Guitar Wolf: Cuero, sudor, poses, muecas y espasmos

UG (bajo), Toru (batería) y Seiji (guitarra), Tres Diablos de Tasmania (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: ***

Martes 27 de marzo de 2018, Deusto / Bilbao, Satélite T, 21 h, 12-15 €.

 

El trío nipón de ruidoso rocanrol enloqueció el martes al Satélite T mediante un show brutal excretado en japonés horrísono e ininteligible y donde apenas reconocimos las dos versiones de MC5 y Link Wray.

Ah, de lo mejor de 2018.

 

LA PREVIA: Hacedor de lo que sus miembros definen como ‘jet rock and roll’, el power-trio nipón Guitar Wolf (Nagasaki, 1987) arrancó el martes en Deusto (Satélite T, 21 h, 12-15 €) su nueva gira española. Aullaron durante cinco días consecutivos, sin descanso: Bilbao, Pamplona, Barcelona, Madrid y, el sábado, La Coruña.

Adoradores de la ropa de cuero (tienen una línea de moda con pantalones, cinturones, camisetas y chupas de cuero cruzadas), de las gafas de sol y del rock and roll frenético, Guitar Wolf (El Lobo de La Guitarra) actualmente son estos tres sujetos adictos a la gomina: Seiji (guitarra), Toru (batería) y UG (bajista sustituto del fundador Billy, que falleció en 2005, con 38 años, de un ataque al corazón, dejando esposa y dos hijos).

Idólatras de Link Wray, devotos de los Ramones, epígonos de MC5, tan chillones como sus paisanos Thee Michel Gunn Elephant, equidistantes entre el rockabilly y el garage punk (tocan versiones de Eddie Cochran, The Clash, Jack Scott, Vince Taylor o los Teengenerate de Tokio, donde ahora radican los tres lobunos), tan cool y exóticamente atractivos como el cineasta Takeshi Kitano y actores en bastantes películas (a menudo haciendo de ellos mismos), Guitar Wolf trajeron su último disco, ‘T-Rex From A Tiny Space Yojouhan’ (2016). Han editado más de una docena de álbumes, entre ellos los titulados ‘Rock lobuno’, ‘Kung Fu Ramone’, ‘Corre Lobo Corre’, ‘El planeta de los lobos’, ‘UFO Romantics’ o ‘El twist de Marte’. O.C.

Con el sorprendente invitado improvisado, Fernando ex Los Envidiosos (foto: Carlos García Azpiazu).

EL SHOW: Unas 111 personas enloquecieron progresivamente durante la catarsis, más que concierto o actuación, pilotada por el trío kamikaze japonés Guitar Wolf  (El Lobo de la Guitarra, Nagasaki, 1987) este martes en el Satélite T deustoarra. Los tres coriáceos roqueros amarillos ejecutaron unos 13 fragmentos de rock desatado en 53 minutos de éxtasis arrancados con ruido apoteósico, saludos a la peña y la ingesta exhibicionista de un solo trago de un par de birras (las del bajista y el guitarrista: el baterista engominado se estaba peinando), y rematados con un espontáneo-invitado en el escenario que sabía tocar la guitarra y con el bajista y el guitarrista surfeando y cantando (o sea chillando)  por encima de las cabezas de la parroquia ya rendida. Ah, antes de empezar y después de acabar el show, Los Ramones sonaron por los altavoces del local, que se note que estos tres ookamis (lobo en japonés) son devotos de los neoyorquinos.

Esa sesión fue una progresión imparable y sin pausas de volumen rock, desparrame garajero y descargas de alta energía electrocutante, lo cual se revelaba en las poses y las muecas constantes de los tres nipones vestidos de cuero (pantalones y chupas; chupa que se quitó el baterista para mostrar sus tatuajes de yakuza, de la mafia oriental esa, ya saben). Los muecas, los mocos (por el esfuerzo, no por la droga) y el mucho sudor lubricaron los rostros y las manos de la tríada (más el pecho desnudo del yakuza) mientras la erupción volcánica resultaba incontenible: Guitar Wolf sonaban como unos MC5 en picado, rocanroleaban como los Dead Boys cruzados con los Ramones, de la voz premeditadamente baja para que se empastara toda su eyección solo colegí una frase en inglés (‘you drive me crazy’, o sea me vuelves loco), el guitarrista con chapas en su chupa (¡una de Elvis!) tocaba colocándose su Epiphone SG detrás de la cabeza para pasto de los fotógrafos, su sonido sucio, cimarrón y crepitante nos retrotraía a la escudería Crypt Records (donde militaron fugazmente los ramonianos Teengenerate de Tokio, a quienes también remiten a veces los Guitar Wolf)…

Seiji agarraba el pie de micro y con tanto cuero y contorsión remitía a Gene Vincent (foto: Carlos García Azpiazu).

El fulgurante y horrísono asalto banzai al Satélite T de estos tres samuráis continuó entre espasmos y más muecas, con arrojo a raudales, entusiasmo irredento y una asumible imperfección técnica. Guitar Wolf, o sea Seiji (guitarra y algunos escupitajos al aire), Toru (batería yakuza) y UG (bajo y voces esporádicas), tres chulos de la cabeza a los pies (lucían gafas de sol, se atusaban el cabello, salpicaban el sudor con sus dedos…), prosiguieron con noise blues vía Pussy Galore / Jon Spencer Blues Explosion, el guitarra Seiji agarraba el pie de micro y con tanto cuero negro se trasmutaba en Gene Vincent, la peña se empujaba cada vez más en el pogo, el rock and roll lo inspiraba Godzilla, los mástiles apuntaban al cielo como hacen los roqueros vikingos, y en una de estas el shogun Seiji mostró su guitarra, la expuso como si estuviera en los Supersuckers, y algún valiente de las primeras filas la rasgó. Y entonces Seiji metió mano al público y de ahí pescó a un buen aficionado, a Fernando Méndez, al que colgó su propia SG… ¡Y le hizo tocar con ellos! Y Fernando, ex Los Envidiosos, mantuvo el tipo y sostuvo la acción y el ritmo, improvisando y saltando cuando se lo pedía el nipón, cual perfecto cuarto miembro lobuno.

Seiji controlando el caos y Fernando aguantando el tirón (foto: Carlos García Azpiazu).

Con el convidado en escena (¡no de piedra!) el bolo, o sea la catarsis, no decayó, sino que creció sobre sí misma. Con Fernando adaptaron una deconstruida versión del ‘Kick Out The Jams’ de los MC5, la cual estiraron en plan AC/DC. Y los tres lobitos siguieron con el lapso más reconocible del maelstrom del martes, con un ‘Rumble’ de Link Wray (el guitarrista indio, de los primeros en vestir cuero en el rock) que parecía interpretado por los Cherry Valence y que estuvo adornado con molinetes en plan Los Who. Y no pondría la mano en el fuego pero sí apostaría una mariscada a que se despidieron con el título de su último disco, ‘T-Rex from A Tiny Space Yojouhan’, lo cual supongo porque es un rock and roll brutalizado de la escuela Eddie Cochran. Qué excitantes estos tres ookamis, oigan: mucho mejores en la distancia corta de un bar que en la amplitud nocturna de un festival como el Azkena vitoriano, donde les vimos por primera vez. Ah, entrará en nuestra lista de lo mejor del año, si llegamos, claro.

ÓSCAR CUBILLO

LP ‘T-Rex from A Tiny Space Yojouhan’ (2016)
A1 Jet Reason 1:36
A2 T-Rex From A Tiny Space Yojouhan 2:46
A3 Amoeba Love Song 4:05
A4 Alain Delon’s Revenge 3:02
A5 Lovers’ Lake Town 1:35
A6 Sea And Cola 4:03
B7 Nessie Moon 2:56
B8 Ninja Season 1:59
B9 The Queen Of Bermuda 3:10
B10 Soviet Hiroshi 2:49
B11 In The Galaxy 3:28

 

Vídeo de la canción ‘T-Rex from A Tiny Space Yojouhan’, título del último disco de Guitar Wolf:

 

 

Anuncios
Comments
One Response to “Guitar Wolf: Cuero, sudor, poses, muecas y espasmos”
  1. inigoparalle dice:

    🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: