David Knopfler Band: Una leyenda menor

David tocó la rítmica en los tres primeros LPs de Dire Straits (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

CAL: o
Miércoles 11 de octubre de 2017, Bilbao, Sala BBK, 20 h, 28 €.

 

Un muermo mustio y moroso suministró el ex Dire Straits David Knopfler, el hermano de Mark,

en el ciclo Music Legends, con la Sala BBK agotada.

No sonó ningún superhit de los Dire Straits

 

No acudí con expectativas demasiado altas. Me conformaba con que David Knopfler superara en directo a su hermano, el famoso y perezoso Mark Knopfler, que en concierto se despliega indolente hasta el aburrimiento y la inanidad. Y David, también ex de los Dire Straits, en miércoles, en una Sala BBK con aforo agotado (pero se veían numerosas butacas libres, de invitaciones al final no utilizadas), apareció en escena con pinta espigada, envidiable y retrojuvenil a sus 64 años, y escoltado por una banda veterana con currículo (teclados y batería también militaron en los Dire Straits).

Dijo que sólo viajó a España para un concierto. ¿La excusa? El 40 aniversario de Dire Straits.

Pero fue un espejismo. Un exceso de confianza. El hermano peleado con Mark, el guitarrista rítmico de la mejor época de los Dire Straits (los tres primeros LPs, en el tercero aparece sin acreditar), padece el síndrome del sideman, del secundario, y carece del carisma para permanecer en primera línea del negocio. En la Sala BBK ofició sin voz suficiente (imita al hermano), sin saberse la letra de ninguna canción (todas las leyó del atril, algunas con evidente dificultad visual), con constantes parones morosos (le cronometramos entre los temas 13 y 14: se tiró un minuto y 50 segundos afinando, presentando a los músicos, y contando alguna anécdota en su inglés farfullado e impenetrable, pues nació en Escocia), charlando más que Sabina en el BEC (el truco para que trascurra el tiempo, ya saben), con unas facultades físicas dudosas (a mitad del show contó que estaban en una edad avanzada y que harían una pausa de 15 minutos -que en realidad fueron 18- para tomar té; luego en la segunda parte del conciertos se sentó a los teclados y dijo “qué agradable estar sentado”; de vez en cuando hizo referencias nostálgicas a la edad: “otra canción del siglo XIX, de la época previa a la electricidad”), por debajo de su banda (escuderos fieles pero poco comprometidos y atados en corto para no eclipsa al líder), un sexteto poco fluido (en los bises un espectador le pidió ‘Lady Writer’ y David contestó “no la tenemos ensayada”; jo, y las que tocó tampoco parecían muy ensayadas).

David ante el atril tan oscurecido como sus cinco escuderos (foto: Mikel Martínez de Trespuentes / Sala BBK).

Sonaron 19 canciones en dos horas y cuarto con incontables interrupciones: los 18 minutos de descanso, las pausas para afinar, las charletas (le gustaba hablar de sus experiencias en Estados Unidos), las dilaciones dispuestas para los tres bises… ¡Y es que David Knopfler se vino arriba y el público le siguió la corriente! La verdad es que su amaestrado repertorio estuvo bien ordenado y cursó hacia arriba. No obstante, la primera parte fue un rollo macabeo, como el entonces reciente partido Israel-España hasta la salida de Isco. Alternando las guitarras eléctrica y acústica, sentándose a veces ante el teclado (otra razón de las demoras, de la falta de ritmo), David Knopfler, que si no se apellidara así sería un perfecto don nadie, en esa primera parte sin tensión ni nada destacable resonó a JJ Cale (la inaugural ‘Jericho’), Dylan (‘Underland’) y a Taj Mahal (‘Me And Billy Crowe’), y recuperó algún tema de Dire Straits (‘Six Blade Knife’, ‘Where Do You Think You’re Going’).
Buf… Vaya muermo en modo country pureta domesticado. Pero pensé que currar de periodista y atender a los sermones de Puigdemont sería mucho peor. Tras los 18 minutos de descanso (al reaparecer se excusó alegando que no sabía que no había bar en la sala), prosiguió la cita con la leyenda menor, secundaria. La segunda parte cursó un tanto más eléctrica y creciente, pero con mucha pose, como la solemnidad impostada en las dos baladas al piano, reminiscentes de Bob Geldolf (‘This Ship Has Sailed’) o los rocks adultos aindiados (si hubiéramos estado en los toros algún espectador habría gritado “me aburroooo”; de hecho, David dijo una vez: “qué callados estáis, qué bien”), y un momento para despertar: ‘Once Upon In The West’ (Érase una vez en el Oeste, la más conocida del listado), de Dire Straits, con buenas guitarras y ovación final del respetable, que sabía localizar donde andaba lo bueno, o menos malo.

Hasta el final del concierto, tras el cual como avisó varias veces David saldría al lobby a vender discos y a firmar “todo lo que compréis” (los escoceses tienen fama de agarrados, como los catalanes), hubo varios chispazos, como “nuestro rock and roll” (así lo presentó y donde forzaron las palmas) ‘The Easy Street’ (donde ajusta cuentas con las discográficas, “que te prometen todo y no te dan nada”, contó en la dilatada presentación), y alguna recuperación más de Dire Straits (mejor la aflamencada ‘What’s The Matter, Baby’ del segundo bis que el ‘Wild West End’ del primero). Y así hasta el tercer y último bis, versionero y sin sin más con ‘Tougher Than The Rest’ de Springsteen y el ‘The Games People Play’ de Joe South, con aire hippie coral (lalalá).

En serio: acabé tan apagado y vacío que se me quitaron las ganas de ir a tomar gin tonics con Oscar Cine y hasta de pasarme por la sesión stoner de Brant Bjork en el Antzoki. De lo peor del año.

OSCAR CUBILLO

 

Anuncios
Comments
4 Responses to “David Knopfler Band: Una leyenda menor”
  1. Óscar cine dice:

    Funcionarial pero para nada de lo peor del año,porque entonces tendría q meter el 50% de lo q veo.lo del apellido es cierto,pr no solo en el mundo musical,si no en el mundo,a secas.y si,te perdiste un gintonic de los de ovación y ojos humedecidos de emoción.Quiza eso me hizo ir a casa contento,pensando q el bolo y hasta la vida,no eran tan malos.

Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] su leyenda (qué contraste Hunter con la pobre imagen que dejó hace poco en Bilbao David Knopfler; así lo contamos), el inglés americanizado prosiguió creciendo e intercalando hitos, como el dramático y […]

  2. […] Fue un mal concierto en sexteto francés porque todos sus buenos escuderos debían operar por debajo del jefe, porque pareció un ensayo, porque el repertorio jazzístico sonó retro, sin riesgo ni creatividad, porque la banda nunca logró alcanzar el groove hipnótico ni despegar con energía, y porque los ritmos se repitieron sin garra hasta generar un ambiente cansino y aburrido. Tony Allen se dio cuenta desde el principio y comentó que como no había barra de bar en la sala ya lo entendía todo, que estuviéramos tan paraditos. ¡Qué morro! Uno de los peores conciertos del año (por cierto, casualidad también que en el mismo ciclo dejara también mala impresión David Knopfler, como así contamos en su día). […]

  3. […] 4.- David Knopfler Band. Ciclo Music Legends, Sala BBK, octubre. […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: