The Fuzztones: Sobrios y en forma

El aforo fue de 180 entradas el sábado noche, más invitados. Medio centenar de personas se quedaron fuera (foto: Mr. Duck).

Sábado 22 de abril, Deusto, Satélite T, 21 h, 15-18 €.

 

La roquería indígena agotó el taquillaje y salió encantada del bolazo de Rudi Protrudi escoltado con cuatro italianos treinta años más jóvenes que él

 

Dos conciertos internacionales, protagonizados por sendas leyendas del rock and roll, con sold out este fin de semana en el Satélite T deustoarra. Hay que congratularse porque los promotores locales asuman el riesgo (Undercover el sábado noche el narrado en este post, y Noise On Tour el domingo por la mañana que evocaremos en un post posterior, el de Deniz Tek) y porque la afición responda y llegue a agotar el taquillaje en la venta anticipada. De hecho, no pocos espectadores repitieron en ambas veladas (Almudena, María, Alfredo, el empático Pato…), en ambas citas hubo gente que no pudo entrar (medio centenar de rechazados el sábado, que se agotaron las entradas en la anticipada), y también se repitieron no pocos aspectos musicales en los dos bolos: piezas instrumentales, los líderes soplando la armónica, sendos bateristas adornándose en los gestos, bandas de acompañamiento de otra nacionalidad (las dos latinas, italiana el sábado y mexicana la base rítmica del domingo: The Godoy Twins / Los Gemelos Godoy –«Viva México, viva España», deseó el bajista-), pogo en las primeras filas y satisfacción general al acabar.

Pues eso, que el sábado actuaron The Fuzztones (Nueva York, 1980) con una alineación que rectificaba toda la información oficial previa (desde la de la web oficial hasta la del promotor): arribaron en quinteto en vez de cuarteto, y faltó la organista, Lana Loveland, esposa del líder Rudi Protrudipues se quedó en casa cuidando al bebé. Ah, Rudi tiene 64 años pero se halla en forma estupenda: alto y delgado, con melena ramoniana, guapo de ojos claros (por cierto, hizo ojitos con una fan de vanguardia), y sobrio bebedor de agua (aunque preguntó una vez cuántos se habían drogado, y como nadie levantó la mano, replicó sorprendido ¿sólo yo?, pero seguro que no se había metido nada y que estaba actuando).

El quinteto italoamericano visto desde el lateral (foto: Mr. Duck).

Respaldado por esos cuatro italianos 30 años menos que él, unos flacos pintureros con chalecos vaqueros, rímel, collares de colmillos y así (¡y el baterista según percutía reptaba por los tambores como Spiderman!), Rudi cantó, sopló la armónica y tocó la guitarra en una cita que arrancó con 42 minutos de retraso y acabó 24 minutos por encima de la hora esperada, o sea que se saltó los límites por arriba y por debajo. Fue un bolo de 102 minutos para 24 piezas, contando la repetida: el instrumental ‘Blues Theme’ de Davie Allan & The Arrows que sirvió para abrir sin Rudi en escena, a solas el cuarteto itálico demostrando dominar su tarea con redaños y conocimiento, y el mismo instro para cerrar a modo de coda, ya con el líder, en quinteto, cruzando los dos mástiles en los estertores del tema para imitar el logotipo de guitarras en aspa rematadas por una calavera que designa a The Fuzztones.

Concretando digamos que la cosa empezó por todo lo alto, se atascó un tanto por el luengo ecuador y remontó en la parte postrera para explotar en el bis. Por el arranque The Fuzztones dieron en la diana con pelotazos como el garajero y armonicista ‘1-2-5’ de The Haunted, el garajero, agitador y original ‘Bad News Travels Fast’, o el fantasmagórico al gusto de Tim Burton ‘Ward 91’ (este es el clip de época, en el manicomio). Pero a partir del séptimo tema los humores lisérgicos más pausados, ambientales y ácidos fueron imponiéndose en el repertorio, en todo momento ejecutado con empaque por el quinteto: ‘Don’t Speak Evil Of The dead’, la melodramática ‘Nine Months Later’, la fantasmagóricamente barroca ‘Marble Hall’, la sicodélicamente mod ‘Fear’…

Rudi Protrudi, padre de familia, icono garajero, y aquí soplador de armónica (foto: Mr. Duck).

Durante ese pasaje misterioso sólo se coló un fogonazo, su hit ‘She’s Wicked’, que provocó pogo muy femenino y que fue la segunda vez en que Rudi sin voz casi se quedó. Pero desde la 16ª canción hasta el final (perdón por la precisión si parece pedante, ¿eh?) se volvió a elevar el listón con blues austral vía The Scientists (‘Charlotte’s Remains’), jams guitarreras (‘Black Lightning Light’), riffs de peso pesado (‘Gotta Get Some’, que es un cover de The Bold, veo ahora en Google) y, por supuesto, el bis, que tardaron tres minutos en conceder y protagonizado una dupla versionera y restallante de los Sonics como núcleo… nuclear: ‘Cinderella’, colosal, brutal, el pináculo del bolo, y ‘Estricnina’, coreadísima y generadora de un pogo que se esparció por todo el local. Muy recomendables estos Fuzztones italoamericanos, que seguirán de gira española hasta el 30 de marzo.

OSCAR CUBILLO

Rudi Protrudi, fantasmagórico, gótico, psicodélico, fetichista, teatral… (foto: Mr. Duck).

Anuncios
Comments
One Response to “The Fuzztones: Sobrios y en forma”
Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] en este post previo de los Fuzztones que dos conciertos internacionales, protagonizados por sendas leyendas del rock and roll, agotaron […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: