Zimmerband: Traductores de Dylan (+ entrevista)

Más de 130 personas hubo viendo a los seis dylanitas de Las Merindades (imagen de móvil: Adolfo Ron).

CAL: *

Jueves 25 de mayo de 2017, Bilbao, Kafe Antzokia, sala superior, 7º Ciclo Izar & Star, 20 h, 5 €.

TOUR 2017 (fechas ampliables)
17 febrero Burgos (Casa de las Musas) 21:45h.
18 febrero Madrid (Honky Tonk) 21:45h.
21 abril Guadalajara (Óxido) 22:00h.
25 mayo Bilbao (Kafe Antzokia) 20:00h.
3 junio Puentedura (Burgos) 13:00h.
30 junio Burgos (Escaleras CAB) 20:30h.
24 julio Madrid (Galileo Galilei) 21:00h.
28 julio Miranda de Ebro (Castillo) 22:00h.
29 julio Villarcayo (El Soto) 20:00h.
12 agosto Milagros (Plaza Mayor, Burgos) 23:00h.

 

Buen sabor de boca el dejado por los dylanitas Zimmerband en su adaptación al castellano del último Nobel de Literatura en un show creciente que también tributó a su grupo The Band

 

Cuatro horas en pie arriba y abajo el jueves en el Kafe Antzokia: a las 8 con los dylanitas bilbo-burgaleses Zimmerband en la sala superior, y a las 10 con los gallegos carpetovetónicos Siniestro Total en la sala grande, la de abajo (ya lo contaremos en el próximo post). Lleno (más de 130 personas) y muy mixto se veía el Antxiki para la presentación del disco ‘Los tiempos están cambiando’ de Zimmerband en el séptimo ciclo Izar & Star, donde grupos vascos adaptan a sus favoritos e influencias. Esta vez el homenajeado fue Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman, Duluth, Minesota, quien el miércoles, la víspera de este concierto, cumplió 76 años), y el sexteto gestado durante distintas vacaciones estivales en Las Merindades ofreció un bueno bolo tan creciente que evolucionó de lo justito e inestable a lo notable y eléctricamente compacto.

Más allá del mérito evidente de la traducción al castellano del cancionero de Dylan (y de la buena memoria del cantante Alberto Cueto, que no usó nunca atril), a Zimmerband hay que valorarles por ordenar el show creciente contando parte de la vida y cambios de rumbo del enigma de Duluth, a quien reencarnan en la figura de un trasunto dylanita mudado a Burgos con su grupo The Band. Al sonido de su bolo en el Antxiki a veces le faltó pegada (en los temas con la guitarra acústica de apoyo, porque cuando sonaban las dos eléctricas la cosa mejoraba), y al cantante principal Alberto Cueto (que a menudo sonaba transicional, algo Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán, por ejemplo en el soul eclesial ‘Licencia para matar’) le superaron en facultades vocales y en potencial el guitarrista solista Diego Castresana (buf, en el bis en dúo qué bien le quedó el ‘No pienses en ello más / Don’t Think Twice’) y el teclista Alfonso Ortiz (se salió de la tabla en el góspel ‘Libre al fin / I See My Light Come Shining’, uno de los temas más bonitos y logrados de la velada), pero no pongamos pegas de aristarco a un concierto basado en un crisol de influencias dylanianas y atento a sus distintos cambios de dirección, personales y artísticos.

En la tercera canción, ‘Seven Days’, una de las que no tradujeron, aunque sí subtitularon (foto: Carlos García Azpiazu).

Zimmerband tocaron 19 canciones en 100 minutos, Alberto Cueto lidió con el ambiente (a veces se hablaba en alto al fondo del recinto), y todo fue a más. Fiestas hubo en el blues a lo Krahe / Sabina ‘Te apedrean’ y en el sureño ‘Country Pie’ (éste con coros de la peña), y las esencias se destaparon en la soulera ‘Como una mujer / Just Like A Woman’, en el boogie hippie, ácido y ovacionado ‘La vieja nacional’ (¡a lo Canned Heat!), en el rock pacifista ‘Está bien mamá / It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)’, o en el rock con tres guitarras a lo Neil Young ‘En lo alto de la torre / All Along The Watchtower’ (cantado a lo Sabina por el guitarrista Javie Herrero). También Zimmerband no dejaron de brillar en un hippie y celebérrimo ‘Como un Rolling Stone’ (bien entonado y bien soplada la armónica por Alberto Cueto), en el ‘Don’t Think Twice, It’s Alright’ (en la segunda revisión, esta vez en inglés y en blues eléctrico), en el rotundo y angloparlante ‘’Ballad Of A Thin Man’, y en el adiós retro-sudista con el ‘Ophelia’ de The Band, la banda que acompañó a Dylan y a la que también homenajean Zimmerband.

¿Y saben qué? Le borran un poco de historieta, quitan algunas canciones de sonido más feble (por ejemplo una springsteeniana ‘Los tiempos están cambiando’ y una ácida ‘La granja de Maggie’, que Zimmerband colocan en el arranque), cortan 20 minutos, y les queda un show que impactaría en cualquier escenario y situación. Pero insistimos en que su concierto estuvo bien, que creció y que dejó muy buen sabor de boca.

OSCAR CUBILLO

Alberto Cueto, periodista bilbaíno mudado a Madrid, nunca usó el atril, un mérito extra (foto: Carlos García Azpiazu).

 

+++ ENTREVISTA +++

***

«Bob Dylan es el mejor músico contemporáneo que ha habido»

***

‘Los tiempos están cambiando’.

 

El sexteto vasco-burgalés Zimmerband, gestado en Las Merindades en 2008, adaptó al castellano al último Nobel de Literatura en el séptimo ciclo Izar & Star. Además, documenta sus esfuerzos en un CD con catorce cortes titulado ‘Los tiempos están cambiando’

 

El Izar & Star, el ciclo en el que grupos vascos homenajean a sus grupos favoritos e influencias mayores, abrió sus puertas al enigma de Duluth y así proclamaba la publicidad: «Bob Dylan en castellano por primera vez en Bilbao. La mejor forma de entender el Nobel. Zimmerband ha adaptado los temas más emblemáticos del genio de Minnesota a la lengua de Cervantes».

Zimmerband son seis amigos, tres burgaleses y tres bilbaínos. Promedian «40 palos», tienen amplia experiencia en la militancia en bandas de rock, y se han atrevido a traducir al español el repertorio de Bob Dylan, alias artístico de Robert Allen Zimmerman (en hebreo Shabtai Zisl ben Avraham), nacido en Duluth, Minnesota, hace 76 años.

Con motivo de la efeméride y del concierto que los bilbo-burgaleses dieron el jueves en el séptimo Izar & Star, interrogamos al líder de Zimmerband, al bilbaíno Alberto Cueto, vocalista y armonicista del sexteto, adaptador de las letras y alter ego de Dylan sobre el escenario. Alberto es periodista y nos atendía desde Madrid, adonde se mudó hace 16 años.

Alberto, ¿cuándo, dónde y por qué montasteis esta banda, Zimmerband, en honor a Robert Allen Zimmerman?

Fue en Villarcayo y Medina de Pomar, donde veraneamos la mitad de grupo. Tres somos de Bilbao y la otra mitad viven allí. Nos conocemos de tocar por allí toda la vida en diferentes bandas. Una noche de farra en 2008 nos dimos cuenta de que a todos nos encantaba Dylan y, aunque veníamos de proyectos separados, decidimos tocar sus temas contando su historia. Hace dos años, durante un bolo en Madrid, se nos ocurrió hacer dos temas nuevos en castellano con un guitarrista flamenco, Pepe Carmona. Entonces nos dimos cuenta de que Dylan tiene un universo muy visual, cinematográfico, el cual se perdía al escucharlo en inglés. Eso nos empujó a grabar el disco en castellano con 14 temas, ‘Los tiempos están cambiando’ (este es el clip de la canción que lo titula).

¿Por qué Dylan es lo más para vosotros?

Porque es el mejor músico contemporáneo que ha habido. Nadie supera sus melodías y sus letras. Nadie como él te empuja a pensar sin resultar aburrido. Y le echó cojones para cambiar de género en contra de su propio público para trasladar las letras sociales al rock. Reivindicamos sus textos en una época en la que las letras están de relleno.

¿Qué os parece que le hayan concedido el Nobel de Literatura?

Nos parece bien. Pero, ojo, no somos fans acérrimos. No tenemos capacidad suficiente como para afirmar que es el mejor escritor actual, porque quizá Murakami o Auster lo merecen más, aunque Dylan sí que se encuentra entre los mejores. Con el mérito añadido de que una canción es un poema con música y sonoridad. Eso es mucho más difícil de hacer.

Ya, en teoría.

Quizá por eso lo han criticado escritores como Vargas Llosa o Sánchez-Dragó que, posiblemente, no han cogido una guitarra en su vida. Y, por supuesto, no se han leído su obra, que han comparado con algo para niños.

Uno de los numerosos momentos intensos de los dylanitas castellanoparlantes (foto: Carlos García Azpiazu).

¿Y qué os ha parecido su comedieta de acepto el Nobel, no lo acepto, no les cojo el teléfono, tomo el pelo a la Academia…?

Nos da igual. Nos gusta su obra, no necesariamente la persona. Somos conscientes de que es un tío nada enrollado y en su momento ya nos cansamos de verle en directo. Eso sí, sus puntos personales le otorgan un rollo fascinante y ya no nos extrañan. Huye de su propio mito… y de los medios de comunicación desde hace 40 años. Lo que paradójicamente logra que Bob Dylan esté siempre en boca de todos.

Traducís sus letras al castellano. ¿No hay que pedir permiso para traducir y editar a artistas de esta categoría? Los Beatles no suelen concederlo…

Estamos en ello, en trámites. Nos piden que presentemos las traducciones literales. La mayoría de nuestras letras son muy parecidas, pero no idénticas, y eso lleva su tiempo. Tenemos una cambiada totalmente, adaptada contra el fracking. Los ‘señores de la guerra’ de antes son hoy los ‘señores de la energía y los consejos de administración’.

¿Cómo son vuestros bolos? ¿Cómo será el de Bilbao, en el Antxiki?

Arrancan con esta frase: «Nací en 1941 en un pueblecito de Minnesota. Casi medio siglo después se detuvo el tiempo y me vine a vivir a Las Merindades. Este es el resultado». Y entonces yo me transformo en él para narrar su historia, la del Dylan que se traslada a finales de los 80 al norte de Burgos para vivir con The Band en el campo. Hay otro Dylan, pero no es él. Ése otro, el famoso, se lleva los premios. Este se queda con la tranquilidad. Y nuestros conciertos son una fiesta. Suena a frase hecha, pero es la verdad. Cantamos cinco de los seis y siempre guardamos sorpresas para los bises.

¿Cuántos bolos habéis dado en total con Zimmerband?

Imposible de calcular. ¿Unos 70?

Mario Cabrejas, el baterista, el único de los seis que ni canta ni hace coros (foto: Carlos García Azpiazu).

Antes decías que habéis tocado en más grupos. ¿En cuáles?

Hemos estado en un montón de bandas: Telegrama Sam (rock), Insonora (rock psicodélico), Illegal fusion (soul), Kilómetro 80 (pop-rock)… Aquí tienes toda la lista.

¿Y os pluriempleáis en otras bandas actualmente?

Compaginamos a Zimmerband con Deambulantes (rock), Primeros De Mes (rock), Rock And Kids (rock infantil), Llap (folk-rock)…

¿Algo que añadir, Alberto?

Que también nos encanta Neil Young. Hemos tocado entero dos veces el disco ‘Tonight’s The Night’ en sendos Rust Fests, unos festis de homenaje que se celebran en Burgos y Galicia.

OSCAR CUBILLO

Vídeo de su buena adaptación de ‘Está bien, mama’ en directo, en dúo.

Imagen final del sexteto vasco-burgalés pegado a su público amigo (imagen de móvil: Álex Ron).

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: