Ana Moura: Perfiles de plata

 

Ana Moura en el ambiente oscuro, espectral, del escenario (Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

CAL: **

Miércoles 21 de junio de 2017, Bilbao, 6º Ciclo Noites de Fado, Sala BBK, 20 h, 20 €.

 

Una bellísima Ana Moura cerró el sexto ciclo ‘Noites de fado’ en una agotada Sala BBK que aplaudió sus modernismos de ambiente americano y, sobre todo, los momentos más clásicos, tradicionales. Eligió dos vestidos argénteos de quitar el hipo…

 

Cinco citas ha tenido el sexto ciclo ‘Noites de Fado’:

1ª: Carlos Do Carmo (26 abril, 24 €): ***, de lo mejor del año, un crooner, un émulo luso de Sinatra

2ª: Fado Violado (10 mayo, 18 €): o, fracasada fusión aflamencada; me fui antes de acabar para no elegirlo entre lo peor del año.

3ª: Nathalie & Marco Rodrigues (24 mayo, 20 €): **, un concierto doble muy bueno, sobre todo él.

4ª: Ana Sofía Varela (7 junio, 18 €): -, justita pero exagerada, en forma floja.

5ª: Ana Moura (21 junio, 20 €): **, muy bien en sus dos facetas, la modernista y oscura más la tradicionalista y alegre.

 

Pose lánguida, flotante, de la perfilada y mística Ana Moura (Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

El miércoles, el Día Internacional de la Música, la atractiva Ana Moura cerró con éxito de público y de arte modernista el 6º ciclo Noites de Fado. La Sala BBK había agotado su aforo con mucha antelación, ya en abril, antes incluso de que se celebrar el primero de los cinco conciertos, y el espectador tipo del miércoles era el de dama madura y elegante bilbaína. Muchas de ellas protestaron por distintos elementos, desde la presencia de la batería y el repertorio modernista en parte extractado de su último disco oficial y superventas ‘Moura’ (Universal, 15) hasta que la estrella cantara casi todo el rato de perfil y que pareciera ronca. Sin embargo en el fondo todo el mundo salió satisfecho de un concierto de 95 minutos para 16 piezas (contando la introducción mística a lo Dulce Pontes del teclista a solas y el largo instrumental del ecuador, con buenos momentos del teclista acid jazz y del fenomenal guitarrista portugués, y totalmente sobrantes los de bajo y de batería).

Ana Moura, algo lánguida y menos ronca que en su anterior intervención en el primer ciclo fadista allá por 2012, ora teatral, ora ausente, alternó piezas modernistas que iban más allá del género con tradicionalismos que levantaron bravos sentidos del respetable expectante, que no desconcertado. Ana Moura (Santarem, 1979) vistió dos vestidos plateados (de fiesta y ajustados ambos, muy para brindar con champán, el segundo escotado y con flecos para atraer todas las miradas), perfilada como faraona del fado con esa melena morena a menudo recordó estéticamente a una Amy Winehouse formal, esporádicamente miró a un teleprompter que le refrescaba las letras y que también se perfilaba descaradamente en mitad del tablado, y en pie todo el rato ella lideró a un quinteto de apoyo (en total eran seis) que sonó a alto volumen pero bien y formado por un trío fadista tradicional, más teclados y baterista (con su bombo forrado con piel de vaca), un combo muy elegante que condujo el repertorio por veredas de night club y hasta por ambientaciones del rock americano a lo Spain (‘Ninharia’) y al gusto de David Lynch (estupendísima la exótica de ‘Moura encantada’, la primera cantada por la protagonista).

La Moura contenta, pidiendo y consiguiendo la participación del público (Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

El concierto cursó creciente, con el lapso del instrumental prolongado y echado a perder por el bajo y la batería. Ana Moura arrancó solemne y modernista, atmosférica y transversal incluso en plan The National (‘Ai eu’, la segunda que cantó, cuando se contoneó y con los párpados bajados leyó de modo evidente del teleprompter) o Ry Cooder (el reggae de ‘O meu amor foi para Brasil’, de lo mejor de la velada), oficiando como en un night club, hasta que viró hacia el clasicismo: animada ‘Fado dançado’ (cuando en portuñol nos habló por primera vez e informó de que «el fado se puede bailar, en el siglo XIX era bailado y con el tiempo se fue perdiendo y relacionando con música más triste y profunda»; este es un directo del mismo tema con los mismos videos de apoyo), en dúo melodramático y teatral acompañada solo por la guitarra portuguesa del orondo Angelo Freire en la versión del ‘Maldição’ de Amália Rodrigues (premiada con bravos rotos), y en trío tradicional ‘Porque Teimas Nesta Dor’, con la velocidad del jazz zíngaro de Django Reinhardt).

En la segunda parte, cuando reapareció con el vestido que quitaba el aliento, Ana Moura se decantó por un repertorio más purista, más fadista, y animado, con ella rascando palmas del respetable y danzando en escena como si encabezara una marcha callejera festiva. Aunque hubo momentos americanófilos (el reinicio con el vals alt-co ‘Despiu a saudade’ y de seguido el precioso góspel eclesial a lo Dyango – el cantante melódico catalán, sí- ‘Tens os olhos de Deus’; este es el clip oficial, con subtítulos en inglés), durante el luengo epílogo la lusa se tiró por la cuesta de la fiesta, con el alegre folk contagioso y alentejano vía Amália ‘Casa da mariquinhas’ (también titulado ‘Dar de beber à dor’), la tercera rendición a Amália ‘Valentim’, el fado pop costumbrista a lo Deolinda de ‘Dia de folga’ (con los videos pintorescos de apoyo, pues Moura usó pantalla grande de fondo), y el bis doble alternando la tradición del trío más la cantante en ‘Loucura’ (trágica y premiada con bravos) y el quinteto modernista en pleno, animado y brasileiro en ‘Desfado’ (con palmas todo el rato). Muy bien Moura, pues está sabiendo modernizar al fado y sacarlo del círculo purista y repetitivo.

Moura con su segundo vestido más sus cinco escuderos saludando al final (imagen de móvil: Topo).

Presentó el concierto el televisivo Félix Linares, que informó que Ana Moura se solidariza con las víctimas de los incendios de Portugal y que el martes 27 de junio cantará en Lisboa, en un gran evento ante 20.000 personas, en un cartel con otras figuras fadistas. O sea, que verla en un aforo de 433 butacas fue un privilegio, un lujo por sólo 20 € en taquilla.

OSCAR CUBILLO

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: