Achiary-Irazoki-Achiary: ¿Y esto es folk? (+ entrevista)

Beñat Achiary (voz principal), Julen Achiary (batería y voz), Mikel Artieda (bajo) y Joseba Irazoki (guitarras, voz)
(foto: Óscar Esteban).

CAL: ***

Jueves 11 de enero de 2018, Bilbao, Kafe Antzokia, 21.30 h, 10 €.

Cartel basado en la portada del álbum ‘Bas(h)oan’.

 

De lo mejor del año 2018 será el absorbente trance de folk vanguardista euskaldun ‘Bas(h)oan’ generado por los Achiary e Irazoki en un Kafe Antzokia preparado con sillas. Cuanto más lo pensamos, más nos afirmamos en que fue una cita excepcional

 

Decíamos en el post previo que el jueves subimos y bajamos las escaleras del Kafe Antzokia para ver dos buenos y puntuales conciertos de voces marcadas por la influencia estadounidense y elevadas en familia: arriba, en el Antxiki, con entrada libre y un centenar pasadito de espectadores, el matrimonio inglés My Darling Clementine se rindió al country puro en una cita muy cómplice, cercana y teatralizada, y después, como procedemos a narrar en este post, abajo, en la sala grande, preparada con sillas para un encuentro de abono, una setentena de personas vibraron con el proyecto ‘Bas(h)oan’, en el que los vascofranceses Achiary (padre e hijo) y el guitarrista navarro Joseba Irazoki adaptan el folk cósmico y renovador del yanqui underground Robbie Basho (1940-86). El bolo de arriba estuvo bien, el de abajo excepcional, y en ambos el público mixto ovacionó, silbó y sonrió de felicidad.

Muchos espectadores del Antxiki repetimos en la sala de abajo, donde a las 9.30 se celebró el primer concierto del año de ‘Bas(h)oan’, el segundo en la historia naciente de la asociación entre el vocalista y profesor de conservatorio Beñat Achiary, su hijo el baterista y vocalista Julen Achiary, ambos de Bayona, más el guitarrista navarro Joseba Irazoki (Atom Rhumba, Petti, Lagunak…). Este arriesgado proyecto tributa y adapta en inglés y euskera al místico folkster yanqui Robbie Basho, y lo hace con vigor y descaro, con poderío y capacidad de comunicación, con más trascendencia que mística, con sostenidos multiétnicos y con improvisación una pizca jazzística (y tribal) y electricidad contemporánea.

Equilibrios de Irazoki con el arco de la guitarra y el txistu (foto: Óscar Esteban).

El veterano académico Beñat estuvo todo el rato leyendo las letras de un atril, pero ello no restó efectividad a su show de 10 temas en 76 minutos crecientes, obsesivos e infecciosos, en cuarteto completado por el bajista Mikel Artieda y con bastantes tramos se supone que imporvisados. Creaban muchos ecos y vibraciones y sostenidos (‘Wine song’), Beñat cantaba en trance, en inglés y en castellano, mientras Joseba dibujaba espirales de blues retumbante y se colaban voces indias (‘Omaha tribal prayer’), luego el hijo Julen entonaba lamentos sobre fondos de ragas hindúes mientras Joseba jugaba con un arco de guitarra a lo Led Zepelin y con el txistu como él mismo y en la misma pieza indómita captábamos crepitaciones palúdicas, ecos de ‘Alien’ más reminiscencias de Mikel Laboa, Erramun Martikorena e incluso de Niko Etxart entre la solemnidad del canto de Iparralde y los acoples txistularis (’Isabatik mauleraino’), recitaba el vocalista y los cuatro músicos sonaban tan modernos y globales que se aproximaban al soul del alma doliente de Antony y de Mark Eitzel (‘Orphans Lament’, con guitarra cortante), el New Orleans inundado como esa misma noche se inundó por la tromba la Bizkaia profunda sirvió de piscina para el síncope de la no wave (‘Omaha berri’), con la acústica de Irazoki remitieron a Kelly Joe Phelps y en las postrimerías el mismo tema se atrevieron con lapsos aindiados al gusto de The Cult (‘Salangadou’, qué ovación, qué silbidos…), a mí me llegaron a evocar a un Elvis adulto y esotérico antes de sumergirse entre destellos a lo Laboa (‘Blue crystal fire’), en un par de ocasiones compartieron malos viajes de exótica oriental en plan los Doors (con liturgia india ‘Maitiak bilhuak olli’, con más deje no wave ‘Banin adiskide bat’), y se despidieron iconoclastas a lo Genesis P-Orridge (‘Wounded Knee oihua’, y con esta listamos los diez títulos del CD y el concierto, en orden sincronizado). Buf, ¿y esto es folk? Ojalá nos los volvamos a cruzar este año. ¡De lo mejor del año, y hay más aficionados que lo pensaron y lo confirmaron el día después!

OSCAR CUBILLO

YouTube de Irazoki y los Achiary tocanco ‘Orphan’s Lament’ en su primer concierto en la Sala Club del Victoria Eugenia.

 

Collage de los vascofranceses Julen Achiary y su padre Beñat, más el navarro Joseba Irazoki (imagen: Ramón Zabalegi).

 

+++ ENTREVISTA +++

***

«Robbbie Basso era un adelantado a su tiempo »

***

Tres músicos vasconavarros, Joseba Irazoki, Beñat Achiary y su hijo Julen, editan el álbum ‘Bas(h)oan’,

donde rinden tributo al místico y oscuro folklorista yanqui Robbie Basho

 

Una conexión entre el folk euskaldun y el norteamericano metabolizan el guitarrista navarro Joseba Irazoki (Atom Rhumba, Petti, Lagunak…) y los vocalistas de Bayona Beñat Achiary (profesor de conservatorio con varios discos editados) y su hijo Julen (además de cantar con el estilo solemne de Iparralde toca la batería) en el disco ‘Bas(h)oan’ (Elkar, 17), un sentido tributo al renovador de la guitarra acústica y del folk estadounidense Robbie Basho (1940-86), quien adaptó el blues y el country a las ragas hindúes y adoptó su apellido artístico en honor al poeta japonés Matsuo Basho.

Tal loable y arriesgada asociación dio su segundo concierto el jueves en Bilbao (Kafe Antzokia, 21.30 h, 10 €). Irazoki valora la falta de prejuicios de este proyecto y Achiary padre subraya el misticismo de Basho. Las voces evocan a Antony y a Mikel Laboa, y la guitarra a Marc Ribot y a Kelly Joe Phelps. Dias antes del magnífico show, Joseba Irazoki, guitarrista y también vocalista en ‘Bas(h)oan’, desentrañaba en parte esta colaboración intergeneracional e internacional desde su local de ensayo en Bera de Bidasoa, Navarra.

¿Quién era Robbie Basho (1940-1986)? No me suena ni de nombre. ¿Fue muy underground? ¿Un tipo culto, académico, o un autodidacta iconoclasta?

Conocer a Robbie Basho no es sencillo. La mayoría de sus discos se editaron de 1965 a 1980 y no creo que directamente llegase a publicarse ninguno de ellos en el Estado. Fue, además, un guitarrista y cantante minoritario. Pero un adelantado a su tiempo, tanto por su forma de tocar la acústica como por la ausencia de prejuicios a la hora de cantar, de apurar las tesituras. Con el tiempo se han reeditado parte de sus discos oficiales y unos cuantos directos que no le hacen mucha justicia.

Ya, es lo que pasa con la mayoría de los discos en directo.

Creo que era un buscador eterno. Empezó su carrera como compositor de canciones, pero enseguida tuvo otras inquietudes. A la vez que John Fahey dio un vuelco total a la guitarra acústica llevándola al formato concierto, Robbie la llevó un paso más allá por su querencia por las ragas. Además, grabó algún tema al piano, e incluso parece ser que cuando murió estaba ya metido en orquestaciones. Imagino que nos tenía reservadas muchas sorpresas, pero fue una gran pena su muerte por accidente.

Por un accidente ridículo con el quiropráctico, cuenta Wikipedia. El CD ‘Bas(h)oan’ se lo dedicáis a él. ¿Qué tal funcionó en la Azoka de Durango, en diciembre?

El disco ha sido el motor del proyecto y el porqué de juntarnos para hacer música. La mitad son temas de Basho y el resto digamos que está bastante inspirado en él. En Durango parece que se movió bien, teniendo en cuenta que lo nuestro no es un proyecto de masas.

Dice la enciclopedia vasca Auñamendi: “Cantautor nacido en 1947. Perteneció al grupo Urria. Ha publicado discos como ‘Achiary/Carter/Holmes’ (1996), ‘Temps couché’ (1997) y ‘Etage34’ (1998). Junto con Beñat Amorena, es profesor de músicas tradicionales del Conservatoire National de Région de Bayonne. Ha intervenido en varias ocasiones en el festival de Montreuil. En 2001 presenta en Bayonne (Lapurdi) su disco Voix Basques. Este trabajo se fundamenta en una combinación de sus raíces vascas, la cultura definida por la improvisación europea, junto con otras tradiciones como la de los indios navajo” (foto: Óscar Esteban).

¿Cómo habéis adaptado el cancionero de Basho? Tu guitarra se deja influir por la suya, ¿pero su forma de cantar se adapta al estilo solemne de Iparralde y los Achiary?

La música de Basho proviene de diferentes fuentes: la del folklore estadounidense, un lado country-folk, algunos cantos tribales propios de los nativos, y también influencias orientales. Nosotros teníamos bastante claro que queríamos hacer un disco de canciones y darlas un poco la vuelta. También pensamos que añadir sección rítmica le vendría bien. La voz de Beñat es parecida a la de Basho, y creo que ese es el hilo conductor que aporta unidad. Yo también he utilizado afinaciones abiertas parecidas a las que el usaba, pero las he electrificado un poco.

¿Cómo será el concierto de en el Antzokia?

Tocaremos el disco íntegramente. A tenor del único concierto que hemos dado hasta ahora parece que las canciones van a mutar, ya que hay espacio para la improvisación.

O sea que de momento sólo habéis tocado en la sala Club del teatro Victoria Eugenia en diciembre…

En Donosti estuvo muy bien para ser el primero. A la gente le gustó mucho. Actuaremos en cuarteto, añadiéndose a nosotros tres Mikel Artieda al bajo.

¿Cómo has conocido a los Achiary y por qué habéis montado este proyecto?

Musicalmente conocía de hace tiempo a Beñat. Más tarde supe del festival Errobi que organizan en Itsassou y ahí empezamos a tener más relación personal, ya que participé en alguna edición del festival.

Ajá.

Hace varios años me llamaron para formar parte en un recopilatorio de guitarristas haciendo un homenaje a Robbie Basho. Empecé a componer la canción y estaba bastante contento con ella, pero pensé que también podría resultar original homenajear la parte vocal de Basho, que quizás es menos reconocida. Como ya te he comentado, Beñat tiene un tipo de voz parecido a Basho y pensé que estaría guay que cantara en esa canción que había escrito yo. Por cuestiones de agendas no pudo ser, pero siempre que nos veíamos comentábamos que estaría bien hacer algo juntos. Así empezamos a trabajar en las canciones de Basho y después de dar algún concierto en dúo pensamos que podríamos grabar un disco. A partir de ahí empezamos a pensar en la sonoridad que buscábamos y vimos que añadir algo de sección rítmica podría venirle bien al proyecto.

ÓSCAR CUBILLO

Achiary padre a la voz e Irazoki a la guitarra acústica y la voz en directo en una librería.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: