Fiestas de Bilbao 2017 / ‘Málaga Flamenca’: Una fiesta interminable

 

Baile al principio de la sesión, según chispeaba la lluvia, el sirimiri (foto: Rufo Crónicas Flamencas).

CAL: –

Jueves 24 de agosto, Bilbao, Plaza Nueva, 23.30 h, entrada libre.

 

Alargadísima y con altibajos la ‘Málaga Flamenca’ expuesta en una Plaza Nueva donde triunfaron dos calés veteranos: Cancanilla al cante y al baile Carrete, ‘El Fred Astaire Gitano’. Pero la fiesta casi deviene en siesta…

 

El jueves, el sexto día de fiestas, viví el primer concierto insatisfactorio de mi Semana Grande particular. Eso que no dudé a la hora de elegir entre los cuatro principales municipales noctívagos: en el Parque Europa se montaba el tinglado bailongo y sintético nominado ‘Aste Nagusi Dance’; en Abandoibarra había fusión trikitilari bastante borroka con Esne Beltza; en La Pérgola tocaba noche de boleros con el grupo santanderino bautizado ‘Jueves de Boleros’ (sic), que es a lo que quizá debería de haber acudido; y mi elección, la fiesta ‘Málaga Flamenca’ de la Plaza Nueva, que resultó demasiado larga, evidentemente irregular, con transmisión intermitente y recargada de falsos finales porque sobre el tablado se lo estaban pasando bien, de modo ombliguista, aprovechando que estaban entre amigos arriba y la plaza llena a sus pies.

Rezaba la promoción del show: «Un espectáculo de lujo, ‘Málaga Flamenca’, un amplio reflejo de las distintas generaciones de artistas que conviven actualmente en esta provincia. De la mano de sus más veteranos representantes, Carrete, Cancanilla y Luisa Chicano, y bajo la dirección musical del guitarrista Juan Requena, disfrutaremos de un fiel recorrido por el cante, el baile y la guitarra de esta tierra, de la que hoy brota una nueva hornada de artistas flamencos que pisa fuerte y que está aquí para quedarse».

La mayor pega que se le ha de poner al encuentro fue el de la excesiva duración, la dilatación forzada. Un concierto flamenco no puede durar dos horas y cuarto porque, entre otras razones, el esfuerzo físico provoca que se diluya el vigor físico y espiritual. Por eso tantas veces menguan su impacto y recortan su potencialidad números 1 como Miguel Poveda o José Mercé (en el Getxo Folk dentro de un mes, por cierto), o la siempre inestable Estrella Morente. Por algo los encuentros de los Viernes Flamencos del Teatro Barakaldo suelen ser de una hora. Con una duración tan prolongada el público se cansa y, si la cita es gratuita, se marcha cuando se siente ahíto, que es lo que sucedió con un tropel de espectadores gitanos que hicieron mutis cuando comprobaron que la cita no era para tanto.

En la Plaza Nueva fueron dos horas y cuarto para unas trece estampas flamencas sobre un tablado bastante desnudo, desierto. La primera parte, con los dos elegantes cantaores jóvenes Antonio Luque Cortés, alias ‘Canito’, el rubiales, y José Manuel Fernández Heredia, el moreno, que en cuarteto con dos guitarras, todo a motrollón, ejercieron sobre todo de cantaores de atrás, de acompañante al baile, en una intervención de tres largos cuartos de hora con dilatado baile para turistas, ecos raciales a menudo chillados sin duende (el rubio Canito a la segunda ya se quedó ronco), y algún eco moruno sobre más baile improvisado y estirado. Bastantes espectadores se marcharon porque chispeaba, además.

Cancanilla, en pie, por bulerías (foto: Rufo Crónicas Flamencas).

Pero hubo un cambio del escenario, durante el cual se produjo un conato de bronca entre el respetable debido a algún paraguas abierto que dificultaba la visibilidad, se puso delante Cancanilla de Málaga (Sebastián Heredia Santiago, Marbella, 1951), y a dúo con el toque veterano de Juan Antonio Muñoz, nos salvó la visita con una cima de la cita: «Voy a cantar por soleá, un cante puro, un cante primitivo. Con mucho cariño para todos ustedes, que se no merecen todo». Y entonó de modo más sincero, y atávico, y natural. Ya se aclaraba el panorama y el misterio alcanzó su culmen con la salida a bailar de El Carrete de Málaga (José Losada Santiago, Antequera, 1941), también conocido como El Fred Astaire Gitano o El Monstruo de la Costa del Sol. Y tanto que monstruo: físicamente se parece al abuelo de la familia Monster (o Munster, que hay diferentes formas de escribirlo y bailan la o la u en España, USA, Suramérica…).

Con el cuarteto más joven de nuevo a lo suyo, o sea chillando, apareció este benemérito caballero con su bastón y, cual Bela Lugosi del flamenco colado en el Grand Hotel Budapest, Carrete danzó magnético mientras la gente le sacaba casi tantas fotos de móvil como la víspera a Escribano cuando recibió a porta gayola al quinto Victorino en la plaza de toros de Bilbao. Evolucionaba atemporal y transversal como Tomasito y una bella espectadora calé con cara de contenta daba palmas y le miraba con sonrisa arrobada desde su asiento, echada hacia delante. Pero El Fred Astaire Gitano también se dilató en exceso: zapateó, toreó con su chaqueta, lanzó un beso al aire a la parroquia rendida y con un gesto avisó que luego saldría otra vez. «¡Artista!», le chillaban según hacía mutis ovacionado.

Carrete al final de su segunda intervención, de blanco, en la silla, como Morante (foto: Rufo Crónicas Flamencas).

El cuarteto de los dos cantaores jóvenes y los dos tocaores se reivindicó en unos potables fandangos salinos, y regresó Cancanilla para otro buen cante, la segunda cima emocionante de la luenga velada, una seguiriya de aire antiguo y pasajes de religiosidad mariana («cómo se llama la mare mía de mi corazón / María, la mare de Dios») que esos comparseros que no se representan ni a ellos mismos no osarían mancillar porque la emite una minoría marginada como la gitana (¿o sí?; a los lectores de fuera de Bilbao, de Bizkaia, de Euskadi, informemos que en las txosnas, o sea las casetas de feria, en las comparsas, brotó alguna decoración cristofóbica, irreverente y denunciada, y los muy memos responsables de la ofensa alegaron que era libertad de expresión; cuando caricaturicen a Alá les creeremos, pero eso no va pasar; mientras, pensemos que son unos mierdas).

Cancanilla acabó la seguiriya, se levantó, sonrió satisfecho mirando al patio de sillas, y lanzó una bulería también alargada en demasía, con los joveznos de subalternos («mis compañeros, que cantan que quitan el ‘sentío’», halagó), y la adornó con bailecitos propios breves, esporádicos y muy salados, muy pintones. Se suponía que se había acabado la cosa, porque los cambios de escenario eran muy bruscos y sin guionizar correctamente, pero hubo un bis y un fin de fiesta con más falsos finales que en una película de terror de serie Z. Primero un tramo atropellado y bastante rumbero con baile con la bata de cola, y por fin la reaparición del Astaire calé, esta vez de blanco ‘La La Land’ para danzar teatral y hasta sentado, liderando varias falsas salidas que hicieron interminable una sesión flamenca demasiado dilatada y en la que se impusieron los veteranos: Cancanilla al cante, Carrete al baile… y Juan Antonio Muñoz al toque.

OSCAR CUBILLO

El largo fin de fiesta, con demasiados falsos finales (foto: Rufo Crónicas Flamencas).

Anuncios
Comments
2 Responses to “Fiestas de Bilbao 2017 / ‘Málaga Flamenca’: Una fiesta interminable”
  1. Óscar cine dice:

    Yo con lo de Hontzak -y puede q en lo de Alà tengas razon-mantengo una postura dual:me parece q si es cuestión de libertad de expresión.
    Y si quitas eso,lo respeto,pero quitame también la puta murga de marzo,con Bilbao cortado x brasas encapuchados dándole al tambor hasta las tantas,paseando sus idolitos.
    O bien respetamos TODO y lo dejamos como está.pero este es el país de “lo mío es lo bueno,pr tu faltas al respeto con tus mierdas”…Y así nos va.

    • Querido tocayo, por Alá y su profeta, Mahoma, te respondo que estás pecando de equidistancia. En este asunto ha habido una falta de respeto de inicio: la de los guays que insultan a la fe de momento mayoritaria. Cuando la fe del islam sea la que mande, se acabó la fiesta, y lo sabes. La txosna esa que citas no sé a quién representa y me extraña que entre todos sus voluntarios o integrantes nadie se sienta molesto o en desacuerdo con tamaña blasfemia gratuita. Más que txosna, parece una secta. Y lo de la murga de marzo, si te refieres a la Semana Santa, que sepas que sucede en Bilbao desde hace siglos, desde antes que nacieras. O sea, si no te gusta, te cambias de pueblo. Que espero que no, porque si no a ver con quién voy a quedar el próximo marzo. Si llego, claro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: