Whitney Rose: La vaquera rompecorazones

Viernes 7 de abril de 2017, Bilbao / Deusto, Satélite T, 21.30 h, 13-15 €.

 

La canadiense Whitney Rose encantó y enamoró al público mixto del Satélite T cantando de maravilla en un concierto de country genuino trufado con versiones de Elvis Presley, Merle Haggard, Emmylou Harris, Tammy Wynette o Leslie Gore, y realzado por su guitarrista solista

 

Otro éxito de público y de arte cosechado por una artista femenina esta semana en Bilbao, en cuya agenda de conciertos brillan numerosas chicas y mujeres: Joanne Shaw Lewis, Canteca de Macao, Labrit, Rubí, Margo Cilker o la que nos ocupa, la vaquerita y gatita Whitney Rose (esta es su web), quien emocionó y convenció a un Satélite T casi agotado y lleno por unos 150 espectadores, entre ellos varios tipos vestidos de cowboys (camisas rechulas, sombreros…) y las ‘numerosas mujeres guapas’ que dijo ver desde el escenario la genuina cantante de country Whitney, que les dedicó una canción asegurando que las mujeres pueden hacer todo lo que hacen los hombres, y encima mejor.

Whitney Rose, pequeñita, de melena morena y rostro redondo, eligió un vestido hippie, largo y oscuro que gustaría a la getxotarra Rubia y condujo un cuarteto agraciado con la presencia del guitarrista William Meadows a cargo de una Fender Telecaster que excitaba al instante en cada punteo eléctrico, veloz e incisivo. En 86 minutos sonaron 19 canciones, entre ellas el instrumental ‘Sleepwalk’ de Santo & Johnny abriendo el primer bis. Hubo otras versiones reconocibles, como un ‘Suspicius Mind’ de Elvis Presley sentido y nada verbenero a la cuarta canción, ese primer bis triple completado por dos canciones de botellas que fueron la sincopada ‘Two More Bottles’ de Emmylou Harris y ‘The Bottle Let Me Down’ de Merle Haggard, y abriendo el segundo bis el ‘Stand By Your Man’ de Tammy Wynette, que una felina Whitney se gustó al entonar agarrada al micro, sin colgarse su guitarra acústica, dejándose disparar fotos a un palmo, volcada sobre el público justo después de que un sujeto le declarara su amor, quizá algo achispada, tímida según Pato (la segunda versión del segundo bis y la última canción del bolo fue ‘Swinging Doors’ de Merle Haggard).

Buena pareja artística la del joven de la Telecaster,William Meadows, y la damisela del vestido hippie, Whitney (foto: Mr. Duck).

Whitney Rose (Prince Edward Island, Canadá, 1986) obtuvo el éxito con su segundo disco largo, ‘Heartbreaker Of The Year / Rompecorazones del año’ (15), y se mudó a Austin, Texas, desde donde ha lanzado el EP de seis cortes ‘South Texas Suite’ (16), bien inspirada y empapada de whisky, garitos (los honky tonks), paisajes, botas (‘The Devil Borrowed My Boots’ a la quinta, ‘My Boots’ antes de los bises) y desamores (‘The Last Party’, una de sus canciones más tristes como explicó en la introducción, cuando informó –ironizó- que los cantantes de country deben componer muchos temas melancólicos, el 50 % de su repertorio).

Whitney cantó de maravilla, se lo pasó de cine y pareció achispada (foto: Mr. Duck).

En el Satélite T se lo pasó de cine (por ejemplo cuando bailó alrededor de su guitarrista y le secó con la toalla) y cantó de maravilla (esa garganta de cristal de bohemia, sin abusar del tono nasal). Sonó retro pero más genuina que Imelda May (‘My First Rodeo’, con punteos al gusto de John Paul Keith), amalgamó en una misma pieza muy honky tonk a Dwight Yoakam, Chris Isaak y Levi Parham (‘Chivalry Is Dead’), logró que las notas lagrimearan desde el techo en plan la virginiana Neko Case o una Lucinda Williams juvenil (‘Looking Back On Luckenbach’, ‘Three Minute Love Affair’ –aquí un YouTube en vivo de ésta-), saltó de la alegría familiar de la banda de Johnny Cash a la tristura espectral de Roy Orbison, su guitarrista disparó ráfagas como si estuviera al servicio del Shakin’ Stevens más rockin’ (‘Your Time To Cry’ premiada con aullidos del respetable, o esa cima de la cita que fue el ‘Bring Me Down’, con la Telecaster saliéndose de la tabla), y la lideresa introdujo un par de canciones también escritas por damas: el swing flotante ‘Analog’ de su amiga de Austin Brennen Leigh, no sin antes recomendarnos que si no la conocíamos la buscáramos en Internet al llegar a casa y comprásemos todo lo suyo, y ‘You Don’t Own Me’ de la difunta feminista Lesley Gore, pieza que Whitney entonó con pasajes gritados souleros y dramáticos.

OSCAR CUBILLO

Al final del bolo, vendiendo discos, firmando autógrafos, regalando abrazos (imagen: Facebook Be Be).

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