Dogo: Pérfido roquero ilustrado

Explosión el sábado noche con Xabi Señor No la guitarra (foto: Mr. Duck).

CAL: **

Sábado 13 de enero de 2018, Deusto / Bilbao, Satélite T, 21 h, 10-13 €.

 

Superando la gripe a base de chupitos de ron y disparando perdigones quizá contagiosos a las primeras filas del Satélite, el roquero crápula y creíble curtido en el lumpen sevillano cantó sobre la noche y el tráfico liderando a una superbanda que osciló entre el tumbao stoniano vía Burning y la alta energía de los Stooges

 

(NOTA PREVIA: Juan Diego Fuentes Casas (Madrid, 1963), alias Dogo, fue líder de Los Mercenarios, grupo sevillano con Juanjo Pizarro a la guitarra que lanzó dos LPs y un mini-LP durante su andadura maldita: desde 1984 hasta 1992. Tenían el punto y cantaban sobre el lumpen y la droga de primera mano, y las adicciones fueron la razÓn principal de que no llegaran más alto. Pero Dogo y Los Mercenarios dejaron para la historia del rock español canciones como ‘Rock and roll caliente’, ‘Polígono Sur’ o ‘Llueve en Sevilla’, o la portada de su mini-LP, una viñeta de comic canalla dibujada por Nazario.

Hijo de emigrantes andaluces, Dogo nació en Madrid y creció en Ciudad Pegaso, un barrio muy roquero según él. A él y a su hermano les motejaban los Dogos. Diego empezó oyendo glam en los bares, en clase conoció a los Ramones, y después le atraparon los discos de Burning y Morís, que conoció cuando salieron. Vivió un año en Barcelona, donde trató a La Banda Trapera del Río. En Sevilla montó Los Canijos y luego Los Mercenarios, y también la sala de conciertos Fun Club. Salió del lumpen sevillano forzado por la limpieza policial de las calles para la Expo 92 y se instaló en Ibiza. Ahora reside en León porque su esposa Cristina trabaja ahí. Ya está limpio, ha pasado el nuevo tratamiento de la hepatitis C, y se codea con la movida local, como con Juancho López, bajista y ex manager de Dover, que le ha animado a regresar. Y con su nueva banda, compuesta por el donostiarra Xabi Señor No más el Kurt Baker Combo (todos menos Baker), actuó el sábado en el Satélite T.) O. C.

Dogo, todo un elemento, cruzó versos de José Hierro con el ‘Rumble’ de Link Wray (foto: Mr. Duck).

EL BOLO: Nadie salió decepcionado del reencuentro sabatino en el Satélite T con Dogo (Juan Diego Fuentes Casas, Madrid, 1963), un personaje maldito y underground con un nicho en la historia, un roquero madrileño-andaluz resucitado en tantos sentidos y hoy afincado en León. Ex líder de Los Mercenarios sevillanos (1984-1992), Dogo se ha rodeado ahora de unos sicarios expertos: el donostiarra Xabi Señor No a la guitarra y el trío acompañante del yanqui Kurt Baker, su ‘Combo’  basado también en León, con un baterista ruso descomunal (cómo apretaba con el bombo) y el mítico Juancho al bajo y la gorra («es el jefe, que por eso lleva la gorra de capitán», le señaló Dogo, y alegó el interpelado: «yo soy el encargado, el jefe es él, que se come todos los marrones»).

Ante un público conocedor de su leyenda y cancionero (escasa afluencia, ¿unas 66 personas?), Dogo dio un bolazo de 17 canciones en 97 minutos. Antes de empezar prometió que «más vale corto, intenso y bueno que mucho y pesado… incluso follando», y antes de la tercera canción se disculpó por «mi voz de mierda por culpa del virus de la gripe, el mal tiempo y mi mala salud» (lo cual no resultó un hándicap insuperable, aunque debido a ello quitó de la lista alguno de sus títulos míticos). Abrió el show apelando a la masculinidad canalla (‘Los chicos’, más conocida como ‘Hoy vamos a ponernos bien’, algo Desperados), y a la segunda se metió a la peña en el bolsillo con la narcotraficante y muy Stooges ‘La cueva’. Dedicó la stoniana ‘Sueños rotos’ a su mentor sevillano Silvio, y estrenó alguna nueva como ‘No me verás’, un rock and roll en plan Loquillo, con coros y todo.

Los cuatro de delante, sin el ruso, como ángeles del infierno a los coros (foto: Mr. Duck).

Pálido y pelirrojo, con barbita y sombrero, pañuelo al cuello y botines de tacón, elegante con su americana y dejando entrever al menos un par de tatuajes (uno en el corazón, otro en una muñeca), Dogo avisó de que estaba «sudando tinta de calamar por la gripe» y bailando osciló entre el tumbao stoniano de ‘Angel’ y el rocanrol tamborero de ‘Sister Ray’ (ambas vinculadas a su difunto amigo Ángel Álvarez Caballero, de El Ángel y Los Volcánicos: la primera compuesta en su memoria y la segunda con letra escrita a medias entre Dogo y El Ángel). Tras pedir a la barra un chupito más de Barceló, «que estoy que me muero», subió a las alturas con ‘Largas noches’, con el bombo del ruso machacando, Dogo creyendo en la letra y los perdigones volando (Pato pensó que nos iba a contagiar la gripe… y yo entré en pánico al pensar que Joe Strummer, el de los Clash, contaba que cogió la hepatitis porque se tragó un escupitajo que le echaron en un concierto punk de sus pinitos). Dogo prosiguió uniendo el vínculo Stones – Burning – Proscritos en ‘Quien es quien’ («la lucha a muerte ante el espejo, el gran cuadrilátero de la vida»; Dogo nos dijo al acabar que es nueva, por novedosa en su repertorio, aunque es original de su difunto amigo El Ángel), y al acabarla nos hizo una larga reverencia quitándose el sombrero; y entonces me dijo el mitómano Torkel, fan fatal de Dogo: «Este es una estrella del rock and roll, y no las mierdas a las que estamos acostumbrados».

Luego versionó a Silvio en ‘Sureños’ y, tras proclamar que «somos pérfidos roqueros, roqueros pero ilustrados, eso es importante. ¡Que yo he leído!», alcanzó otro cénit con ‘Mala reputación’, un rock and roll tipo Flamin´ Groovies cruzados con Tequila, seguido con el también tremendo rocanrol ‘Rock de Europa’, del argentino Morís. Dogo se despidió con un aflamencado a lo Lagartija Nick ‘Polígono sur’, apasionado él, pero quedaba el bis cuádruple, estupendo, empezando por el excelente cruce entre el ‘Rumble’ de Link Wray con los versos de ‘Vida’ (La nada, el todo) del poeta José Hierro, pasando por la versión anárquica del ‘No Fun’ de los Stooges con el invitado José ‘Buffalo’ Berrot, creciendo la vibra en un ‘Alma y corazón’ en plan Burning a medio gas (esta no estaba consignada en la lista pero se animó) y cerrando por todo lo alto con ‘Rock and roll caliente’, en plan Stooges y con el ruso tirando por los suelos la batería (y con la segunda referencia a la felación del concierto). Estuvo más que bien, y eso que Dogo tenía gripe, ya se ha dicho.

ÓSCAR CUBILLO

Clip de ‘La reina de la fiesta’, tema que no cantó en Bilbao.

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  1. […] Weekend», en el festival (y nosotros les vimos en enero acompañado a Dogo en el Satélite T; así lo contamos). En efecto: Kurt reside en Madrid desde 2013, pero su combo en León. Y para ellos cuatro el […]



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