Eli Paperboy Red & High & Mighty Brass Band: Lesionado pero bendecido (+ entrevista)

Paperboy con camisa blanca de rayas, cantando góspel en el bis (foto: Mr. Duck).

CAL: **

Jueves 14 de junio de 2018, Bilbao, Kafe Antzokia, 21.30 h, 18-23 €.

 

El joven soulman blanco bostoniano, lastrado por una lesión de rodilla sufrida en plena gira española, superó su inseguridad física y rompió todo tipo de barreras en un Antzoki que acabó con los ocho músicos tocando entre el público, como en Nueva Orleans

 

Sabedores de que Eli Paperboy Reed (Boston, 14 de julio de 1983, o sea 34 años) se había lesionado el menisco y los ligamentos de la pierna derecha el 1 de junio durante la prueba de sonido de su concierto en Leganés (parece ser que intentó saltar el foso desde el escenario, qué locura), acudimos un poco prevenidos a su primer concierto vasco de esta gira española de 15 shows en un mes. Los últimos bolos los había dado sentado en un taburete, tocando la guitarra y con una férula aparatosa y visible cubriéndole la pierna, aunque nos cuentan que el de Bilbao fue el primero que dio permaneciendo todo el rato en pie (¡como se entere su médico!), pero a la postre todo salió estupendamente.

Paperboy ha estado girando con una banda de metales de Brooklyn (él también vive ahí ahora) con la que ha grabado su disco ‘Eli Paperboy Reed Meets High & Mighty Brass Band’ (Yep Roc, 2018), álbum registrado en directo en el estudio, rebuscando entre sus propias canciones (sería un recopilatorio regrabado), añadiendo una versión de Beyoncé (‘Love On Top’) y un tema inédito (el primero de los once cortes: ‘As I Live And Breath’). En Bilbao, en un Kafe Antzokia lleno, mixto y expectante (curiosamente, los veteranos se colocaron delante y los joveznos como Raúl El Guapo, Edu Bigotes, Martita Dinamita, Igone Aldana, Danel, Nora, o la bellísima persona que es Jon Rozadilla en la parte de atrás), tras un aperitivo servido en septeto por la High & Mighty Brass Band (cuatro piezas en 17 minutos, destacando los tres instrumentales: latino restallante, tribal que no caótico, y telefílmico acelerado), el percusionista presentó al ‘maestro’ (sic) Eli Paperboy Reed, y a partir de entonces éste condujo una fiesta soul de 78 minutos y una quincena de piezas con un pie en el sonido Nueva Orleans (evidentemente, por la brass band) y otro en el soul deliciosamente utópico que tan bien recrea Eli (pronúnciese ‘Ila’).

Eli arropado por la brass band, en total ocho músicos en escena (foto: Mr. Duck).

Perfectamente arropado por la banda refrescante (sus gregarios hacían coreografías, se lucían en solos introductorios -como este estupendo de trompeta fogosa en el mejor tema de la velada, el blues dramático y apasionadamente creíble a lo Otis Rush ‘Your Sins Will Find You Out/ Tus pecados te descubrirán’-, se movían con dinamismo por el tablado, soplaban festivos al unísono…), Eli Paperboy Reed empezó con un poco de miedo en la garganta y los movimientos, lo que evitó que rompiera la pana desde el mismo arranque con los estupendos ‘WooHoo’ y ‘The Satisfier’. Sin embargo, al poco se asentó, y a la tercera, ‘Well, Alright Now’, se puso a puntear delante del escenario y ya tenía a toda la parroquia dando palmas y gritando ‘aaah aahh’ en plan góspel.

Eli, o sea Ila, agradecía diciendo eskerrik asko («es todo lo que sé», advirtió simpático y profesional), en castellano anunció que al final del show estarían todos vendiendo discos y camisetas en el lobby («y lo más importante, los firmaremos, por supuesto», subrayó en castellano), y continuó destilando las enseñanzas de maestros negros: Sam Cooke en ‘Name Calling’, James Brown en ‘I’m Gonna Gotcha Back’, más puro Sam Cooke en ‘Walkin’ And Talkin’ (For My Baby)’ (otra de las cimas de la cita), la alegría de Motown en ‘Come And Get It’ (y más gritos con la peña: «oh yeahhhh… all right… oh yeahhh… al right»).

Los ocho músicos en el bis, entre el público, cuatro en la fila de Eli y los cuatro viento abajo (foto: Mr. Duck).

«Tiene la pierna como una morcilla de Burgos», comparó Pato al mirar la extremidad hinchada y embutida en el pantalón del bostoniano, quien se sentó en las escaleras del Antzoki (hacía tiempo que había echado de ahí a todos los fotógrafos y a alguna espectadora), cantó sin micrófono, a pelo, y proclamó como un soulman negro, o más bien como un predicador: «tengo algunos problemas con mi rodilla, pero me siento bendecido ahora… ¡me siento bendecido!». Nadie gritó Aleluya, pero se oyeron más gritos como en las misas evangelistas afroamericanas, guiños a Otis Redding, rendiciones de nuevo a Sam Cooke en la alegre ‘Take My Love With You’ y final con rollo blues Brothers en la versión del ‘Turn On Your Love Light’ de Bobby Blue Bland.

Pero aún quedaba el bis, donde siguió la fiesta: Eli la abrió con el funk implosivo ‘Explosion’, en el cual ordenó acuclillarse a todo el Antzoki, y después de logralo bajaron los ocho músicos del escenario a tocar entremezclados entre la gente góspel de Louisiana a lo Elvis, a lo Ray Charles, a lo Travellin’ Brothers (los de Leioa, sí), a modo de colofón de un concierto estupendo, paradójicamente el menos bueno de la media docena que le hemos visto a Eli. Pero fue magnífico y sanador: la baterista Marian nos contó que no le gusta el soul y que está muy triste (con razón), pero que disfrutó un montón de ese encuentro.

ÓSCAR CUBILLO

 

Escorzo de soulman genuino ante la parroquia obnubilada (foto: Piru Lamiako).

 

+++ ENTREVISTA +++

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«El objetivo de cualquier artista es llegar a más personas»

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El fogoso soulman bostoniano va recuperando crédito tras su fallido intento de llegar al gran público en la multinacional Warner.

Su reciente gira española con la neoyorquina High & Mighty Brass Band lo ha certificado

 

El fulgurante soulman blanco Eli ‘Paperboy’ Reed (Boston, 14 de julio de 1983, o sea 34 años) aprendió el oficio del soul mamando de los discos de la colección de su padre, un crítico musical. Supo reproducir el estilo sureño de los legendarios sellos Stax y Hi con explosividad y cromado puestos al día, y daba bolos plenos de liderazgo, alaridos y amor por la tradición. Sin embargo, todos sus seguidores nos sentimos traicionados cuando lanzó el disco comercial y sintético ‘Nights Like This’ (2014). Considerábamos a Paperboy perdido para la causa, pero tal álbum fracasó comercialmente y el bostoniano treintañero ya ha retomado la senda correcta. Revivalista y retro si se quiere decir así, pero al menos circula de nuevo por la vía auténtica.

Tras la para todos insatisfactoria experiencia en la multinacional Warner, Eli fichó por el sello independiente YepRoc y recuperó crédito con su disco ‘My Way Home’ (2016), de aristas góspel. Y el guitarrista, cantante y armonicista hoy vecino de Nueva York busca dar el campanazo con su novedad, ‘Eli Paperboy Reed Meets High & Mighty Brass Band’ (2018), álbum registrado en directo en el estudio, rebuscando entre sus propias canciones (sería un recopilatorio regrabado), añadiendo una versión de Beyoncé (‘Love On Top’) y un tema inédito (el primero de los once cortes: ‘As I Live And Breath’).

Lo ha grabado con la High & Mighty Brass Band de Brooklyn, con la que anteriormente ya había dado varios conciertos por Estados Unidos (Nueva York y Las Vegas). Le entrevistamos por mail al principio de la gira epañola de 15 bolos en un mes. Le pillamos en Valencia, un par de días antes de su accidente profesional en Leganés.

¿Dónde andas ahora?

Acabamos de llegar esta noche a Valencia, después de un largo viaje desde Sevilla. ¡Afortunadamente hemos llegado a tiempo para comer una deliciosa paella! Amo mucho de este país. Me gusta la comida, la gente, la cultura… Es como mi casa… ¡lejos de casa! Además me encanta poder volver aquí para tocar ante grandes fans que aman mi música.

¿Dónde vives en Estados Unidos?

Vivo en Brooklyn, Nueva York. En un apartamento con mi esposa y mi hija de 20 meses, Stella.

¿Qué te gusta hacer aparte de tocar música?

Me encanta cocinar y andar en bicicleta por Brooklyn, y me encanta jugar con mi hija, leerle cuentos y verla crecer. También soy un gran coleccionista de discos, así que compro muchos singles de 45 rpm, y pincho góspel los domingos que no estoy de gira en unas sesiones nocturnas.

¿Cómo conservas tu energía y entusiasmo para tocar casi todas las noches por todo el mundo?

Esta pregunta es muy difícil. Por supuesto, intervienen un montón de factores, como la adrenalina. Cuando viajo bebo una tonelada de agua, lo cual me mantiene saludable. Sencillamente intento mantener una actitud positiva y tomármelo día a día, concierto a concierto. El café también ayuda mucho.

Paperboy en el bis, entre la gente; se le nota la energía positiva en la sonrisa (foto: Jon Rozadilla).

Hum… ¿Has actuado en Asia? En China, Japón…

He tocado en Japón dos veces y les encantó absolutamente. Ya tengo ganas de volver. Japón es increíble. Me encantaría ir a tocar por el resto de Asia y ver cómo responden.

¿Y alguna vez has actuado en África?

Desafortunadamente no. ¡Aunque me encantaría hacer eso también!

Ahora gira por España con una brass band, una banda de metales. ¿Esta sección de viento va a cambiar tu sonido? ¿Va a ser más funk, más Nueva Orleans…?

¡Tendrás que verlo! Los arreglos de brass band para mis canciones son super cool y el show es increíblemente grandilocuente y poderoso. Es realmente divertido.

El soulman blanco entre la gente, con la tuba que marca el bajo en las brass bands (foto: Danel).

Hace una década, cuando te convertiste en muy popular en España, viéndote en un concierto en el Azkena Rock Festival de 2009, un profesional de la industria de la música juzgó que eres demasiado perfecto. ¿Crees que la perfección existe en la música?

¡Ja, ja, ja…! ¡Sé a ciencia cierta que ese show no fue perfecto! En ese concierto el soporte de micrófono se balanceó hacia adelante y me astilló un diente frontal.

Vaya…

Pero no sé lo que significa la perfección en la música. Todo radica en la mente del oyente. Para mí, algunas canciones que me parecen perfectas tienen melodías desafinadas a la guitarra y están grabadas con una calidad tan baja que otras personas serían incapaces de escucharlas.

Hablemos sobre tu álbum ‘Nights Like This’ (2014), el que lanzaste en Warner. Un álbum muy comercial con sonido sintético. Lo odié la primera vez que lo escuché, y es que en el fondo soy un purista. Aunque sufrí menos y me gustaron partes de él en audiciones posteriores al primer shock. ¿Por qué firmaste con Warner? ¿Cumpliste tus objetivos?

Desafortunadamente, esta pregunta requiere una respuesta mucho más larga de lo que el tiempo nos permite. La respuesta corta sería no, no alcancé mis objetivos con ese álbum. Lo cual no significa que no esté orgulloso de él o que no me alegre de haberlo lanzado. Quiero dejar claro que nadie me pidió que hiciera un disco así, ni mi sello, ni mi manager, ni nadie.

Ajá.

El objetivo de cualquier artista, intérprete o ejecutante es llegar a más personas. Me arriesgué y, lamentablemente, ese riesgo no obtuvo su contrapartida, al menos en ciertos aspectos. Pero todavía sigo aquí, haciendo música y tocando para la gente, o sea que debo estar haciendo algo bien.

Claro que sí. ¿Tus seguidores cambiaron con este álbum en Warner? ¿Con él llegaste a ser un músico más popular, un artista más mainstream o transversal?

La enorme burocracia de una multinacional como Warner Brothers evitó que ese álbum ni siquiera tuviera un lanzamiento adecuado. Como te he dicho antes, la respuesta debería ser mucho más extensa y con diversas ramificaciones. Aunque, de nuevo, la respuesta es básicamente no.

Eli en vivo toca una guitarra eléctrica, pero suele componer con una acústica (foto: Mr. Duck).

¿Cómo serán tus conciertos en esta gira española? ¡15 shows en un mes!

¡A juzgar por los primeros cuatro que ya hemos dado, van a ser fantásticos!

¿Dónde eres más popular, en Europa o en Estados Unidos?

Definitivamente soy más popular en Europa. Mis mercados más importantes son España, Francia, los Países Bajos y el Reino Unido. Vengo aquí y toco mucho más a menudo de lo que toco en casa.

¿Cómo compones tu música? ¿Tocando la guitarra, imaginando tambores y secciones de viento, pensando en James Brown, Otis Redding o Sam Cooke…?

La mayoría de las veces únicamente con guitarra acústica, mi voz y un bloc de papel. No intento conscientemente imitar a nadie, pero obviamente las influencias entran furtivamente por allí. ¡Así es como se hace la música!

Y la última: ¿El soul sigue estando de moda o ya con la muerte de estrellas contemporáneas como Amy Winehouse y de profesionales con suerte como Sharon Jones o Charles Bradley, este estilo es ya un poco menos popular?

Opino que es sorprendente que todavía continúe presente. La música soul no desaparece y ahora hay bandas con músicos diez años más jóvenes que yo empezando a tocarla. Pienso que veremos más bandas de soul y discos de soul en los próximos años y que su influencia en la música pop moderna seguirá siendo de gran alcance.

ÓSCAR CUBILLO

 

Eli Paperboy Reed tocando ‘Tus pecados te descubrirán’ en Los Ángeles:

 

 

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