Status Quo: Marcando el ritmo

Ahora el peso de los Status Quo lo lleva el moreno Francis Rossi (Francis Dominic Nicholas Michael Rossi), de 69 años, Oficial de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la música y a la caridad desde 2010. Para 2019 tiene cerradas 31 fechas teatreras por el Reino Unido en las que defenderá su monólogo ‘Hablo demasiado’, irónico y revelador, apoyado por videos y, claro, su guitarra.
(foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Sábado 16 de junio de 2018, Pamplona, La Ciudadela, 21.30 h, 75 €.

 

Con la ausencia física sobre el escenario del difunto colíder rubiales Rick Parfitt, quien pervive en la memoria colectiva del roquerío, el moreno Francis Rossi se bastó para mantener la exitosa máquina de boogie rock intergeneracional en el primer Festival Ciudadela

 

El sábado condujimos hasta Pamplona para ver a los Status Quo (Londres, 1967) encabezando el primer festival ‘Ciudadela – Tierra de Rock’, una jornada al aire libre entre las murallas de la capital navarra con cinco grupos actuando desde las 5 de la tarde hasta la 1 de la madrugada. La entrada en taquilla costaba 75 € y ese mismo sábado cuatro fuentes bien informadas nos adelantaron que no habrá segundo festival Ciudadela. Y es que había acudido poca gente: 1700 de pago, y para cubrir habrían necesitado mil más.

Pero bueno, que nos quiten lo bailao. El ambiente fue bueno, el clima estupendo (no llovió y el cielo estuvo tan despejado que a media tarde apretaba el sol) y sólo debimos apechugar con las dificultades que te ponen en tantos festivales para consumir: cambiar dinero por fichitas, alquilar un vaso de plástico y devolverlo haciendo la enésima cola si no lo querías llevar de recuerdo (al menos te permitían devolverlo). Los precios no eran caros: un cañón 3 euros y un gin tonic 6, que es lo que consumí yo. Había buen ambiente, ya se ha dicho, había acudido parte de la roquería selecta y el fotógrafo empático y sociable Azpiazu no podía dar tres pasos sin pararse a hablar con alguien: con Alfredo de Barricada, con el conductor de Marea, con músicos de grupos riojanos, con promocioneros vizcaínos, con estrellas de la radio navarra… ¡Hasta con los de seguridad! ¡Este Azpiazu conoce a todo el mundo!

Imagen de wasap del público atento a los Status a la caída de la tarde, a las 9.37 pm (imagen de móvil: O.C.E.).

Yo soy fan de los Status, conservo como un tesoro bien cuidado sus vinilos más clásicos y setenteros (muchos comprados contra reembolso a Discoplay), y he tenido la suerte de verles cuatro veces en vivo: en la plaza de toros de Castro Urdiales, en 1998, que estuvo muy bien aunque se estiraron un poco en plan… ¿verbena? (antes del show les entrevisté en persona para El Correo y viajé desde Bilbao en taxi: «¿adónde?», me preguntó alarmado el conductor al montarme tan lejos del destino); en la Sala Rock Star de Barakaldo, en 2009, que estuvo mucho mejor; en el XI ARF, en 2012, que me pareció tan excelente que lo elegí entre lo mejor del año de mi lista personal donde caté a 365 grupos y artistas (lo titulamos ‘Hit tras hit’ y así lo contamos); y esta última en el Festival Ciudadela de Pamplona, que estuvo muy bien por un montón de razones: el clima reinante en la tarde noche (empezamos con sol y acabamos de noche y con los focos funcionando), la comodidad de intramuros (sin rozarnos con nadie veía a menos de 10 metros a Francis Rossi, el moreno ex coletudo, el único superviviente, un ídolo), la respuesta del público (daba palmas, coreaba todos los estribillos, filmaba con los móviles los hits más destacados, bailaba, simulaba tocar guitarras invisibles…) o la calidad de un repertorio intergeneracional que se remonta a hace medio siglo (pena que no tocaran ‘Gerdundula’, como se hartaron de pedir unos fans a nuestras espaldas, pero es que también se quedaron en el tintero otras piezas apetecibles, como ‘Mean Girl’, ¡y es que los Status han vendido 130 millones de discos por todo el mundo y han logrado más éxitos en Inglaterra que los propios Beatles!).

Además la cita satisfizo por la ejecución instrumental (muy bien Francis Rossi al puntear con la guitarra verde heineken, al cantar y al moverse por el escenario dando saltos y revelando cierta cínica seguridad a sus 69 años) y por la actuación con actitud y comportamiento grupal: los cinco músicos tocaron vestidos con camisas blancas, como se apreció claramente en los saludos finales, y cuatro de ellos tuvieron protagonismo vocal: Francis Rossi, claro; Rhino Edwards, el bajista desde 1986, un londinense de pura cepa; el nuevo fichaje, el guitarrista desde 2017 Richie Malone, irlandés él y sustituto del difunto rubiales Rick Parfit; y también cantó el teclista desde 1976, Andy Bown, que a veces sumaba una tercera guitarra al boogie de la banda. El único que no tuvo protagonismo vocal fue el baterista desde 2013 Leon Cave, el moreno del quinteto, nacido en Cheshire y basado en Londres (aquí va la alineación según la web del grupo).

El quinteto empezando la fiesta con ‘Caroline’ y la gente contenta y Azpiazu en el foso (imagen de móvil: O.C.E.).

¿Alguna pega al show sabatino? Dos. La primera no compartida por todos los espectadores: el que suscribe vio el bolo desde delante, quizá demasiado adelantado, y la cosa sonó mate y apelmazada (se impusieron el bajo y el bombo, las guitarras no cortaron…), pero Azpiazu desde más lejos lo oyó bien (habría que destacar que desde el mismo punto oímos a los anteriores del cartel quíntuple, a los también clásicos del rock británico Uriah Heep, y su bolo sonó de cine). Y la otra pega no tiene solución y ya estaba prevista: se echa en falta la presencia carismática, retrojuvenil y rubiales del difunto Rick Parfitt, el otro guitarrista mítico y cantante de Los Status, fallecido a los 68 años en Marbella en la Nochebuena de 2016 debido a un ataque al corazón (tenía en mente lanzar una autobiografía y un disco en solitario, éste titulado ‘Over And Out’ y editado de modo póstumo este marzo de 2018).

Pues conocedores de antemano de las pérdidas insustituibles y bastante agarrotado el que suscribe durante el encuentro por culpa del sonido mate (por ejemplo me deslució los coros a lo la ELO de ‘Beginning Of The End’), todos disfrutamos de los Status Quo en 86 minutos de clímax continuo en el que tocaron 21 canciones desglosando el popurrí intergeneracional (abierto con ‘What You’ re Proposing’ y que incluyó también boogie blues como ‘Railroad’ y rock and roll arrebatado como ‘Again And Again’) y separando las canciones que tocaron unidas (disparadas por sorpresa gozosa). La fiesta arrancó con ‘Caroline’, por supuesto, el rock and roll estalló con ‘Little Lady’ (¡entonada por el neófito Richie Malone, que en Pamplona tocó todo el rato con una muñequera con la bandera española!), y el descarado Rossi se secó el sudor de la cara y se pasó la toalla por la entrepierna («qué maricón de playa estás hecho», le censuró un espectador portugués del que nos hicimos amigos y que seguro no sabe que Francis tiene ocho hijos y está casado en terceras nupcias).

El guitarrista desde 2017 Richie Malone y el jefe Francis Rossi, con chaleco en los primeros temas (foto: Carlos García Azpiazu).

La peña hacía fotos con los móviles y grababa cachos de canciones mientras no dejaba de bailar y cantar (de lo más inmortalizado fue un correcto sin más ‘Whatever You Eant’ que cantó el teclista Andy Bown) y la fiesta no cesaba y los hits seguían cayendo: el mentado ‘What You’re Proposing’ a tres guitarras y con los focos estroboscópicos parpadeando durante el riff espectacular; ‘In The Army Now’ creciendo siempre en vivo gracias a la participación coral de la masa; ‘Roll Over Lay Down’ marcando el boogie y con la gente coreando oooh-oooohh como en el viejo LP doble en directo de los Status, ese ‘Live!’ de 1977, y con el amigote portugués haciendo ‘air guitar’); un estupendo y cenital ‘Down Down’ prologado por Francis a solas en escena; la fiesta absoluta de despedida con ‘Rockin’ All Over The World’ original de John Fogerty pero afamada gracias a los ingleses; o el bis doble abierto con el boogie ‘Don’t Waste My Time’ y cerrado con el ‘Bye Bye Johnny’ de Chuck Berry a modo de adiós definitivo.

No habían pasado ni 20 horas desde que empecé este texto y mi recuerdo del concierto iba mejorando a cada momento… Como se indicaba en el cartel festivalero, se trataba de una ‘fecha única en la península’. El resto de junio Rossi y sus secuaces actuarán en Polonia, Alemania y Austria. A ver si hay una quinta vez que vea a Los Status.

ÓSCAR CUBILLO

 

Los Status Quo originales tocando en 1972 el ‘Don’t Waste My Time’ en directo en el mítico Marquee:

 

 

 

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Comments
One Response to “Status Quo: Marcando el ritmo”
  1. Óscar cine dice:

    El bolo de status quo en el Azkena es uno de mis mejores recuerdos de las 8 ediciones en las q he estado.y eso q lo vi contigo y con jon.y si,te pones demasiado alante,t ha pasado hace nada con WAS y en algún getxo blues(lo hemos comentado).es mejor 4 metros atrás,donde suelo estar…yo.nos vemos en Van.salud.

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