The Chris O’Leary Band: Sin mirar el reloj

The Chris O’Leary Band en Deusto, tras nueve horas de carretera de noche desde Lisboa (foto: Aitor Nova).

CAL: **

Domingo 13 de mayo de 2018, Deusto / Bilbao, Satélite T, 13 h, 10-13 €.

GIRA HISPANO-LUSA MAYO 2018
10, Valencia, Loco Club
11, Zaragoza, Rock & Blues Café
12, Baixa da Banheira, Portugal, BB Blues Fest Warm Up
13, Bilbao, Satélite T
15, Santander, Almacén de Little Bobby
16, Gijón, Memphis Live Music
17, Moratalaz, Centro Cultural El Torito
18, La Aldea de San Miguel, Aldearock Festival
19, Don Benito, RocknBlues Festival
20, Segovia, Winter Indie City, Beat Club Segovia

 

El sexteto neoyorquino de blues y soul arrancó a la hora de comer y acabó a la de merendar su apasionado concierto matinal del Satélite T, que duró casi tres horas. ¡Pero nadie sintió ni prisa ni hambre!

 

Humor blanco: El vocalista y armonicista de blues blanco Chris O’Leary echó los dientes en el negocio militando durante seis años en The Barnburners, el grupo de acompañamiento del legendario Levon Helm, el difunto baterista y vocalista de The Band. Levon falleció en 2012, pero ya en 2011 Chris lanzó su debut en solitario, ‘Mr. Used to Be’, galardonado como el mejor debut en los Blues Blast Awards y con el que fue nominado a mejor nuevo artista en los American Blues Music Awards. O’Leary ya tiene cuatro CDs, el último de 2015: ‘Gonna Die Tryin’’, o sea ‘Voy a morir intentando’ (cuya foto de portada se la hizo el cántabro Alex Rodríguez Cruz en un bolo en Sopelana en 2014esta es la galería-).

Se está publicitando que el bueno de O’Leary viene a actuar «por primera vez en nuestro país», lo cual no es correcto. Sí es «su primera gira española», de diez conciertos en once días (contando uno en Portugal), con una sola meta vasca: el domingo por la mañana en Deusto, donde actuó en sexteto con dos vientos. No es la primera vez que actúa en España, ya se ha dicho, y el domingo 26 de junio de 2016 le vimos en el barrio getxotarra de Romo, en el Bar Billares, con entrada libre, donde dio un concierto sorpresa a modo de fiesta entre amigos antes de partir el lunes en avión desde Bilbao hasta Nueva York tras dos semanas de eurotour. Lo contamos aquí, fueron dos pases y más de dos horas con sentido del humor, amplio rango vocal (entre el blues a lo Kim Wilson y el soul de Van Morrison) y bastantes versiones: Professor Longhair, Wilson Pickett, Billy Boy Arnold, ‘The Weight’ de The BandO. C.

Chris, un tipo fornido, un cantante estupendo, un armonicista magnífico, un hombre alegre, un policía federal de Estados Unidos (foto: Begoña Marijuán-Requeta).

EL BOLO MATINAL: Aunque varias veces ha actuado en Bizkaia en conciertos especiales y pequeños (sabemos que al menos lo ha hecho en 2014 en Sopelana y en 2016 en Getxo –estuvimos en este y así lo contamos-), el domingo The Chris O’Leary Band recaló en Bilbao en su primera gira hispano-lusa organizada. Tras conducir nueve horas desde Lisboa, el domingo por la mañana el sexteto (dos vientos, uno de ellos casado con una vizcaína: por eso los bolos especiales) descargó en el Satélite T, ante sólo 50 personas, con muchos amigos del grupo y muchas espectadoras que bailaron, jalearon y dos de ellas incluso subieron a cantar. Y es que dio tiempo a todo: La Banda de Chris O’Leary tocó 19 piezas (agrupando dos popurrís, uno triple y otro doble) en dos horas y tres cuartos (exactamente 166 minutos, 20 más que Fito & Fitipaldis en el BEC, 14 menos que Berri Txarrak en el BEC, sólo uno menos que Ismael Serrano el sábado en el Euskalduna), no se nos hizo larga su intervención a pesar del horario (entramos a la hora de comer y salimos a la de merendar), el respetable respondió con ovaciones, un armonicista local también se subió al tablado, y Chris, que no miraba el reloj, fue poco a poco dilatando la cita proponiendo sucesivamente de modo taimado «¿una más?».

El espaldas anchas Chris, que es policía federal (sí nos ha dado permiso para revelarlo, pues creo que en la versión de El Correo Digital se coló una errata que indicaba lo contrario), presentó numerosos temas (muchísimas versiones, y no diremos demasiadas porque estuvieron todas bien resueltas y no parecieron verbeneras), interactuó con el respetable, fue bastante teatral al cantar con pasión negroide y registro amplísimo, hondo y genuino, sopló de maravilla la armónica en la estela de Sonny Terry (de hecho a veces la echábamos de menos cuando se olvidaba de ella durante varios temas) y se arrimó de modo recurrente al sonido Nueva Orleans, desde el funk «para que mováis el culo» hasta el ritmo de las brass bands carnavalescas (de hecho el neoyorquino aseguró que New Orleans es su ciudad favorita).

Petey Hop (guitar), Andrei Koribanics (drums), Chris O’Leary (vocals, harp), Matt Raymond (bass), Chris DiFrancesco (baritone sax), Andy Stahl (tenor sax y esposo de una vizcaína con la que vive en Nueva York) (foto: Begoña Marijuán-Requeta).

Además del show en sí, nos dio tiempo a ver un bonus track no cronometrado: el de la prueba de sonido, ‘The Grass Is Always Greener’, un blues con swing que nos retrotrajo al revival de los 90 y que nos dejó babeando de ganas ante lo que nos esperaba (aquí va en vivo en la tele). A pesar de la dilatación y del horario de mediodía, no se nos hizo largo el bolo, no sentimos hambre y el sexteto no decayó en la fuerza de la interpretación, aunque el par de óptimas canciones, de altura sobrenatural, nos aplastaron por el principio: la tercera, ‘One Nigh Of Sin’, original de Smiley Lewis y famosa por la revisión de Elvis Presley, donde Chris se salió de la tabla al cantarla como los Blasters y con la gente literalmente aullando enloquecida, y la quinta, cuyo título desconocemos, un soul sureño con el dramatismo de Eddie Hintton, el caudal torrencial de la voz de Chris y los dos vientos bien empastados.

Esos dos momentos fueron increíbles, pero no supongan que el resto fue relleno. Con sonido poderoso, un Chris que cantaba con rostro de felicidad, el bajo que sostenía cualquier lapso y el batería que le pegaba con diversidad a los parches y los dos saxos prestos a subrayar dramatismo, baile o lo que hiciera falta, también hubo viajes al carnaval de Nueva Orleans de la mano del Professor Longhair (‘Going Down To The Mardi Grass’, con Chris dándole al cencerro), bastantes actualizaciones del sonido Stax (‘Can’t Turn You Loose’ de Otis Redding en plan los Blues Brothers, ‘Knock On Wood’ de Eddie Floyd con calibre soul-rock, ‘La tierra de las 1000 danzas’ de Wilson Pickett con jaleo de la peña y añadidos en formato popurrí, ‘Hold On I’m Coming’ de Sam & Dave con rotundidad y punteos fieras), más cervezas para los músicos (una dama se cercó por sorpresa al líder y le dijo «gracias por tu música», a lo que respondió el policía yanqui, «me encanta este país»), palos diversos (blues con swing a lo Little Charlie & The Nightcats, blues caminero con eco a lo Howlin’ Wolf, fiestas blancas como las de los Travellin’ Brothers de Leioa, codas ora góspel tradicional ora countrybilly acelerado…)…

Chris O’Leary a la armónica y Matt Raymond al bajo (foto: Begoña Marijuán-Requeta).

… funk de Nueva Orleans para que moviéramos el culo como dijo él al menos en un par de ocasiones (la versión de los Meters ‘Just Kissed My Baby’ –con onomatopeyas de O’Leary en plan Screamin’ Jay Hawkins-, luego el original (Take a Walk Down To) ‘Tchoupitoulas’), emulaciones de Dr. John (‘Woman, You Are Driving Me Crazy’, muy teatral y bien arreglada) más un par de revisiones de The Band a modo de tributo a su vocalista y baterista Levon Helm, en cuya banda The Barnburners Chris O’Leary ofició de frontman durante seis años, cuando el legendario líder sufría secuelas del cáncer de garganta. Esas dos revisiones de The Band fueron ‘Up On Cripple Creek’, con la autenticidad de los Black Crowes, y una más hippie ‘The Weight’, con una de las mujeres locales sumándose a la escena para cantarla entera (en otro momento posterior otra dama, hermana de la radiofónica Cristina Ardanza, se subió al escenario e improvisó un blues a lo Janis Joplin, o a lo Tina Turner según observó una Bego que tampoco tenía prisa por volver a casa y también agitaba el pompis al son del soul).

El día después, lunes, estos seis músicos posiblemente pasaran su día libre por Plentzia, pues esta era la única jornada sin conciertos de su tour ibérico (este sí) de diez bolos en once días. El martes retomaron el tour en Santander.

ÓSCAR CUBILLO

 

No se pierdan este minuto y pico de ‘One Night Of Sin’ en el Satélite T, en un video de Sugar Velasco.:

 

 

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