Ricardo Lezón: Delicado, naturalista y sentimental

Jaime Arteche (teclas, ex Tulsa y Joe Lareina), Eduardo Guzmán (el batería de McEnroe), Ricardo Lezón (voz y guitarra), Miguel Guzmán (bajo; ex Zodiacs y Tulsa) y su hermano Txomin Guzmán (guitarra, teclados y coros; ex John Wayne, líder de Fakeband…), ambos primos de Eduardo (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Jueves 18 de enero de 2018, Bilbao, Kafe Antzokia, 22 h, 12-15 €.

 

Al frente de un bien filtrado quinteto eléctrico, el getxotarra Ricardo ‘McEnroe’ Lezón presentó su debut en solitario, ‘Esperanza’, en un show muy sentimental y americano

 

Se cumplieron las positivas expectativas el jueves en los dos programas de abono albergados en el Kafe Antzokia con sendos cantautores vascos estrenando sus respectivos nuevos discos: a las 8.30, como narramos en el post previo, en el Antxiki, la sala superior pequeña preparada esta vez con sillas, una cuarentena de personas atendieron a la presentación en dúo de ‘Leiho bat zabalik’ (Elkar), la interesante novedad de Jabier Muguruza (hermano de Fermín e Íñigo, exmiembro de Les Mecaniciens y Joxé Ripiau), y, como evocamos aquí, a las 10, en la sala grande y ante dos centenares de espectadores predispuestos, Ricardo Lezón, el líder de los hoy en barbecho McEnroe, desplegó por fin en formato eléctrico (¡y en quinteto!) su celebrado debut en solitario, ‘Esperanza’ (Subterfuge). Los dos conciertos coincidieron en el ritmo pausado, oscuro y americanófilo (slowcore), en la entonación personal, el intimismo lírico y el temblor del alma, en los pasajes post rock, en cantar con los ojos cerrados y en la negación de ambos líderes a someterse a la falsedad del bis (aunque a ambos les salió mal la jugada, ya se explicará por qué).

Al acabar el de Muguruza, varios presentes en el Antxiki bajamos al Kafe Antzokia grande para catar a Ricardo Lezón presentando ‘Esperanza’ (Subterfuge, 17), el mejor disco vasco del año para muchos aficionados y no pocos plumillas. Lo destapó en quinteto getxotarra completado por su mano derecha en esta etapa en solitario Txomin Guzmán (guitarra, teclados y coros; ex John Wayne, líder de Fakeband…), su hermano Miguel Guzmán (bajo; ex Zodiacs y Tulsa), su primo Eduardo Guzmán (el batería de McEnroe, pues Ricardo afirma que solo se ve capaz de tocar con este baterista) más Jaime Arteche (teclas, ex Tulsa y Joe Lareina). Además había otro Guzmán entre el público: Jaime Guzmán, guitarra de McEnroe.

En una velada con muchos momentos mágicos y flotantes, los cinco interpretaron un repertorio de 79 minutos para 14 piezas: las 9 del debut de Lezón, una inédita de Ricardo (‘Manolo’, dedicada a su padre fallecido recientemente), tres de McEnroe ( ‘Ballenas’, ‘Un rayo de luz’ y ‘La electricidad’, o sea las tres últimas, antes de las cuales Lezón avisó que no harían el paripé del bis) más una de su proyecto paralelo Helicon (‘Las últimas semanas’).

Ricardo cantó con los ojos cerrados y se declaró nervioso, «como siempre» (foto: Carlos García Azpiazu).

Delicado, naturalista y sentimental, Ricardo ofició en el centro, con su sempiterna gorra de camionero (con un parche de una oveja), asiendo una guitarra eléctrica, cantando con los ojos cerrados («Muchas gracias por venir, estoy como siempre, muy nervioso, pero todo bien… creo», expresó en el primero de sus dos parlamentos), destilando un cancionero creciente en general y a menudo creciente en cada canción (epílogos post-rock, desarrollos ora progresivos ora roqueros ideados por Txomin Guzmán), cruzando el soul con el alt co a lo Lambchop (‘Noviales’), remitiendo a The National (‘Lobos’, premiada con aullidos del público, luego ‘Lamento’), haciendo soul rock rasposo con referencia a ‘Chet Baker’, a veces acelerándose respecto al disco (‘La paz’, con sus teclas eclesiales, góspel), ahondando en el góspel (‘El momento’, una de las cimas, ‘La primavera de Praga’ y su aire exánime casi), sonando como los Fleet Foxes (‘Ella baila’, con la pandereta de Miguel Guzmán en su punto justo) o como un dolido Mark Eitzel (la mentada e inédita ‘Manolo’) o como unos góticos Slim Cessna’s Autoclub (‘Las últimas semanas’, de Helicon, creciente, absorbente), alcanzando la cima con la historia también más agilizada ‘Arena y romero’ (con la gente coreando), y usando en bastantes canciones la palabra corazón entre numerosas referencias de flora, fauna y clima (se nota que los dos años anteriores los ha vivido en Soria, en el campo, en un hotel rural).

Y como Ricardo se confundió e hizo mutis contento y bailando con dos cervezas en la mano en el epílogo de la penúltima canción, se vio obligado a salir de nuevo y a dar el segundo parlamento con la presentación de la banda, el reconocimiento de su error y un bis con ‘La electricidad’, muy coreada por el respetable satisfecho y también contento. Es que la gente la gozó tanto que en un momento manifestó Amaya, la de Bermeo: «Cuando me vuelva a casar le quiero contratar para mi boda. ¿Cuánto costará?».

ÓSCAR CUBILLO

‘Esperanza’
El debut en solitario del líder de McEnroe flota más que estos. Seguro pero siempre grácil, tan ilustrado como La Buena Vida, Le Mans, The Divine Comedy y demás, Ricardo canta tremolante y apoya las músicas en Txomin Guzmán, líder a su vez de The Fakeband, quien puede prender el soul de los vientos sugerentes y la solemnidad de Antony, o llevar las guitarras titilantes a los terrenos insomnes y post rock de The National.
9 cortes. 40 minutos. Sello: Subterfuge Records. Madrid. 2017. PVP: CD: 12 €; LP+CD: 19 €.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: