melancólico, que tiene más de 500 canciones registradas, a veces miraba de reojo las letras que tenía en un ancho teleprompter colocado a mitad del tablado (era muy difícil darse cuenta de cuándo las observaba, ¿eh?), y la banda fue apretando cada vez más, por ejemplo con las dos guitarras eléctricas en el soul itálico ‘Y tú te vas’, un tema éste en comunión con el respetable que cantaba la letra, se ondeaba en las butacas y al final aplaudió a rabiar («¡aúpa José Manuel!», gritó confundida una señora a nuestras espaldas). Sus siete músicos operaron con profesionalidad reluctante a los arreglos tontos y así al recordar el primer éxito de su carrera, ‘Celos de mi guitarra’, de 1973, al amigo Torkel (que había traído una petaca de con Johnnie Walker a la que no dejábamos de dar lingotazos) le recordaron a los Fleetwood Mac de Peter Green, y en la sabiniana ‘Gente maravillosa’ sonaron con el vigor de un grupo español en un festival indie.

Perales en la apoteosis final, justo antes de hacer mutis (foto: Unai Nuño / Palacio Euskalduna).

Perales en la apoteosis final, justo antes de hacer mutis (imagen de móvil: O.C.E.).

El epílogo fue apoteósico, con el conquense presentando canciones que ha escrito para otros. «Soy un ser bastante privilegiado porque muchos compañeros míos han solicitado mis canciones», explicó. Y escogió hits tipo el coreado ‘La llamaban loca’ para Mocedades, según él el mejor grupo español; el aire Nueva Orleans de ‘¿Por qué te vas?’ famoso por Jeanette; o ‘Creo en ti’ de Miguel Bosé, «la única canción que he escrito a medias», informó (y hay que añadir que a Bosé le queda mejor porque dio la sensación de que Perales no creía en ella). Por ese pasaje reveló que en su día había compuesto una canción pensando en Julio Iglesias porque el productor de la megaestrella le había pedido una, pero su casa de discos le aconsejó y casi conminó a que la cantara él mismo, y lo hizo, y así ha pasado a la historia Perales por ‘¿Y quién es el?’, otra pieza coreada por el público y tocada por la banda con aires de indie rock.

Y, ya en el bis, cayeron otros dos superhits: con clima hippie a lo Mocedades ‘Te quiero’ (que actualmente versiona el grupo pop Elefantes y que en directo no tiene nada que ver con la… blandura de la grabación), y para cerrar ‘Un velero llamado Libertad’, con arpegios country y la gente cantando en pie. Dijo Perales «gracias por este regalo que es hermoso y valoro mucho», hizo mutis y ahí siguió su banda tocando, como si fuera la de Elvis en Las Vegas.

OSCAR CUBILLO

El respetable de mayoría femenina aplaudiendo a rabiar al final (imagen de móvil: O.C.E.).

El respetable de mayoría femenina aplaudiendo a rabiar al final (imagen de móvil: O.C.E.).

Próximas fechas en Latinoamérica:
4 – febrero – Córdoba (Argentina)
7 – febrero – Punta del Este (Uruguay)
10 – febrero – Santo Domingo (República Dominicana)
12 – febrero – Puerto Rico
14 y 15 – febrero – San José (Costa Rica)
16 – febrero – Panamá
18 – febrero – El Salvador
23 – febrero – Honduras
25 – febrero – Guatemala
28 – febrero – Tijuana (México)
2 – marzo – Ciudad Juárez (México)
4 – marzo – Monterrey (México)
6 – marzo – Querétaro (México)
8 – marzo – Guadalajara (México)
10 – marzo – Puebla (México)
11 – marzo – Ciudad de México (México)
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