12º BBK Live / Absolute Bowie Band: Abducido por el Duque Blanco

El remolino de melómanos y curiosos que se generó en plena Gran Vía bilbaína (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

CAL: *

Jueves 6 de julio de 2017, Bilbao, exterior de la Sala BBK, 13.30 h, entrada libre.


El tradicional concierto sorpresa que monta el festival BBK Live en la Gran Vía bilbaína lo protagonizó otro grupo tributo: Absolute Bowie, un efectivo quinteto de Londres que enfoca al rock de Las Arañas de Marte

 

El concierto inaugural del 12º BBK Live, el que tradicionalmente se celebra en la Gran Vía bilbaína (con las puertas abiertas y la calle cerrada), el que se califica de ‘concierto sorpresa’ y suele estar reservado a un grupo tributo, lo protagonizó el jueves a la 1.30 del mediodía el quinteto basado en Londres Absolute Bowie Band, adorador del difunto David Bowie (Londres 1947, Nueva York 2016) y liderado por John O’Neill, un sosías del Duque Blanco que lució peluquín rubio y que vistió como hacía el dandy David Robert Jones en los 80, cuando lanzó su disco ‘Let’s Dance’ (1983), que elegía pantalones de pinzas. No en vano, de los 14 grandes éxitos que sonaron en los 71 minutos de su show, tres pertenecen a ese álbum. Además, ‘Absolute Beginners’ es el título de una película de Julian Temple de 1986, menos famosa que el single homónimo, un éxito de Bowie.

El maniquí John O’Neill, seducido, abducido, reencarnado… (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Absolute Bowie actuaron enfrente de la Sala BBK, sobre un escenario pequeño y bajo colocado entre un árbol y una farola, bastante a resguardo de paseantes (nada más empezar, una señora que huía del volumen atronador tropezó con el protector de los cables y se dio un gran trompazo) y rodeados por un público transversal con melómanos que habían recogido ya su abono para el festival en la larga cola que se introducía en la Sala BBK, hípster varios, aficionados locales reconocibles, el ex lehendakari Patxi López y numerosas familias (La Reina destacando con sus tres príncipes rubios: Ray, Mara y Edur, éste con sus ricitos de oro, sus dos primaveras y su camiseta de los Ramones).

En semejante ambiente soleado, el show inaugural ruló exento de parafernalia y optó por el acercamiento roquista al repertorio de Bowie (en plan Las Arañas de Marte, su grupo de los 70, con mucha guitarra a cargo del tatuado Chris Buratti en el papel de Mick Ronson) y por la eliminación del atrezzo y de los cambios de vestuario. Se creó un ambiente matutino, luminoso, sereno y transversal como el de las fiestas de Gante, Bélgica, un modelo que ojalá se trasladara a Euskadi y a España entera: las pagan las marcas comerciales, no los impuestos. Sólo se echaba de menos una barra, pero algunos consiguieron latas de cerveza (Oscar Cine, Tsustas…).

El Bowie robótico y el Mick Ronson de pega y tatuado (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Absolute Bowie suenan sin alharacas y llevan ocho años girando por toda Europa (dicen ellos en su Facebook). Les interesa el Bowie hasta el final de los 80 (por ejemplo no hicieron ninguna versión de su disco póstumo, ‘Blackstar’) y están al servicio de su flaco líder, quien seguro se ha creído una reencarnación del personaje. Entre la apertura con un ‘Space Oddity’ muy bien ambientado y el cierre con un ‘Heroes’ flotante hasta lo velvetiano, muchos más éxitos reconocibles con poco glam pero con sonido homogéneo y roquista (‘Jean Genie’) cupieron en el listado del quinteto. En ‘Modern Love’ (primera de las tres que hicieron del LP ‘Let’s Dance’, el LP más vendido en los 80 tras el ‘Thriller’ de Michael Jackson) John O’Neill, abducido por su personaje y muy por encima de sus cuatro subalternos arácnidos -claro-, bailó como un maniquí y soltó un guiño simpático a uno que hacía fotos de móvil cerca del escenario, el cénit de la cita lo puso un ‘Suffragette City’ muy urgente («¡cómo me pone esta canción macho!, qué locura», comentó a un colega un heterosexual que llevaba a su hijo a hombros), ‘Changes’ fue coreado con el tartamudeo por numerosos presentes, ‘China Girl’ (segunda que sonó de ‘Let’s Dance’; aquí el Mick Ronson bis no pudo igualar los punteos que coló Stevie Ray Vaughan en el LP de Bowie; este es el clip ochentero) brilló por obsesiva, en la teatral ‘Ashes To Ashes’ el sosías de Bowie bailó robótico con alma de metal, en la muy filmada por los móviles ‘Starman’ pidió y consiguió palmas y coros beatlenianos lalalás, y por el final muy bien les quedaron ‘Let’s Dance’ (la tercera del mentado LP homónimo) y ‘Rebel Rebel’ («seguro que hay muchos rebeldes aquí», halagó John O’Neill, que después se despidió avanzando que volverán en septiembre).

OSCAR CUBILLO

Alex Face (batería, sosías de Woody Woodmansey), Alex Paolillo (teclas, alias Rick Wakeman, que tocó una canción con Bowie),
Chris Buratti (guitarra / Mick Ronson), John O’Neill (voz, guitarra, pandereta Bowie) y Fabio Cascio (bajo / Trevor Bolder).
(foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: