M-Clan: Sobrios y sobrados

Los jefes Tarque, con camisa negra, y Ruipérez, con chaleco, ante la parroquia del miércoles (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Miércoles 27 de diciembre de 2017, Bilbao, Kafe Antzokia, 21.30 h, 23-26 €.

 

Capitaneada por su pletórico vocalista Carlos Tarque, la banda fundada en Murcia rompió al alza todas las positivas expectativas depositadas en su show del miércoles en el Kafe Antzokia, en su primera noche de dos con las entradas agotadas en la anticipada

 

Tercera vez que vemos este año a la banda de rock americano M-Clan (Murcia, 1993) en la gira de su noveno y último disco oficial, el sereno, apacible y campero ‘Delta’ (Warner, 2016): en enero en el Arriaga, el agosto en fiestas de Bilbao y en diciembre en el Antzoki. Todas bien, pero esta tercera mucho mejor. Y eso que acudí al Kafe Antzokia temeroso de que su esperable llenazo (las entradas estaban agotadas con antelación, también para el concierto del día después, el jueves) me chafara el disfrute, me cortara el rollo, y sólo viese un rato antes de largarme al metro. Pero no, me quedé atrapado como una mosca en la miel: el grupo sonó cañón y limpio, el bolo cursó ardiente y creciente, desde el anfiteatro y entre las cabezas de una pareja de enamorados pude atisbar el escenario y seguir todo el rato al cantante, a un Carlos Tarque sobrio y sobrado (sobrio también al cantar, o sea sin alharacas ni alardes vanos) que entonó de maravilla, no se entretuvo demasiado con su juguete del tablado (una percusión, una tumbadora), se mostró ágil y elástico, se sentó, se acuclilló, se abalanzó, se sumergió entre el público en una ocasión (con dos machacas y el fotógrafo Azpiazu siguiendo su estela), filmó a la peña con móviles que cogió a espectadores, besó la mano de una dama y de un caballero de la primera fila, se ondeó con las manos alzadas para que le imitásemos pero sin llegar a ponerse estelarmente pesado en esta ocasión, se movió a lo largo y ancho del escenario, bailó, señaló a personas varias (quién sabe si imaginarias), dirigió con aspavientos a la banda, dominó a la masa, puso caritas y sonrió, aunque Tarque menos sonrisas lució que su compadre el guitarrista Ricardo Ruipérez, el otro M-Clan oficial, el jefe entre bambalinas de la formación, la materia gris, que se daba cuenta de que todo estaba saliendo estupendamente.

Tarque a las 11.10 del miércoles, pastoreando con ondas a la masa (imagen de móvil: Jon Rozadilla).

El miércoles, la primera de sus dos noches triunfales en un Kafe Antzokia con el aforo vendido por adelantado, M-Clan en sexteto se salieron de la tabla, sonaron de cine, habrían podido competir con las mejores bandas estadounidenses de rock sudista (a las escandinavas se las pasan por la piedra, directamente), destilaron envidiable soul en castellano, apretaron con las guitarras y operaron guiados por su vocalista, líder y frontman absoluto y ya intergeneracional. Sonaron 17 temas (sólo tres del nuevo disco, ‘Delta’) en 104 minutos con dos bises y los murcianos desgranaron el mismo listado que en fiestas de Bilbao, en Abandoibarra, este verano (cuando oficiaron en septeto, por cierto; así lo contamos). Pero les quedó mucho mejor el show del Kafe Antzokia: aquí no dosificaron disimuladamente a la mitad del programa como en Abandoibarra, sino que arrancaron pletóricos, arrasadores y naturalísimos, y supieron mantenerse en las alturas hasta el final, cuando quizá estiraron un pelín las canciones en plan baño de masas, con el gusto de apurar el momento de gloria rocanrolera.

Tarque presto a filmar con el móvil de un espectador al público transversal, mainstream (foto: Carlos García Azpiazu).

Sin ánimo de aburrir consignemos que arrancaron con ‘Usar y tirar’, «un rock and roll chulísimo» (como lo calificó el amigo Jon Rozadilla), dispararon artillería pesada desde el inicio con ‘Llamando a la Tierra’ (su versión del ‘Serenade’ de la Steve Miller Band), la peña coreó a chorro y ondeó las manos entre olor a porro en una también creciente ‘Souvenir’ (qué bien se oía, oigan: qué pena que el sábado pasado Los Zigarros no lograron tal nivel de volumen y claridad), en ‘Perdido en la ciudad’ resonaron a los Lynyrd Skynyrd (quizá fue la gran cima de la cita y qué bien se oía el piano), ‘Calle sin luz’ brotó como soul-rock a lo Eddie Floyd, más soul en español cayó en ‘Para no ver el final’ (una interpretación tan genuina como urgente) y más fresca que nunca pareció ‘Basta de blues’, a lo Bobby Blue Bland. Hala, vamos citando las siete primeras canciones…

Noveno LP, ‘Delta’ (Warner, 16).

A la octava por fin tocaron una del último disco, ‘Delta’, que fue la suavita ‘La esperanza’ (que al superfan Tsustas le recuerda al Dylan de Pat Garrett y Billy El Niño, por la mandolina, la armónica…), y de seguido en el medio tiempo roquero  ‘Roto por dentro’ Tarque dejó cantar a la gente. Otra del último disco, grabado en Nashville, fue el casi vals campero que no titula, ‘Delta’, y M-Clan rompieron la pana en la dilatada, furiosa e intergeneracional ‘Las calles están ardiendo’, que como explicó Tarque «está dedicada a los políticos que nos están robando» (y al acabar saludó puño en alto). En ‘Maggie despierta’, su versión de Rod Stewart, fue cuando el cantante se coló entre la peña dándose un baño de multitudes con los fans de ambos sexos sin dejar de cantar mientras él subía por el anfiteatro y miraba el panorama desde arriba, y los seis músicos se despidieron con ‘Pasos de equilibrista’, la pieza que menos explosiva les quedó a pesar de los guiños a los Who (desequilibrada les quedó, ¿no?).

Pero quedaban dos bises dobles que el gentío solicitó con ansia y recursos diversos: aplausos, oés, beste bat, otra, tarqueeee… El primero incluyó el soul ‘Miedo’, muy coreado por las féminas y con final hippie de manos alzadas, y un ‘Quédate a dormir’ en comunión general. El segundo bis fue para el ‘Carolina’, con Tarque filmando con móviles y golpeando platillos de la batería con el pie del micrófono, y, tras desearnos Feliz Navidad (no esa chorrada de las felices fiestas), se dio el cierre por todo lo alto con ‘Concierto salvaje’, que resonó a los Jayhawks. Vaya, hemos citado los 17 títulos… Y los acabaron y saludaron entre la ovación sentida de la gente hasta que, como siempre, hicieron mutis sus escuderos y se quedaron a despedirse a solas los dos miembros fundadores y oficiales: Tarque y Ruipérez.

Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez se conocieron en la mili y hace mucho que conquistaron Bilbao (foto: Carlos García Azpiazu).

Pensamos y comentamos que por la comodidad de los espectadores M-Clan en Bilbao deberían tocar en a una sala más grande, con el doble de aforo, como la Santana 27. Sin embargo, en los agradecimientos Tarque dio las gracias al Kafe Antzokia por resistir tantos años. Que un grupo de su envergadura actúe en una sala mediana es una forma de apoyar la escena, ¿no? O sea que probablemente la próxima vez los cataremos ahí, igual de apretados, girando la cabeza siguiendo las evoluciones de Tarque, el mejor cantante de rock and roll español. Por muchos años.

OSCAR CUBILLO

 

Clip oficial de la canción ‘La esperanza’, incluida en su último disco ‘Delta’.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: