Daddy Long Legs: A Papaíto Piernas Largas se le nota que es blanco

Daddy Long Legs (lead vocals, harp, guitar), Josh Styles (tubs, maracas, tambourine) y Murat Akturk (guitars, backing vocals) (imagen de móvil: O.C.E.).

CAL: *

Domingo 27 de mayo de 2018, Bilbao, Auditorio Museo Marítimo, 19.30 h, 15-18 €.

 

El trío neoyorquino de blues y boogie se ganó al respetable centenario, revoltoso y mixto la tarde del domingo en un Museo Marítimo con entrada libre para los niños

 

Hubo buen ambiente y bastante transmisión entre el combo oficiante y la parroquia deliciosamente mixta este domingo por la tarde en el auditorio del Museo Marítimo, donde dieron el último bolo de su gira española de seis días consecutivos desde el martes (Sevilla, Granada, Valencia, Madrid, Alcalá de Henares y Bilbao sin descanso) los neoyorquinos Daddy Long Legs, o sea Papaíto Piernas Largas, que gastaron una estética de tahúres elegantes en plan los escuderos blancos de Vintage Trouble.

Por cierto, se nota mucho que son blancos estos tres vecinos neoyorquinos: pretenden facturar un boogie blues muy rocanrolero de raíz negra (ya sabe el lector que el blues es música creada por los esclavos africanos en los campos de algodón del sur de Estados Unidos, expliqué en el periódico, por si acaso no se puede ya escribir ‘negro’), un repertorio que les gustaría arraigar entre los supervivientes del sello Fat Possum o en armonicistas como Sonny Boy Williamson y Sonny Terry, pero parece que se quedan entre dos aguas, entre el garaje más primate y ritmanblusero (la estética les delata) y el blues purista al que afortunadamente sacuden el polvo.

La estupenda armónica blusera de Papaíto es el arma secreta del combo (imagen de móvil: Sugar Velasco).

Sin usar bajo, en trío con la batería de Josh Styles (a veces percutida con maracas), la guitarra del turco Murat Akturk (hum…) y la estupendísima armónica del espigado líder Papaíto, los tres Daddy Long Legs tocaron 19 temas en 75 minutos que no se hicieron largos a pesar de la economía de medios que tornaba reiterativa la fórmula: cantando con eco por el micrófono de la armónica se ponían un poco pesados y cuando cambiaron momentáneamente el formato a dos guitarras más batería perdieron gracia. Pero vaya, fue un bolo creciente, bien ordenado (aunque por la mitad se griparon, en parte por descartar la armónica) el y con una prolongada  explosión postrera que puso en danza a las revoltosas primeras filas. A propósito: era un encuentro con entrada libre para los menores de 12 años, al acabar preguntamos a Gael y a Ray, de 7, qué les había parecido, y respondieron poniendo caras raras que no les habían gustado. Hum… ¡eso es bueno para Daddy Long Legs, que oficiaron como un grupo serio!

Pues eso, que a Daddy Long Legs les gustaría ser Howlin’ Wolf para poseer la hondura del blues (‘Bad Neighbourhood’, una de las muchas que resonaron a Jon Spencer con Heavy Trash también; por cierto, escribiendo esto nos enteramos de que Matt Verta-Ray, el socio de Jon, les ha producido) y John Lee Hooker al dilatar el boogie (esa imitación del ‘Boom Boom’ en su ‘Morning, Noon, and Night’), pero todas las referencias que se nos ocurrían in situ en el Museo Marítimo eran de músicos blancos, aunque de calidad contrastada: remitían a Five Horse Johnson con la armónica echando humo (‘Long John’s Jump’), a varios nos recordaron a los Rolling Stones en el mismo momento (al inicio de ‘Blood From A Stone’), se cascaron un guapo rock and roll puro Dave Edmuns como se dio cuenta Tsustas (‘Winner’s Circle’)…

El trio conectó con el respetable hasta empastarse con él (imagen de móvil: Sugar Velasco).

… y en la tanda final del show Daddy Long Legs dieron lo mejor de ellos mismos con títulos reveladores (‘Death Train Blues’), más rollo Five Horse Johnson (‘Big Road Blues’), rock and roll guapo que a La Reina cada día más rubia le evocó a la Jim Jones Revue (‘Snagglepuss’ según consignaba el setlist) y rollo The Cubical conociendo a unos resacosos Legendary Shack Shakers (‘I’ll Be Gone’), tanda cuádruple ésta lanzada antes de un bis triple donde DLL no bajaron la guardia con versiones de Louis Jordan (‘Blue Light Boogie’) y Elvis Presley / Jimmy Reed (‘Ain’t That Lovin’ You Baby’) más el remate motero y rocanrolero y con la peña dando saltos (‘Motorcycle Madness’).

Salimos con buen sabor de boca, pero comentando que les falta algo a estos tres piernas, que sin esa armónica estupenda serían muy normalitos o que 18 euros para un bolo suyo un domingo por la tarde parece caro, lo cual es otra señal del triunfo de esa velada: había mucha gente, más de 100.

ÓSCAR CUBILLO

 

Clip de su canción ‘Death Train Blues’:

 

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